• Lo que inició como una disputa para conservar o expandir el mercado se le salió de las manos a los países productores de petróleo, e incluso el acuerdo OPEP+ no es una garantía de recuperación.

Por Sthefanny Zúñiga

Desde hace varios meses los precios del petróleo vienen en picada, este fenómeno se origina, por una parte en la estrepitosa caída en la demanda a causa de las medidas empleadas para afrontar el Covid-19: la paralización de la industria, el cese del turismo, vuelos, la disminución de la demanda China, entre otros y, por otra parte el fracaso del acuerdo inicial entre la OPEP+ para reducir la producción de petróleo.

El rechazo del acuerdo por parte de Rusia provocó una “guerra de precios” en la cual Arabia Saudita incrementó su producción causando un primer pico estrepitoso de caída en los precios, posteriormente, los precios continuarían fluctuando pero sin llegar a una recuperación. Tras la intervención de Trump para llegar a un acuerdo se decidió bajar 9.7 millones de barriles por día en la producción de todos los países productores, independientemente de si son OPEP, aunque esta negociación también estuvo permeada por los desencuentros, en este caso el gobierno mexicano el cual se negó, de entrada a recortar la producción.

Aun cuando, al final se logró concretar el acuerdo, dándole ciertas concesiones a México los economistas y los medios burgueses ya advertían que este recorte podría ser insuficiente y los países productores podrían terminar “pagando” para dar el petróleo, esto por decirlo de alguna manera, “La situación de exceso de oferta es tan grande y la interpretación del mercado del acuerdo es que simplemente no es suficiente” dijo Andy Lipow, presidente de Lipow Oil Asociates LLC en Huston. “Estamos profundizando en el contagio, y eso no es buena señal”.

El impacto de los recortes en la producción puede tardar un tiempo en sentirse ya que los productores ya han comprometido los envíos de este mes a sus clientes[1] así, luego de la firma los precio del petróleo continuaron fluctuando, hasta la nueva caída del día de ayer. Una firma, que en medio de la campaña electoral le cae muy bien al mandatario estadounidense, sobre todo por el manejo de la independencia y seguridad energética.

Esta nueva caída del lunes se encuentra catalizada por las repercusiones en la industria ante el exceso de demanda, ya que se están llenando los almacenes “Hay signos de debilidad en todas partes. Incluso antes de la caída del lunes, los compradores en Texas ofrecían tan sólo $2 la semana pasada por algunas corrientes de petróleo. En Asia, los banqueros son cada vez más reacios a otorgarles a comerciantes de productos básicos el crédito para sobrevivir a medida que los prestamistas se vuelven cada vez más temerosos sobre el riesgo de un incumplimiento catastrófico.[2] De esta forma “El contrato de petróleo crudo de mayo se está emitiendo no con un gemido, sino con un grito primario” (sic).

En estos momentos, lo que inició como una disputa geopolítica para conservar o expandir el mercado se le salió de las manos a los países productores de petróleo, e incluso el acuerdo histórico no es una garantía de recuperación. Es más, estos precios bajos ya amenazan a los pequeños productores estadounidenses de esquisto.

Otras de las regiones afectadas son Latinoamérica y África donde las industrias son más vulnerables, uno de los casos concretos es la economía venezolana la cual es sumamente dependiente de los precios de petróleo, de hecho su economía está centralizada en este, y ya por ejemplo, empresas rusas han dejado el país latinoamericano.

En el caso de los de Rusia, aun cuando su economía es muy dependiente del petróleo tiene reservas monetarias para afrontar, por un tiempo la baja, aunque puede que no sea por mucho. En cuanto a Arabia Saudita, la crisis le está dejando un déficit presupuestario que ascendería a $2 mil millones por semana, según informó The Economist[3], donde además tras esta guerra de precios auguran que la industria no volverá a ser la misma.

Y es que, ciertamente, la crisis del Covid-19 está dejando una fuerte incertidumbre en la economía mundial: el que se avecine una crisis que podría ser tan profunda como la gran depresión y los posibles cambios sociales y geopolíticos, todo esto estaría implicando cambios muy profundos en la sociedad.


[1] Bloomberg. https://www.bloomberg.com/news/articles/2020-04-13/will-historic-opec-cuts-work-oil-timespreads-say-maybe-not

[2] Bloomberg. https://www.bloomberg.com/amp/news/articles/2020-04-19/oil-drops-to-18-year-low-on-global-demand-crunch-storage-woes?__twitter_impression=true

[3] The Economist. https://amp.economist.com/middle-east-and-africa/2020/04/04/a-lost-year-in-saudi-arabia?__twitter_impression=true

DEJAR UN COMENTARIO

Ingresar comentario
Ingrese su nombre