• El pasado lunes estudiantes de secundaria y padres de familia se movilizaron contra la aplicación de las pruebas Faro.

  • En medio de la pandemia el Ministerio de Educación trata al estudiantado como robots.

Sthefanny Zúñiga

El deterioro de la educación en el país viene en aumento desde hace años, las personas estudiantes y padres y madres de familia, así como el personal docente y administrativo batallan con distintas adversidades, por ejemplo, la pésima infraestructura de escuelas y colegios (situación que se acrecienta más en las periferias).

Como un supuesto intento del gobierno para mejorar la situación han impulsado las pruebas Faro, que vendrían a reemplazar a las de bachillerato. Ambas pruebas estandarizadas que se aplican en todo el país sin importar las condiciones socioeconómicas ni los distintos grados de acceso a los recursos y herramientas de aprendizaje.

Sin embargo, está reforma a la evaluación se vio ralentizado en su aplicación a causa de la pandemia, el confinamiento y la virtualización de la educación obligando al gobierno a suspender la aplicación de estas pruebas el año pasado.

Actualmente quieren retomarlas, sin tomar en cuenta que la pandemia no concluye (de hecho, ahorita los casos van en aumento) y que las condiciones materiales, emocionales y sociales de muchas familias siguen empeorado.

Ante ello, el movimiento dirigido por MEDSE propone, “La primera opción es suspender la aplicación de las pruebas FARO durante este 2021, la segunda es la prórroga de las pruebas, mientras que la otra opción, y es la más viable, es la aplicación de estas pero de una manera formativa”. (1)

Cabe resaltar que el origen de esta reforma educativa tiene su raíz en la OCDE, un “grupo” internacional de comercio que le impone a los países pobres que se quieren incorporar a él (cómo es el caso de Costa Rica) la aplicación de reformas en educación, finanzas, el sistema judicial, entre otros; las cuales van en dirección de poner a los Estados al servicio del “mercado” y las grandes empresas transnacionales.

En este caso las pruebas Faro van dirigidas (al igual que lo fue antes el bachillerato) a sacar de los centros educativos mano de obra para los empresarios. Esto cubierto de discursos como la innovación o la inclusión:

garantizar que [el estudiantado S.Z] logren las habilidades que son más relevantes para la sociedad y el mercado laboral. El énfasis en resolución de problemas y pensamiento crítico es vital en una economía moderna y refleja el tipo de competencia de más alto nivel que deberían aparecer en la educación diversificada en una etapa de aprendizaje que va más allá de las habilidades básicas”. (2)

Con lo anterior se hace comprensible el sentir estudiantil de quienes salieron a manifestarse contra estas pruebas, pues el gobierno les está tratando como robots, al pensar en esta comunidad únicamente como futura mano de obra y no como personas.

“¿Quiénes nos convirtieron en máquinas de estudio? Si no somos número uno, somos un fracaso”. “Deja de decir que nos falta esfuerzo, este cliché ya me está enfermando: esfuérzate más” (3), eran parte de las consignas en las pancartas. Cabe resaltar que este jueves 12 de abril habrá una nueva movilización en Pérez Zeledón.

Desde ¡Ya Basta! nos solidarizamos con el estudiantado de secundaria. Las pruebas Faro y cualquier otra prueba estandarizada debe ser abolida. Educación Pública y gratuita para el pueblo trabajador, no para el mercado capitalista. Por una mayor calidad en la educación. ¡No más recortes y precarización de la educación pública!


Notas:

1 Semanario Universidad. https://semanariouniversidad.com/pais/pruebas-faro-que-solicitaron-los-estudiantes-al-mep-este-lunes/

2 Análisis de la OCDE sobre la educación en Costa Rica.

3 Teletica. https://www.google.co.cr/amp/s/www.teletica.com/amp/nacional/alumnos-protestan-contra-faro-quienes-nos-convirtieron-en-maquinas-de-estudio_283951

DEJAR UN COMENTARIO

Ingresar comentario
Ingrese su nombre