Elecciones en Andalucía: encuestas pronostican la victoria del PP y el crecimiento de Vox

El próximo domingo 19 de junio se van a llevar a cabo las elecciones autonómicas en Andalucía. Las encuestas pronostican una clara victoria del PP, así como un crecimiento importante de la extrema derecha de Vox.

0
3

Las últimas encuestas confirman como claro ganador a Juanma Moreno (PP), actual presidente de la Junta de Andalucía, que cosecharía un 36,6% de los votos y pasaría de 26 a 47 escaños. No obstante, ni en las encuestas más prometedoras alcanzarían la mayoría absoluta de 55 escaños.

Vox, con Macarena Olona a la cabeza, casi duplicaría sus escaños, aumentando de 12 a 20 (18% de los votos). Con respecto a Ciudadanos, los sondeos predicen su desaparición para ser reabsorbido por PP y Vox, tal y como está siendo tendencia ya en el resto de Comunidades Autónomas del país (3,6% de los votos). El PSOE perdería dos escaños, quedándose con 31 (25%).

Si las encuestas no erran, el escenario postelectoral andaluz nos recuerda al que ya vimos en 2018, cuando se formó un gobierno de derechas (PP y Cs) con la ultraderecha de Vox. A diferencia de las anteriores elecciones, en esta ocasión Vox dejaría de ser un apoyo externo o una tercera pata en la coalición del “trifachito” para convertirse en el único sustento para que el Partido Popular pueda gobernar. La situación, pues, sería muy parecida al escenario postelectoral de Castilla y León de febrero de este mismo año, en el que PP y Vox acabaron llegando a un acuerdo para gobernar la comunidad.

Por otro lado, los 17 escaños que consiguió la antigua coalición Adelante Andalucía (actualmente escindida principalmente a raíz de la entrada de UP al Gobierno de coalición con PSOE) (Podemos + IU + Anticapitalistas + Izquierda Andaluza + Primavera Andaluza) sumarían unos 11 escaños entre sus diferentes escisiones.

Por un lado, la nueva coalición Por Andalucía (IU + Más País + Equo + Iniciativa del Pueblo Andaluz + Alianza Verde + integrantes de Podemos), encabezada por Inmaculada Nieto (IU), obtendría 8 escaños (8% de votos). La candidatura Andaluces Levantaos no sumaría ningún diputado. Por otro lado, la nueva Adelante Andalucía de Teresa Rodríguez (Anticapitalistas + Izquierda Andalucista + Primavera Andaluza) conseguiría 3 diputados.

A grandes rasgos, los sondeos refuerzan algunas de las conclusiones que sacamos con las elecciones en Castilla y León. En primer lugar, los números indican el crecimiento de la representación de la extrema derecha de Vox. El peligro que supone un gobierno PP-Vox, especialmente para las mujeres, personas LGTB y migrantes, es muy real. El pacto entre PP y Vox de 2019 dejó fuera las propuestas más sonadas de Vox, pero se mantuvieron muchas otras propuestas del programa abiertamente machista, antifeminista, xenófobo, centralista y ultranacionalista de Vox. Algunas de ellas son:

  • Crear una Consejería de Familia y un “programa de atención a las mujeres con embarazos no deseados” (es decir, intentar ilegalizar el aborto o ponerle trabas).
  • Proteger la educación privada, concertada y “diferenciada”, es decir, acentuar la segregación escolar clasista y racista (y a costa del Estado).
  • Cumplir con la legislación vigente en materia de inmigración (es decir, seguir con una política migratoria racista que condena a las personas a la muerte en el mar, a las expulsiones en caliente o a la violencia en la frontera).
  • Derogar la Ley de Memoria Histórica a cambio de una “Ley de Concordia Nacional”, una ley negacionista que equipara la condición de víctima de los represaliados del bando republicano (muchísimos de ellos, todavía desaparecidos) con los muertos del bando fascista durante la Guerra Civil.
  • Apoyar y promocionar la tauromaquia, la Semana Santa y la caza.

Reiteramos que esta batería de propuestas son las más “light” de Vox. Su programa incluye la derogación de la ley contra la violencia de género, la ley LGTBI y la ley de Igualdad, la expulsión de 52.000 inmigrantes, “evitar el drama del aborto”, proteger las escuelas que segregan por sexos, el “control del fundamentalismo islámico”…

Algunas de las acciones en las que avanzó el gobierno andaluz durante esta legislatura son las siguientes.

  • Financió colectivos ultracatólicos con la creación de nuevas subvenciones para asociaciones antiabortistas (1 millón de euros por año).
  • El pasado 25N, el Parlamento andaluz no leyó la declaración institucional contra la violencia machista.
  • Implementó el teléfono contra la violencia “intrafamiliar” – término que usa Vox para negar la violencia machista -, que opera paralelamente al teléfono de ayuda a las víctimas de violencia machista.
  • Aumentó el gasto en conciertos educativos en 50 millones, ascendiendo a un total de 879 millones de euros.
  • Congeló prácticamente las inversiones en proyectos de memoria histórica. Aunque la derogación de la Ley de Memoria Histórica no salió adelante gracias a la abstención de Cs y PP, el gobierno andaluz sigue el discurso de Vox de la supuesta “concordia” para oponerse a cualquier avance en la recuperación histórica, como fue el caso de la exhumación del franquista Queipo de Llano de la Basílica de la Macarena en Sevilla.

