• Además de la virtualización de las clases universitarias, el proceso electoral estudiantil es muy antidemocrático, se realiza en medio de las vacaciones y de forma virtual y fue convocado de forma precipitada.
  • Llamamos a construir una juventud anticapitalista estudiantil y trabajadora, que asuma a fondo las luchas de la clase trabajadora, las mujeres y la juventud.

Posición de ¡Ya Basta!

Los días 25 y 26 de marzo se realizarán las elecciones para el directorio de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Costa Rica (FEUCR) y representantes al Consejo Universitario, en medio de un escenario de enorme apatía política por la virtualización de las clases y, por ende, de la campaña electoral.

El marco nacional en que se desarrollan las elecciones

La irrupción de la pandemia incidió directamente en la coyuntura nacional, pues las medidas sanitarias adoptadas para evitar una alta propagación del virus, generaron una desmovilización de diferentes sectores sociales. Este fue el caso de las universidades, porque las rectorías optaron por migrar a la educación virtualizada, dándose este proceso de forma abrupta e, incluso, con acciones sumamente repudiables, como sacar (¡de un día para otro!) a las personas que habitaban las residencias estudiantiles.

En este contexto, a lo largo del 2020 y lo que llevamos del presente año, el gobierno y la Asamblea Legislativa aprovecharon la desmovilización social y miedo al contagio entre la población, para imponer una agenda reaccionaria y neoliberal, principalmente por la vía del recorte al presupuesto público y atacando los derechos de la clase trabajadora (en las próximas semanas se va votar la Ley de Empleo Público). Para el caso de las universidades públicas, solamente el año pasado les fueron recortados 48 mil millones de colones del Fondo Especial para la Educación Superior (FEES) bajo la excusa de la crisis sanitaria; un ataque directo a la autonomía universitaria, en tanto el presupuesto se renegoció a la baja, por lo menos, en tres ocasiones.

Lo más grave del caso, es que todos estos ataques se produjeron sin ningún tipo de resistencia en las calles, en gran medida porque las dirigencias sindicales y estudiantiles renunciaron a organizar a sus bases alegando que la pandemia hacía imposible luchar (lo cual se desmiente con la experiencia del movimiento de mujeres que sostuvo movilizaciones durante el 2020 y el presente).

La crisis del movimiento estudiantil y el papel de la FEUCR

El movimiento estudiantil universitario atraviesa una de sus peores crisis en las últimas décadas, pues pasó de ser uno de los sectores más dinámicos en las luchas contra el Combo ICE, el TLC y en defensa del FEES (además de ser solidario con otras luchas sindicales y sociales), a convertirse en un “movimiento” sin peso alguno en las movilizaciones de los últimos años (por ejemplo, no participó activamente en la lucha contra la reforma fiscal de 2018).

Esta pasividad se debe, en gran medida, al aparato que posee el PAC dentro de las universidades; recordemos que, gran parte de quienes asumieron puestos de poder durante el gobierno de Luis Guillermo Solís, pertenecían a la academia. Asimismo, esto incidió en el movimiento estudiantil, pues las direcciones “progresistas” de la FEUCR desde entonces, Alternativa (vinculada al FA y Progre al PAC), renunciaron a luchar contra los ataques del gobierno y no sostuvieron una política de independencia ante la rectoría universitaria; de igual manera, cercenaron los espacios democráticos de discusión y organización como las asambleas, colaborando con la imposición de un clima de pasividad y desmovilización dentro del estudiantado universitario.

Justamente, esa fue la orientación que asumió el actual directorio de la FEUCR (bajo control de Alternativa) pues durante todo el año rehusaron a convocar a asambleas para preparar la movilización en defensa del FEES o la autonomía universitaria (en el mejor de los casos, se limitaron a participar con una minúscula delegación en alguna movilización).

Unas elecciones FEUCR antidemocráticas

En este 2021, además de la virtualización de las clases universitarias, contamos con un proceso electoral estudiantil profundamente antidemocrático, el cual se realiza en medio de las vacaciones y de forma virtual, y fue convocado de forma precipitada a inicios de año. Desde ¡Ya Basta! consideramos que en estas condiciones es imposible garantizar un proceso electoral democrático, ante lo cual el TEEU debió posponerlas hasta el ingreso a clases. Así, el próximo directorio y los representantes estudiantiles ante el Consejo Universitario, resultarán electos tras unas votaciones de trámite improvisadas, donde el nivel de discusión política fue muy bajo.

En la contienda hay tres partidos optando por el directorio FEUCR: Alternativa, U Factorial y Organizate.

Como señalamos anteriormente, Alternativa es el partido que actualmente controla la FEUCR. Durante sus periodos a cargo del directorio fue incapaz de organizar el movimiento estudiantil para resistir los ataques del gobierno. Esto se refleja en su nulo interés por abrir espacios asamblearios de discusión, información y toma de acuerdos; por ejemplo, rehusaron hacerlo para vincular al estudiantado a la lucha contra la Ley Marco de Empleo Público, mediante la cual el gobierno pretende acabar con la autonomía universitaria. Por el contrario, su táctica es enviar una pequeña delegación de sus miembros a las movilizaciones con una manta, para decir en redes que la FEUCR salió a luchar (además, de la mano de la rectoría, sin ninguna posición independiente).

Por si fuera poco, la FEUCR estuvo ausente durante las movilizaciones contra el FMI en octubre pasado, con lo cual Alternativa demostró que no tiene ni un gramo de antiimperialismo, aunque cada tanto rememoren en redes sociales la lucha histórica contra ALCOA (24 de abril de 1970).

En cuanto a U Factorial, es un partido que aglutina a la derecha universitaria, mayoritariamente adscrita al PLN en la universidad. Apuestan a capitalizar electoralmente la despolitización en el sector y la situación reaccionaria que impera en la política nacional, para retornar al directorio FEUCR tras varias décadas por fuerza.

Si esto ocurriese profundizaría la crisis del movimiento estudiantil, pues directamente colocaría a la principal federación universitaria a colaborar con los sectores más reaccionarios agrupados en el PLN y otros partidos de derecha, los cuales levantan una agenda contra la clase trabajadora y la educación pública. Los eventuales avances de la derecha son responsabilidad del “progresismo” universitario (Alternativa y anteriormente Progre) que, tras casi una década al frente de la FEUCR, destruyeron el movimiento estudiantil y, con eso, allanaron el camino para que la derecha tome aire en la universidad.

Por último, está Organizate. Desde ¡Ya Basta! llamamos a votarles críticamente, pues, aunque son la única opción de izquierda e independientes de la rectoría, tenemos diferencias importantes con su programa y accionar sectario ante las luchas. Con respecto a lo primero, partamos de señalar que nos parece un gravísimo error no colocar la lucha contra los ataques a las universidades públicas como un eje de la campaña, denunciando los enormes recortes presupuestarios y sus implicaciones directas contra la Acción Social y la precarización laboral, así como los intentos por cercenar la autonomía universitaria. Por el contrario, la campaña de Organizate asumió como eje la consigna del voto universal, la cual compartimos pero que, en medio de la coyuntura actual, no jerarquiza la tarea principal que afronta el movimiento estudiantil y sindical universitario.

Por otra parte, es preciso señalar el sectarismo de dicha agrupación con respecto a procesos de organización y lucha reales. Volviendo con su programa, otro de sus ejes es la lucha contra el FMI, consigna en la cual coincidimos, pero hay que señalar algo muy importante: Organizate estuvo ausente de la lucha contra el FMI en octubre, superponiendo sus críticas a la dirección de Rescate Nacional para justificar no salir a luchar. En ese sentido, la orientación sectaria de Organizate no se diferenció mucho de la que criticamos anteriormente de Alternativa, pues terminaron viendo el proceso de resistencia popular contra el FMI por las redes sociales. Desde ¡Ya Basta! participamos en las movilizaciones y bloqueos contra el FMI en San José y diferentes puntos del país, lo cual hicimos sin dejar de diferenciarnos de la dirección de Rescate Nacional, pero apostando a acompañar un proceso de movilización social real: decimos que estamos contra el FMI, pero también lo demostramos en la lucha.

Por último, hay que señalar la táctica sectaria que levantan con respecto a la lucha por el aborto legal, seguro y gratuito, impulsado por ALCR. Justo cuando se lanzó la campaña de firmas en apoyo al proyecto de ley, el cual se trabajó durante todo el 2020 y se acompañó de mitines y movilizaciones, Organizate plantea impulsar un encuentro de mujeres “que nos permita discutir democráticamente la Campaña y el proyecto de ley que el movimiento de mujeres impulse”. Es una consigna que, bajo la máscara de ser “democrática”, en realidad parte de desconocer que ya existe el proyecto de ley de ALCR y está en curso una campaña (¡la cual inició en la marcha del 8 de marzo!), para la cual se convocaron/convocan reuniones abiertas para debatir y preparar la recolección de firmas. Ante esto, lo correcto es llamar a fortalecer la campaña real, la cual se articula alrededor de un proyecto de ley que impactó en medios de prensa y polarizó a los sectores más conservadores del país.

Para finalizar, hacemos un llamado de atención sobre la nula sensibilidad ante la crisis ecológica de Organizate, ya que estos temas ni siquiera reciben un abordaje mínimo en su plan de gobierno ni en su militancia política. Un faltante considerable en el contexto actual, con un capitalismo barbárico y extractivista que pone en peligro la vida en el planeta y contra el cual amplios sectores de la juventud se organizan alrededor del mundo.

¡Por la reconstrucción del movimiento estudiantil!

¡Hay que construir una Juventud Anticapitalista para darle vuelta a todo!

Debido al carácter antidemocrático y las condiciones bajo las cuales se desarrolla, esta campaña FEUCR no aportará mucho para la urgente tarea de reconstruir el movimiento estudiantil. Mientras persista la virtualización esto será aún más difícil, lo cual facilitará los ataques del gobierno, Asamblea Legislativa y las rectorías (que no son aliadas, son patronales universitarias) contra la educación pública. Por eso, consideramos que es necesario abrir un debate entre el estudiantado sobre la necesidad de organizar un retorno seguro y paulatino a clases presenciales, midiendo concretamente la situación sanitaria. Esto es algo en lo cual el estudiantado, personal docente y administrativo deben tener voz y voto, pues no puede quedar a criterio exclusivo de la administración universitaria. Es importante sopesar que, de proseguir la virtualización, además del desmejoramiento de la calidad educativa, allana el camino para que avancen los ataques contra la educación pública.

Junto con esto, desde ¡Ya Basta! llamamos a construir una juventud anticapitalista estudiantil y trabajadora, que asuma a fondo las luchas de la clase trabajadora, las mujeres y la juventud. Durante el año de la pandemia nos sumamos físicamente a muchísimos procesos de lucha, como fue la pelea contra el FMI, acompañamos las movilizaciones feministas por aborto legal y contra la violencia patriarcal, así como las movilizaciones y caravanas sindicales. Para esta campaña FEUCR no logramos completar los requisitos de inscripción a tiempo y por eso no logramos participar del proceso, pero esperamos revertir eso lo antes posible. Por eso, te invitamos a sumarte a construir ¡Ya Basta!

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