Marcela Ramírez Aguilar

El pasado martes 20 de abril decenas de personas se manifestaron porque el Presidente de la República, Carlos Alvarado, llegó a Turrialba para inaugurar los planos del Puente Negro, obra que se requiere desde hace años y para la cual ni siquiera hay contenido presupuestario.

Existe un malestar fuerte en este cantón puesto que hay pocas oportunidades laborales, el desempleo aumenta y por el estado de los caminos, principalmente, en comunidades rurales. Se siente una desidia por parte del gobierno y la municipalidad al respecto de muchos problemas que aquejan al pueblo trabajador.

La situación de los caminos y puentes en mal estado es crónico en Turrialba. Por ejemplo, el puente sobre el Río Lajas está falseado y desde hace más de dos semanas las personas que requieren cruzar el puente tienen serias dificultades para ir a trabajar o estudiar. La gente toma rutas alternas en condiciones inseguras o más lejanas lo cual aumenta costos y tiempo de transporte e incluso la vida peligra.

En zona indígena los caminos tienen un estado lamentable, lo cual dificulta el transporte y movilidad de las personas, mayoritariamente cabécares, así como el acceso a la educación, fuentes de empleo, comercio de productos agrícolas, centros de salud, entre muchas otras. Es tan fuerte la situación que todos los años se registran muertes de personas indígenas en accidentes de tránsito o cruzando los ríos caudalosos en medio de la carencia de infraestructura vial, muestra del abandono de la municipalidad.

Es necesario que las personas que vivimos en Turrialba valoremos que la protesta es una forma legítima de exigir la solución de los problemas que nos aquejan.

Gracias a la presión generada por las personas manifestantes se logró acelerar la reparación del puente la cual empezará próximamente. De esto se puede extraer varias conclusiones. Un aspecto es que las comunidades deben estar alertas para que la reparación sea pronta y efectiva. En segundo lugar, este es un ejemplo de que por medio de la movilización y lucha callejera se puede visibilizar y exigir soluciones a los problemas que aquejan a la gente trabajadora. Por eso saludamos la iniciativa de las personas que se movilizaron y exhortamos a seguir luchando para mejorar las condiciones de vida del pueblo trabajador.

DEJAR UN COMENTARIO

Ingresar comentario
Ingrese su nombre