Programa Político de ¡Ya Basta! Elecciones FEUCR 2019

El sistema de becas de la Universidad de Costa Rica cuenta con distintas tipologías, entre las cuales la más otorgada es la socioeconómica. Este tipo de beca cuenta con cinco categorías distintas, esto luego de una reforma al reglamento hecha en el 2015. De estas categorías las que otorgan más beneficios son la cuatro y la cinco; en cuanto a los requisitos para mantener la categoría de beca los más básicos son: matricular 12 créditos y un promedio ponderado de 7.

Según el informe anual del rector 2018-2019[1] en la universidad un 53.40% (I Ciclo) y un 53.30% (II Ciclo) del estudiantado tenían algún tipo de beca socioeconómica y según reza en informes pasados la misión de este sistema es: favorecer la equidad de oportunidades para realizar estudios universitarios mediante un sistema solidario de becas, la Universidad de Costa Rica ha hecho marcados esfuerzos para fortalecer los servicios relacionados con el otorgamiento de la beca socioeconómica, y la entrega de beneficios complementarios[2] siendo esta la parte romántica y discursiva que se tiene sobre las becas.

En cuanto a los datos, según mencionó Carlos Araya[3] el presupuesto del 2012 al 2019 para el área de becas creció un 300%, pasando de 8.398 millones de colones a 26.596 millones de colones. Estos fondos provienen de dos fuentes de ingresos distintas: la primera del pago por concepto de  matrícula y desde hace unos años una parte proviene del FEES, siendo que para el 2018 la distribución se da de la siguiente forma: los recursos de matrícula apenas representan alrededor de un 20% del monto total que se invierte para estos efectos[4]. Esto (el que las becas tengan alrededor de un 80% de financiamiento vía FEES) representa, dada la coyuntura actual, un grave riesgo para la sostenibilidad del Fondo de Becas.

Sobre la cobertura de becas, para el 2018 en algunas Sedes sobrepasaba el 80% (véase el siguiente gráfico) lo cual, si bien es cierto, por un lado refleja un cierto beneficio cuantitativo a estudiantes de Sedes y Recintos Regionales por el otro deja en una situación de más vulnerabilidad estos estudiantes en cuanto a alguna afectación, vía recortes, al presupuesto universitario.

Si se hace un desglose según la categoría de beca asignada según los datos del informa anual del rector 2017-2018[5] la categoría más otorgada en el 2017 fue la 5, del total de la población estudiantil un 36.79% y un 37.38% para el primer y segundo ciclo contaban con dicha categoría, respectivamente. Cabe resaltar que en el último informe anual del rector 2018-2019 este dato no se encontraba incluido.

Por otra parte, durante el 2018 802 estudiantes en el I Ciclo y 771 en el segundo recibieron el beneficio de Residencias, siendo la Sede Rodrigo Facio y la de Occidente en las que más estudiantes recibieron dicho beneficio, con un 58.8% y 13.1% durante el primer ciclo, respectivamente. En cuanto a los otros beneficios, según los datos el más otorgado fue por el concepto de gastos de carrera

 

UCR: Porcentaje de Estudiantes con algún Beneficio Complementario según Tipo de Beneficio por Ciclo Lectivo, 2018
Tipo de beneficio I Ciclo II Ciclo
Absoluto Porcentaje Absoluto Porcentaje
Total de estudiantes con algún beneficio 66586 100,00 63494 100,00
Gastos de carrera 15904 23,88 15106 23,79
Almuerzo 15768 23,68 14934 23,52
Otros tiempos alimentación 15427 23,17 14736 23,21
Transporte 8223 12,35 7700 12,13
Reubicación 7940 11,92 7824 12,32
Pobreza extrema 2579 3,87 2474 3,90
Excelencia 745 1,12 720 1,13
Nota: Para cada rubro se toma el mes que representó la mayor cantidad de estudiantes beneficiarios.

Fuente. Elaboración propia. Informe Anual del Rector. 2018-2019.

 

Sin embargo, a pesar de que las cifras cuantitativas del área parecen ir bien si lo vemos cualitativamente la situación no es buena, existen muchos relatos negativos por parte del estudiantado sobre el Sistema de Becas, entre ellos el problema más común se encuentra en los montos que son depositados, los cuales no son suficientes para cubrir las necesidades básicas de una parte de la población becada, siendo las más afectadas las personas que cuentan con reubicación geográfica.

Las problemáticas que sigue manifestando la población estudiantil no son nuevas, de hecho varias de ellas quedan manifiestas en una auditoría realizada por la Contraloría General de la República a la Oficina de Becas, si bien es cierto la auditoría cuenta con las desventajas de ser muy antigua (se realizó en el 2014) y en el 2015 se hiciera un cambio en el sistema; aun así es la información más reciente que se tiene sobre las problemáticas del sistema -se debería hacer un llamado a la autocrítica por parte de la Universidad, para que evalúe y tenga más información disponible sobre el Sistema de Becas. En este informe se mencionan, entre otras cosas, que: Los montos para gastos por carrera, se determinó que de los montos otorgados en el 2013, sólo el monto definido para las carreras de bajo gasto (tipo C) supera el total de recursos que la UCR estima que debe entregar en un escenario conservador, mientras que en los otros tipos de carrera la ayuda económica no supera ninguno de los escenarios planteados[6], en pocas palabras: para el 2013 los estudiantes con una carrera que implicaba altos costos recibían, proporcionalmente, menos dinero que estudiantes de carreras menos costosas.

