• La Unión Europea está partida entre los países más golpeados por la pandemia y todos los demás. Los primeros (centralmente Francia y Alemania) reclaman ayuda económica para la “reconstrucción” mientras un bloque de otros países se opone a dar lo que piden.

Romina Y.

Después de una negociación maratónica de tres días sin llegar a un acuerdo, los líderes de la Unión Europea retomarán la cumbre en Bruselas para intentar llegar a un acuerdo para subvencionar una fondo de «recuperación económica».

El viernes pasado en Bruselas comenzó la cumbre de la Unión Europea para discutir y fijar un programa de recuperación económica. Los líderes de los países tienen como objetivo acordar un presupuesto comunitario para el período 2021 – 2027 y aprobar un fondo de recuperación para relanzar la economía europea tras la crisis sanitaria.

La economía ya venía muy golpeada y la pandemia del coronavirus actúa como un catalizador de la crisis que terminó de desplomarla. Los analistas no dejan de ponerla al nivel de las peores caídas en la historia. Los presidentes europeos tienen en claro que una economía en picada puede profundizar el malestar social y aumentar el descontento. Por eso, se aprestan a cerrar un acuerdo de reconstrucción, no sin disputas y conflictos al interior.

La propuesta del presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, consiste en un proyecto de recuperación de 750.000 millones de euros y un presupuesto de 1.074 billones. El conflicto tiene que ver con la distribución de ayudas directas y subvenciones. Los representantes de Austria, Suecia, Dinamarca y Países Bajos exigen que si se presta ayuda a los países del sur para que afronten la crisis, éstos deben dar su compromiso para realizar reformas, según explicó el Primer Ministro de los Países Bajos.

Se vivieron momentos muy tensos el domingo, cuando los representantes de estos países del norte quisieron imponer recortes a las ayudas y subvenciones, como también reducir sus contribuciones comunitarias. Frente a esto; Merkel, Macron y Sánchez como principales representantes del otro bloque, los acusaron de paralizar la negociación y dejaron en claro que se niegan a reducir aún más el monto de las subvenciones a sus países.

Luego de que Merkel y Macron amenazaran con abandonar la discusión, los países del norte habrían empezado a flexibilizar su posición, pero no lo suficiente para llegar a un acuerdo. Hoy se retoman las negociaciones en las que la Unión Europea intentará darle un cauce a la crisis. Resta esperar los desarrollos para analizar las posibles consecuencias que podrá tener este plan para el conjunto de la economía capitalista mundial, pero sobre todo, para las condiciones de vida de los sectores explotados y oprimidos.

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