• Durante el día de ayer se produjeron nuevas jornadas de protesta en diferentes ciudades de España, como Madrid, Barcelona y otros puntos en Cataluña en rechazo a la detención del rapero Pablo Hasél.

Luz Licht

En Madrid, la represión llevada a cabo por las catorce unidades policiales desplegadas en la Puerta del Sol dejó un saldo de 9 manifestantes heridos. En las jornadas de los días previos, una manifestante en Barcelona sufrió la mutilación de uno de sus ojos producto de la represión.

Las protestas comenzaron el mismo martes por la tarde en diferentes ciudades,  cuando Pablo Rivadulla Duró, más conocido como Pablo Hasél, fue detenido por la mañana tras la irrupción de los Mossos d’Esquadra (policía local) en la Universidad de Lleida. Hasél se convierte así en el primer rapero de Europa preso por sus letras, en un nuevo ataque a las libertades democráticas perpetrado por el Estado Español.

Las protestas en Madrid, , arrancaron cerca de las 19.00 horas en la Puerta del Sol bajo un fuerte dispositivo policial, esta escena se repitió en varios puntos de Cataluña como Barcelona, Lleida, Girona, Vic (Barcelona) y Reus (Tarragona), así como en la ciudad de Valencia.

En las pancartas se podían leer consignas como ‘Secuestrado por el Estado ¡Todos a la calle! ¡Conquistemos su libertad!’ o ‘Pablo Hasél, Libertad. Fuera la Justicia Franquista’, hasta el momento de la represión, las concentraciones tuvieron una enorme concurrencia en el marco de un ambiente festivo en medio de cánticos que reclamaron la libertad del rapero catalán.

La sentencia que pesa sobre Pablo hace referencia a 64 mensajes publicados en sus redes sociales y una canción difundida a través de Youtube. En ellos se denuncian las torturas policiales y los “negocios mafiosos” de la Casa Real con Arabia Saudí – los cuales se conocen públicamente y empujaron al rey Borbón a fugarse a Emiratos Árabes para esquivar la justicia.

El  sábado anterior a la detención de Pablo Hasél,  300 neonazis se convocaron a las calles en Madrid para conmemorar a la División Azul (que eran las tropas enviadas por Francisco Franco en apoyo de los nazis en la URSS) y a Isabel Peralta famosa por lanzar la consigna «el judío es el culpable». No hubo censura para esas lacras, ni represión. La extrema derecha en el país sigue creciendo y lo hace al amparo del Estado, los medios de comunicación y la justicia podrida heredera del régimen franquista.

El 28 de enero de este año la Audiencia Nacional (AN) daba a Pablo un plazo de diez días para que se presentara voluntariamente a prisión. La condena fue de 9 meses de prisión, 6 años de inhabilitación y una multa de cerca de 30.000 euros por el delito de “enaltecimiento del terrorismo” y por injurias y calumnias contra la Corona,  las fuerzas y cuerpos represivos del Estado.

Esta sentencia se sancionó en marzo del 2018, pasando también por el Tribunal Constitucional en junio de 2020, que rebajó la condena. Sumada a una condena previa del año 2014 que se encontraba suspendida por “enaltecimiento al terrorismo” en canciones escritas por el rapero. En total pretenden que Pablo Hasél cumpla una pena de 2 años, 4 meses y 15 días de prisión.

Estas sentencias son un claro ataque a las libertades políticas y de expresión, no solo hacia Pablo, sino para cualquiera que denuncie el podrido Régimen del 78 que quiso coronar la impunidad para el franquismo. Una vez más queda patente el reciclado fascista de las instituciones españolas, especialmente la mal llamada “Justicia”. No está de más recordar que la Audiencia Nacional nació como substituto del antiguo Tribunal de Orden Público, tribunal franquista encargado de los “delitos políticos”.

DEJAR UN COMENTARIO

Ingresar comentario
Ingrese su nombre