• Con epicentro en Brasil y en medio de los temores por las nuevas cepas del virus, los avances en la vacunación no alcanzan a contrarrestar la segunda ola pandémica. Cada vez en más países regresan las restricciones de circulación y los confinamientos.

Renzo Fabrizio

Estando a comienzos de abril, es un hecho que el 2021 será un año tan pandémico como el 2020. Es que a pesar de que comenzó la vacunación a nivel mundial (aunque con enormes desigualdades entre países ricos y pobres), la segunda ola está mostrando toda su fuerza en las últimas semanas, confirmando que seguirá siendo, al menos en lo que queda del año, el principal elemento ordenador de la realidad política y social a nivel global.

A los niveles de vacunación todavía insuficientes –en la mayoría de los países del mundo todavía se está muy lejos de alcanzar un porcentaje de vacunación como para hablar de inmunidad de rebaño- se le suman las nuevas variantes que van surgiendo del virus, en algunos casos más infecciosas y peligrosas que la original, como por ejemplo la cepa de Reino Unido o la más reciente y amenazante cepa de Manaos. Estas variantes aumentan los ritmos de contagio y eventualmente pueden llegar a hacer menos efectivas a las vacunas desarrolladas para la cepa original.

América Latina

El punto crítico y epicentro de esta segunda ola vuelve a ser Brasil, luego de que la desastrosa política de Bolsonaro se cobrara miles de vidas en manos del Covid-19. La negativa permanente del gobierno brasileño de tomar cualquier medida para contrarrestar los contagios hace al país el segundo a nivel mundial en términos de contagios y muertes, sólo superado en ambos ítems por Estados Unidos.

El pasado 30 de Marzo el país registró un nuevo récord de muertes por Covid-19, alcanzando la cifra de 3780 fallecimientos en un día. Además, esa mismo jornada registró la impresionante cifra de 84.494 contagios en tan sólo 24hs. Marzo 2021 fue el mes con más cantidad de muertos desde que registró su primer caso en febrero de 2020.

Los hospitales de varias regiones se encuentran colapsados o al borde de estarlo. 18 de los 27 estados brasileños tienen una ocupación de UTI superior al 90%, y otros siete estados superan el 80%. En ciudades como San Pablo o Porto Alegre, el colapso llegó también a los cementerios, donde los familiares de las víctimas deben hacer fila para poder enterrar a sus fallecidos.

Además de la política genocida de Bolsonaro, otra de las razones de esta explosión de casos en el país vecino se debe a la recientemente descubierta cepa de Manaos. Esta variante del virus Sars-CoV-2 parece ser la más peligrosa hasta la fecha. Se estima que la carga viral de quienes se contagian con ella es diez veces mayor a la normal, haciendola extremadamente contagiosa. Además, los primeros estudios indican que la cepa es capaz de eludir el sistema inmunológico, elevando sustancialmente el riesgo de reinfección de aquellos que ya tuvieron la enfermedad, y afectando negativamente la eficacia de las vacunas.

No es casualidad que además de la cepa de Manaos, en las últimas horas se haya detectado una nueva variante proveniente de Brasil. Estas tasas altísimas de contagios como la del país vecino se vuelven un caldo de cultivo para las mutaciones del virus.

Aunque no al nivel trágico de Brasil, la Segunda Ola se hace sentir con fuerza en el resto de los países de Latinoamérica. Incluso en donde la vacunación avanza relativamente rápido como en Chile (hay más de 6 millones de personas que ya recibieron al menos una dosis en un país de 19 millones de habitantes) donde en los últimos días se rompieron varios récords de contagios diarios, encendiendo las alarmas del sistema de salud. De hecho, desde el 25 de marzo, el 70% de su población se encuentra bajo confinamiento y toque de queda, y a partir de hoy, 1 de abril, comenzará a regir un estricto cierre de fronteras por 30 días.

En Argentina, los casos subieron explosivamente un 50% en los últimos 14 días y los gobiernos provinciales comenzaron con algunas medidas de restricción, luego de meses de un relajamiento casi total. El 31 de marzo, con más de 16 mil casos diarios confirmados, el país quedó a las puertas de romper su propio récord de infecciones por día desde que comenzó la pandemia. Debido a la vacunación más lenta de lo esperado, el gobierno pretende diferir la aplicación de las segundas dosis de la vacuna.

El escenario es similar en Perú, uno de los países más golpeados por la Pandemia el año pasado, que está viviendo un nuevo ascenso en el número de casos confirmados (el viernes pasado registró un nuevo récord de 11.919 infectados en 24hs.) y prorrogó el Estado de Alerta para todo el mes de abril.

Europa

También en Europa la situación volvió a escalar con fuerza, donde la OMS considera que se está frente a “la peor situación en meses”. En particular en Francia, donde en el día de ayer el país volvió a confinamiento total por cuatro semanas, mientras se registran un promedio de 30 mil casos diarios y donde actualmente hay más personas internadas en unidades de cuidados intensivos por Covid-19 que en ningún otro momento de la pandemia, lo que obligó al gobierno de Macron a tomar medidas para evitar un colapso sanitario.

En Italia, uno de los países cuyo sistema colapsó a inicios de la Pandemia, debe nuevamente aumentar controles para evitar la propagación. Las restricciones, que ya se sabe que se extenderán hasta el 30 de abril, han ido in crescendo en las últimas semanas para intentar paliar los estragos de la cepa británica y su alta tasa de infección. En el decreto que comenzará a regir el próximo 7 de abril, establece la prohibición de circulación así como las visitas a familiares y amigos en las «zonas rojas» y la continuidad del cierre de bares, restaurantes, cines y teatros. También hay cuarentena obligatoria para los viajeros procedentes de la UE.

España y Alemania ocupan el tercer y cuarto lugar de los países europeos más golpeados por la Pandemia, y en ambos casos se vive un repunte de casos de manera sostenida en los últimos catorce días. En España, el gobierno decretó el uso obligatorio de mascarillas en todos los espacios públicos (incluidos parques y playas) luego de que el país registre un promedio alto de 15 mil casos diarios. En Alemania, donde la vacunación con la vacuna de Oxford/AstraZeneca tuvo que interrumpirse debido a una treintena de casos de trombosis, los números de contagios y fallecidos también volvieron a estar al alza después de varios meses. El gobierno de Angela Merkel extendió el confinamiento a nivel nacional hasta el 18 de abril.

Quizás la única contratendencia a estos aumentos de casos sea el Reino Unido, país que hace pocos días comenzó una nueva fase algo más relajada. Se estima que, entre personas vacunadas y gente que ya tuvo Covid-19, casi la mitad de la población británica tendría anticuerpos contra el virus.

Saliendo de Europa, uno de los países que está viviendo uno de los rebrotes más virulentos es la India, que ayer registró más de 72.000 contagios en 24 hs, la cifra más alta en cinco meses, por lo que el gobierno decidió aumentar el universo de población a vacunar, incluyendo personas de entre 45 y 60 años. En varios Estados, por ejemplo en la ciudad de Bombay, rigen restricciones comerciales, a la circulación y a la reunión.

La situación de la segunda ola a nivel mundial demuestra que, a pesar del inicio de las campañas de vacunación, con la escasez por el acaparamiento de vacunas de los países más ricos, y la producción limitada a unos pocos grandes laboratorios que impiden la liberación de las patentes para la producción y distribución masiva, la pandemia aun está lejos de terminar en el mundo capitalista.

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