El ecocidio capitalista de las quemas de humedales: el humo llega a Buenos Aires

Se calcula que ya son casi 6.500 los puntos ígneos detectados desde enero al 31 de Julio.

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La Multisectorial de Humedales viene denunciando quemas intencionales -y por supuesto ilegales- desde el mes de julio. Se calcula que ya son casi 6500 los puntos ígneos detectados desde enero al 31 de Julio.

Ya son 15 mil hectáreas las quemadas este año en Santa Fe y Entre Ríos, y 1400 los focos de incendios activos. El resultado económico del ecocidio deja al descubierto de manera evidente las responsabilidades. La especulación inmobiliaria avanzó ampliamente en la zona, pero sobre todo la actividad ganadera es la que sale ganando.

El humo, además de afectar la salud de las millones de personas, es tan denso que por momentos anuló la visión y provocó accidentes fatales. Llueven cenizas y la cantidad de humo es tal porque el ecocidio es inmenso: realmente están matando los pastizales y humedales para la producción agropecuaria y negocios inmobiliarios.

El periodista rosarino Juan Chiummiento, especialista en la materia, dijo a Página 12: «Desde que se intensificaron los incendios, creció 50 por ciento la cantidad de vacas en las islas. La población vacuna en el delta pasó de 130.992 a 191.662 entre 2017 y 2022. Los datos respaldan la teoría de que los incendios se realizan de forma intencional para expandir la actividad agropecuaria en el Delta. Además del crecimiento de la población ganadera, aumentaron los permisos de explotación pedidos al Senasa».

También difundió un mapa interactivo que pone al descubierto los intereses económicos detrás de las quemas. Lo podés ver acá. El mapa cruza los nombres de los capitalistas del agro dueños de las tierras quemadas con la información de los incendios.

Según el Museo de Ciencias Naturales Antonio Scasso de San Nicolás, se consumieron unas 90.000 hectáreas en 2022. «Si se suman los datos de 2021 y de 2020, cuando comenzó la sequía y la bajante del río Paraná y se descontrolaron las quemas, en dos años y medio ya se destruyeron al menos unos 8537 kilómetros cuadrados (853.000 hectáreas) sobre un área total del delta de unos 2,3 millones de hectáreas. El equivalente a 42 veces la superficie de la ciudad de Buenos Aires.» explica Jorgelina Hiba en La Nación.

Los incendios comenzaron a fines de junio y no frenaron: se intensifican cada vez más. Las condiciones climáticas hacen que también se multipliquen. El caudal del río Paraná viene en bajada hace años, hay sequía y por la temporada invernal hay muchísimo pasto seco. Pero esta no es la causa de los incendios.

Se han detectado, vía el sistema de Faros de Conservación (que son torres de monitoreo de incendios) colocados por el Ministerio de Ambiente, que han comenzado intencionalmente. De todas formas, esta tecnología no permite conocer la identidad de los responsables (según el vice Ministro de Ambiente), por lo que Cabandié decidió responsabilizar a la Justicia por su inacción. Aún así, los recursos que deberían disponer son insuficientes para la magnitud del fuego. Desde la Multisectorial de Humedales denunciaron que no están los destacamentos prometidos como lanchas, drones, cuatriciclos y camionetas para los brigadistas.

¿Y la ley de humedales?

El proyecto de Ley de Humedales apoyado y consensuado por más de 300 organizaciones fue presentado y cajoneado en cuatro ocasiones. A fines de 2021, perdió estado parlamentario gracias al ahora Ministro de Economía Sergio Massa, que no lo elevó a comisiones. Finalmente, el pasado 11 de julio el Ministerio de Ambiente de la Nación y COFEMA (el Consejo Federal de Medio Ambiente) acordaron un nuevo proyecto de ley de humedales que tiene como único objetivo bloquear la iniciativa popular y elimina al menos unos 25 artículos.

Desde la Asociación Argentina de Abogados y Abogadas Ambientalistas declararon que «La supresión comprende elementos vitales para el diseño de una política federal para proteger integralmente los humedales en el territorio nacional, avalando una visión meramente instrumental de estos ecosistemas, sin control alguno por parte del Estado; altera sutil aunque gravemente la definición de humedal, suprime otras definiciones estratégicas, eliminando principios, conceptos, objetivos de protección, funciones y deberes de la autoridad nacional de aplicación y conductas prohibidas y aniquila el Inventario Nacional de Humedales, entre otros arbitrarios retrocesos.»

Este nuevo proyecto de ley fue firmado por diputados y diputadas como Tolosa Paz, Stolbizer, Toniolli, Yasky y Hagman, entre otros. Todos a tono con el programa económico del Fondo Monetario: reventar y extraer todos los recursos naturales aplastando la cabeza de toda la población.

A continuación, difundimos una producción artística de denuncia sobre los daños irreparables en la flora y fauna de la zona.

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