Si bien es cierto que el gobierno andaluz ha avanzado con sus políticas antiderechos, muchas de las propuestas pactadas por PP y Vox no se han llevado a cabo. Esto es algo que el partido de ultraderecha le reprocha al Partido Popular y que usa como propaganda, aduciendo que el único “cambio real” es Macarena Olona.

En conclusión, todavía no sabemos si el Partido Popular va a necesitar pactar con Vox para gobernar y si se diera el caso, a qué pacto podrían llegar esta vez, pero lo que está claro es que Vox viene a la ofensiva, envalentonado y a por todas sus propuestas.

En segundo lugar, se confirma el debilitamiento del ala progresista del gobierno español, Unidas Podemos. Después de dos años y medio del gobierno “más progresista de la historia”, hemos vivido promesas electorales incumplidas y políticas en defensa de las empresas y los capitalistas mientras las condiciones de vida de la clase trabajadora no mejoran. Algunos ejemplos de esto son la no derogación de la reforma laboral del PP de 2012, la no derogación de la ley mordaza, las políticas ante la subida de los combustibles y la luz, la gestión de la pandemia, la nefasta e insuficiente experiencia del Ingreso Mínimo Vital y la inacción ante la oleada de desahucios después de la pandemia. A pesar de que Unidas Podemos haga la pataleta, termina aceptándole todas las condiciones al PSOE y diluyéndose en él. Mucho ruido en Twitter y pocas nueces.

En este contexto, a pesar de la presión y el miedo a la extrema derecha, no podemos ceder y apoyar las candidaturas del mal menor (Por Andalucía y Adelante Andalucía). El primero replicará la experiencia del gobierno estatal. El segundo, hace ya algunos años que abandonó el proyecto de construir un partido obrero y socialista cuando aceptó prescindir de la forma partido y diluir Izquierda Anticapitalista para construir el Podemos de Pablo Iglesias. No es una trivialidad que Anticapitalistas haya formado parte de Podemos durante el giro hacia el reformismo cada vez más evidente, sino que es la traducción política de su caracterización del período y la puesta en pie de un proyecto estratégico a nivel internacional: el abandono de la construcción de organizaciones revolucionarias para construir partidos amplios.

Es en este marco que se construye el actual programa de Adelante Andalucía. Un programa que:

  1. No plantea la destrucción del capitalismo, sino la “transformación justa y resiliente del actual sistema socioeconómico” y una gestión más “amable” del capitalismo respetando el orden burgués;
  2. Es conciliador de clases en tanto en cuanto propone “grandes acuerdos” para, por ejemplo, generar puestos de trabajo de calidad o para hacer transicionar la industria hacia energías renovables;
  3. Es cínicamente tibio en cuestiones donde no caben medias tintas. Siendo justamente el territorio donde se observa especialmente la explotación de personas migrantes sin papeles en el campo y donde se vive la brutal violencia en la frontera contra personas que cruzan el Mediterráneo, es de un cinismo criminal que Adelante Andalucía plantee la “formación específica de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en materia de derechos humanos”, la creación de “observatorios penitenciarios, de migraciones y Frontera Sur” y de “redes interculturales del Mediterráneo y de regiones fronterizas”. Tampoco se cuestiona la Ley de Extranjería ni se plantea la regularización de las personas sin papeles. En cambio, plantea “incentivar” a los gobiernos locales el empadronamiento. En primer lugar, los ayuntamientos de las localidades ya están actualmente obligados a empadronar por ley. En segundo lugar, el empadronamiento es tan sólo un primer paso, que si bien es importante y da acceso a la sanidad pública, está muy lejos de permitir a la persona regularizar su situación y acceder a un empleo y una vivienda dignas.

El miedo a la extrema derecha no nos puede hacer ceder al mal menor porque justamente la experiencia de estos años con el reformismo ha demostrado que el vacío de alternativa por izquierda acaba siendo utilizado por la extrema derecha.

Es por eso que nos parece fundamental construir candidaturas alternativas de izquierda revolucionaria con independencia de clase para enfrentar la miseria y la barbarie que nos ofrece el capitalismo y para combatir a la extrema derecha. En ese contexto, llamamos a votar por la candidatura de Izquierda Anticapitalista Revolucionaria (IZAR) que solamente se presenta en la provincia de Granada y en el resto de provincias apoyamos «críticamente» a Adelante Andalucía, sin concordar con el conjunto de su programa y más allá de los límites de su táctica institucional. Hay que poner en pie un programa anticapitalista y revolucionario para hacer escuchar la voz de nuestra clase y defender nuestros intereses en las calles.

Sumate a la discusión dejando un comentario:

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí