• Hubo cientos de mujeres concentradas en la puerta de la sede policial, se derribaron monumentos en homenajes a la policía y la sede de la URI de Popayán fue escrachada e incendiada.

Luz Licht

Este viernes 14, un enorme repudio y bronca se expresó frente a la sede de la URI de la ciudad de Popayán tras el caso de la joven Allison Meléndez, quien se suicidó el jueves pasado luego de denunciar que sufrió abusos sexuales por parte de agentes de la ESMAD. Como en varias ciudades del país, hubo cientos de mujeres concentradas en la puerta de la sede policial, se derribaron monumentos en homenajes a la policía y la sede de la URI de Popayán fue escrachada e incendiada.

Los hechos del viernes tuvieron lugar en el marco de una nueva jornada de paro nacional, al cual se sumó el pedido de justicia por la joven y el profundo rechazo a la violencia sexual y machista que forma parte del accionar de las fuerzas represivas que responden a Iván Duque y su gobierno. Un joven de 22 años fue asesinado producto de la represión feroz desatada durante la jornada en la ciudad.

El pasado 12 de mayo por la noche cuatro menores fueron detenidos. La otra joven que también fue detenida presentó el mismo viernes 14 una denuncia formal por abuso sexual contra cuatro policías, según dijo el diario El Tiempo.

Allison Meléndez tenía tan solo 17 años. Según relató en sus redes sociales, durante la noche del miércoles 12, mientras iba camino a casa de un amigo, fue abordada por cuatro agentes del ESMAD. En las calles de su ciudad como en tantas de Colombia tenían lugar las manifestaciones por la huelga del 12 de mayo, ella se detuvo a filmar con su teléfono lo que acontecía. Como sabemos, las calles de Colombia desde el 28 de abril están atravesadas por la rebelión popular que estalló en el país.

Nos toca contar con inmensa bronca que esta joven se convirtió en una nueva víctima de la cruenta violencia de las fuerzas represivas que responden al gobierno de Iván Duque. Alison fue hallada luego de quitarse la vida en su casa del barrio El Uvo, durante la mañana del jueves 13.

Según el relato que habría realizado Alison en su cuenta de Facebook, cuando ella se encontraba filmando cuatro miembros de la ESMAD se lanzan sobre ella, le bajaron los pantalones. «Me manosearon hasta el alma» dijo y finalizó escribiendo «Me voy de este mundo asesino, violador, donde no hay paz«.

Según denuncian organizaciones de mujeres y derechos humanos, la joven se suicidó producto de sufrir abusos por parte de agentes de la ESMAD cuando fue llevada a la sede de la URI (Unidad de Reacción Inmediata) de la ciudad de Popayán, en la región de Cauca.

Por su parte, el comandante de la Policía de la región, Ricardo Alarcón, salió a desmentir los hechos. Protegiendo a los asesinos y violadores de uniforme justificó que «hasta ese momento no se tenía conocimiento de que fuera menor de edad. Supongo que en el forcejeo que se da no se conoce si es menor de edad o mayor de edad. Cuando llega a la URI es que se determina eso». Así, los responsables se escudan de forma cobarde e infame llegando incluso a decir que todo se trata de una «fakenews».

 

La alcaldía de la ciudad hizo lo propio cuando aseguró que, según el reporte de la policía «la menor fue puesta a disposición de la URI la noche del miércoles 12 de mayo de 2021 a las 9:10 pm. La meno estuvo acompañada de funcionarios de Infancia y Adolescencia de la Policía y, antes de las 11 pm fue entregada a su abuela».

Pero, tal como se escucha en un video que es parte de las pruebas de que Alison fue detenida arbitrariamente y fue violentada desde el primer momento, se la escucha gritar «Me está quitando el pantalón, idiota (…) Pero cuatro con una mujer, cuatro, cuatro».

La violencia sexual y misógina contra las compañeras que salen a pelear es una de las diferentes violaciones a los derechos humanos que hacen a la respuesta de Duque. Así reacciona el gobierno frente a las manifestaciones de la bronca obrera y popular que recorre las calles. Hasta el día 12 de mayo, según registros de organizaciones sociales había al menos 12 víctimas de violencia sexual de las fuerzas represivas. Al momento fueron 42 las personas asesinadas. La Defensoría del Pueblo colombiana lleva registradas la desaparición de 548 personas hasta el 7 de mayo.

Por eso, Iván Duque tiene que caer junto a este asqueroso sistema capitalista y patriarcal que están podridos. Es la vida de una piba más la que se cobran producto de su asquerosa violencia clasista y misógina. Los asesinos y violadores a sueldo de los capitalistas y su gobierno son los responsables de lo que ocurrió con Allison. Por ella y por todas/os tiene que haber justicia. Los policías responsables de estos crímenes contra las mujeres y el pueblo trabajador tienen que pudrirse en la cárcel.

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