• Estudiantes de Residencias son obligados a desalojar las instalaciones el día de mañana. 
  • La administración de la UCR no garantiza pasajes para retorno a sus casas o acceso a internet para llevar cursos virtuales. 

Por Sthefanny Zúñiga

El día de hoy circuló una imagen de medidas que estaría por aplicar la Universidad de Costa Rica para “prevenir” contagios por coronavirus, la cual consiste en que el día de mañana (martes 17 de marzo) se obligará a los estudiantes de residencias a retirarse de las mismas, e incluso en estos momentos se encuentran autoridades administrativas indicándole a estudiantes que deben desalojar residencias.

Si bien es cierto las residencias pueden convertirse en un foco de contagio para el estudiantado, la medida que tomó la administración es totalmente autoritaria, pues la UCR no puede tirar a estudiantes a la calle sin velar por su estabilidad, máxime tomando en cuenta que quienes reciben este beneficio son de zonas fuera de la GAM, donde el acceso a internet y otros es más complicado (algo que afectaría acceder a las clases virtuales); además cabe la posibilidad de que se dé un contagio en las provincias hacia donde se tengan que desplazar las y los estudiantes.

Junto con esto, la necedad de la Rectoría de mantener las clases virtuales afectará en mayor medida a quienes tengan que desplazarse fuera del GAM, por no mencionar las afectaciones que esta modalidad ya deja en los cursos que no pueden impartirse de manera virtual, para las personas con alguna situación delicada en sus hogares que les impida llevar sus estudios con calma, o bien para quienes no tengan los medios para este tipo de lecciones.

Tal como lo comenta Gabriela Arguedas, docente de la UCR: “El semestre no puede seguir normalmente. Es imposible, porque todos y todas (docentes, administrativos y estudiantes) estamos afrontando gran presión psicológica y emocional; y muchas y muchos estudiantes puede verse afectados económicamente porque los ingresos familiares disminuyen por los efectos económicos de esta crisis (…)

Pretender que se trata solo de trasladar la vida universitaria a una videoconferencia es absurdo, es negación. Y es éticamente incorrecto.[1]

Todo esto demuestra como la universidad utiliza al estudiante de clase trabajadora para verse bien en las estadísticas, pero a la hora de tomar medidas es al último grupo poblacional en tomar en cuenta: demuestra que el coronavirus es un problema de clase.

Desde ¡Ya Basta! repudiamos el actuar de la Rectoría y las autoridades de la Oficina de Becas y del Programa de Residencias por poner en riesgo a la población estudiantil. Exigimos que se pare por completo el ciclo lectivo –como ya lo hizo el TEC ante el fracaso de la virtualización- para estudiantes, docentes, el personal administrativo y tercerizado, y que las medidas para residencias se tomen en acuerdo con el estudiantado, resguardando el bienestar de las personas tomando en cuenta las particularidades de estaspoblaciones.


[1]Gabriela Arguedas. https://www.facebook.com/gaby.arguedas.9?__tn__=%2CdC-R-R&eid=ARAjLrdHJmw7o30H8OHdUNs3U7oOAQl4Qd_NVt5j4fT0eVit9lfBIMY0CfVW3CsJeuDon6YqgMgcz3Im&hc_ref=ARS8dlF_NpDD5dQys8ii0FsSqzSMLOJ3CNrqkCwxoMCOSKGe-Z75P6yfWqQHhE3sU_I&fref=nf

DEJAR UN COMENTARIO

Ingresar comentario
Ingrese su nombre