En cuanto a alimentación se menciona que: Dichos recursos no son suficientes para cubrir las necesidades de alimentación de los becados, por ejemplo, a los becarios que reciben reubicación geográfica, o forman parte del programa de residencias, se les otorga el beneficio de cinco días a la semana y dos tiempos de comida, no se contabiliza fines de semana, ni feriados, a pesar de que la propia Oficina de Becas de esa Universidad es consciente de la existencia de estudiantes que requieren de este beneficio porque no pueden trasladarse los fines de semana a sus hogares3. Si bien es cierto algunos aspectos fueron mejorados en su momento, tal como es el caso de los tiempos de alimentación –actualmente se reconocen tres- aún quedan aspectos como el no reconocimiento de la alimentación los feriados para estudiantes que cuentan con el beneficio de reubicación geográfica.

También, los montos que se depositan en algunos casos están desligados de la realidad, por ejemplo el promedio del costo del almuerzo en las sodas universitarias es, en promedio de 1773 colones, ahora se debe tomar en cuenta que el subsidio para el almuerzo sólo se deposita completo para las categorías 5 y 4 al resto de la población becada se le reconoce algún porcentaje (o no se le reconoce del todo). Esta situación, según varios relatos de estudiantes les limita el comprar algún alimento, además la Oficina de Becas tampoco toma en cuenta que muchas veces el estudiante pasa más horas en la universidad que las matriculadas.

Las fechas en las cuales se hacían los depósitos: si bien es cierto en el mismo se indica que el problema se había solventado –el depósito pasó de hacerse de entre 10 a 22 días luego de la entrada a clases a tan sólo tres días luego de la entrada a clases-, con el cambio del sistema mensual al quincenal se produjo un retroceso, ya que por ejemplo para este I Ciclo del 2019 el primer depósito se realizó ocho días luego de la entrada a clases y el año pasado, para el segundo ciclo el primer depósito estaba presupuestado para otorgarse 15 días luego de la entrada a clases –al final al Oficina de Becas tuvo que cambiar el calendario de depósito debido a la presión estudiantil.

Todo lo anterior nos deja como resultado que, no siempre, las mejoras cuantitativas y los aumentos presupuestarios se traducen en beneficios significativos en la calidad de vida del estudiante y, tal como ahora lo hace la Oficina de Becas, el tomar los rubros de transporte, reubicación, montos por gastos de carreras como beneficios complementarios y no como derechos del estudiantado implica, al menos de forma simbólica una desconexión entre el bienestar estudiantil de quienes reciben becas y lo que busca la administración, siendo que lo que esta última hace es mejorar el alcance de las becas, pero no así mejorar la situación de quienes ya tienen algún tipo de beca, por ello desde ¡Ya Basta! Planteamos que los mal llamados beneficios deberían pasar a der derechos estudiantiles.

Por todo lo anterior desde ¡Ya Basta! Proponemos lo siguiente:

1 La derogación del artículo 10 del reglamento de becas, para que los beneficios de reubicación y transporte no sean excluyentes entre sí.

2 Exigir un estudio para crear un monto suplementario para la beca de estudiantes cuya carrera requiera la compra de materiales (Odontología, arquitectura y artes) y que así puedan sufragar esos gastos.

3 Por un incremento anual en los montos de las becas que reconozca el aumento de precios del IPC, para que los montos depositados estén por encima de la inflación.

4 Garantizar que las fechas quincenales de depósitos sean regulares, que el primer depósito se haga una semana antes de la entrada a clases y el último tome en cuenta los días asignados para exámenes y pruebas de ampliación.

5 Garantizar el rubro de reubicación a los y las estudiantes que sean de núcleo familiar independiente, ya que esto no los exime de tener que pagar un monto de alquiler.

6 Que el monto de alimentación solvente las necesidades alimenticias totales del estudiantado, incluyendo los feriados (y fines de semana para las modalidades que aún no lo reciben) y todos los tiempos de comida.

7 Exigir la asignación de un monto extra para las personas que realicen prácticas como parte de su maya curricular independientemente de si reciben o no alguna beca, con el fin de que puedan solventar sus necesidades.

8 Por una FEUCR que retome la organización del estudiantado becado para exigir mejoras sustanciales en las becas.

9 Exigirle a la Oficina de Becas haga públicos los criterios metodológicos que usan para asignar una beca y que se implemente un sistema de monitoreo para evaluar anualmente el funcionamiento de esta área, que rinda informes públicos de forma anual. Esto para tener mejores perspectivas sobre los puntos a cambiar en el sistema.


[1]Informe Anual del Rector 2018-2019. 2019. Universidad de Costa Rica.

[2]Informe Anual del Rector. 2016-2017. 2017. Universidad de Costa Rica.

[3]Foro: Mentiras y verdades sobre las finanzas de la Universidades Públicas. 2019. Kioskos Socioambientales. UCR

[4]https://www.ucr.ac.cr/noticias/2018/10/09/la-inversion-en-becas-crecio-cerca-de-un-800-en-11-anos.html

[5]Informe Anual del Rector 2017-2018. 2018. Universidad de Costa Rica.

[6]Contraloría General de la República 2014. Auditoría sobre la Eficacia del Sistema de Becas en la Universidad de Costa Rica. Informe INFORME NO. DFOE-SOC-IF-11-2014.

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