Programa Político de ¡Ya Basta! Elecciones FEUCR 2019

Desde la corriente ¡Ya Basta! Nos caracterizamos por mantener una lucha de carácter permanente por la emancipación de la mujer y el sector LGTBIQ+, sectores oprimidos por el capitalismo y el patriarcado. Nos reivindicamos feministas socialistas, dado que la lucha por la liberación de la mujer exige luchar de manera simultánea contra ambas estructuras en contra de ambas estructuras, en tanto el capitalismo se basa en la explotación de la burguesía sobre la clase trabajadora y a su vez aprovecha las desigualdades culturales que impone al patriarcado para sobreexplotar a las mujeres.

Acoso sexual en la Universidad.

Según dato de la Comisión Institucional Contra el Hostigamiento Sexual de la UCR entre el 2012 y el 2017 se atendieron alrededor de 75 casos por acoso u hostigamiento sexual, sin embargo, esta alarmante cifra únicamente visibiliza las situaciones de esta índole que han sido denunciadas formalmente, dejando de lado a quienes no hacen este proceso.

Muchas mujeres se enfrentan a un acoso constante dentro de la institución y es un problema que se acrecienta en las Sedes y Recintos Regionales donde la administración envía como “castigo” a los acosadores de la Sede Central. Además, las sanciones hacia funcionarios que acosan estudiantes durante 21 años (de 1996 al 2017) se aplicaron 68 sanciones y de esas sólo 12 implicaron despido y las restan son verbales, escritas, etc.

Aunado a ello, en el último año el movimiento feminista universitario se manifestó en no pocas ocasiones contra el acoso en las aulas universitarias, siendo, principalmente, las estudiantes de derecho quienes más han levantado la voz (véase por ejemplo el caso de Chirino), a ellas las han seguido estudiantes de ciencias sociales, fundamentalmente las estudiantes de psicología quienes organizaron manifestaciones en contra del profesor de psicología , incluso tomando actividades institucionales para hacer las denuncias políticas. La gravedad del problema queda totalmente patente con sólo leer los artículos del Semanario Universidad a este respecto.

Este descontento se transformó en la colectiva me pasó en la UCR la cual trabaja en denunciar los casos de acoso dentro de la Universidad y se extiende a varias Sedes y Recintos regionales. Otro ejemplo de la gravedad del acoso dentro de la universidad es la situación en la Sede de Guanacaste dónde se dio a conocer que, a vista y paciencia de las autoridades universitarias, se acosaba y se someten a las estudiantes a prostituirse. Esto es una muestra más de cómo el sistema universitario, como parte del sistema patriarcal, violenta a las mujeres mientras los acosadores siguen con sus vidas, dando clases sin ninguna afectación.

Desde ¡Ya Basta! Proponemos:

  1. Habilitar una oficina de la Comisión Institucional Contra el Hostigamiento Sexual (CICSH) en cada Sede y Recinto regional para que el estudiantado haga allí mismo las denuncias por acoso y tengan que trasladarse hasta la Sede Rodrigo Facio.
  2. Exigir la modificación del Reglamento Contra el Hostigamiento Sexual para brindarle mayor protección y acompañamiento a la víctima, así como más formas para denunciar y reducir la impunidad.
  3. Exigirle a la Rectoría la publicación de una lista con los nombre de funcionarios que hayan sido acusados por acoso.
  4. Que se imparta, en todas las facultades, un curso de género de carácter obligatorio por una persona especialista en el tema.
  5. Implementar estrategias de información para conocer los mecanismos de denuncia por acoso sexual dentro de la UCR, así como el proceso a seguir luego de interponer una denuncia.

Aborto Legal Seguro y Gratuito.

Según el informe del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), al terminar el 2016 se presentaron unos 80 millones de embarazos no deseados entre las mujeres que viven en América Latina y alrededor de la mitad de estos terminan en aborto. De esta cifra 63 millones corresponden a mujeres que carecen de acceso a anticonceptivos modernos.

En América Latina y el Caribe los abortos realizados en malas condiciones redundan en más de 1 000 muertes y 500 000 hospitalizaciones femeninas, esto según los datos oficiales –es muy probable que los mismos cuenten con un importante subregistro debido a la penalización del aborto en muchos países de la región.

En Costa Rica, según un estudio realizado por la Asociación demográfica Costarricense en el 2007 ocurren unos 27 000 abortos inducidos por año, con una tasa de aborto de 22.3 por cada mil mujeres entre los 15 y 49 años. Por estas razones es necesario luchar por la legalización del aborto para que sea libre, gratuito y brindado en las mejores condiciones de salud y con los más altos estándares en derechos humanos.

Además tras la mundialización de la marea verde Argentina el año pasado, en el país se fundó el movimiento Aborto Legal Costa Rica, conformado por distintas organizaciones y activistas independientes (y en el cuál también participamos) quienes luchan por la firma de la norma técnica y han protagonizado movilizaciones de cientos de mujeres, instalando el 8A como una fecha emblemática por esta lucha, manifestándose en esta fecha durante estos dos años.

Está lucha se reforzó luego de las declaraciones autoritarias y machistas del presidente, quien alegó que firmaría la norma técnica cuando fuese el “momento oportuno” y, en el último periodo se acercó a sectores conservadores que ponen en riesgo la firma de una norma técnica que asegure los más altos estándares en derechos humanos para proteger las vidas de las mujeres. Por ello es importante profundizar la lucha para la firma de la norma técnica y proteger la vida y salud de las mujeres.

Desde ¡Ya Basta! Proponemos:

  1. Exigir la aprobación de la Norma Técnica con los más altos estándares en derechos humanos.
  2. Articular la FEUCR con los distintos movimientos y espacios feministas para crear una red de mujeres con el fin de tener más acuerpamiento, crear redes de protección y participar de manera más activa en luchas para exigir la firma de la norma técnica, aborto legal, seguro y gratuito, contra la violencia patriarcal, el acoso en el país y los femicidios.

No más violencia contra las mujeres.

Durante os últimos años la violencia contra las mujeres se ha incrementado de manera brutal, esto se puede percibir tanto en la cantidad de femicidios, como en el ensañamiento con que estos son perpetrados. En el país se ha experimentado un alza en los casos durante los últimos periodos:

Año Cantidad de Femicidios
2014 22
2015 27
2016 26
2017 26
2018 26
2019* 7
*Datos disponibles al 06 de agosto
Fuente. Elaboración propia a partir del Observatorio de Violencia de Género.

 

Estos asesinatos misóginos reflejan el control ejercido sobre los cuerpos y las vidas de las mujeres, son un medidor de la violencia patriarcal, pues constituyen su manifestación más extrema. También son reflejo del carácter social de la violencia contra las mujeres, aspecto que concierne a lo público y como tal debe atacarse con políticas que partan desde la organización y las luchas de las mujeres.

Ante esto, el movimiento de mujeres sale a las calles, al grito de ni una menos, protagonizando manifestaciones multitudinarias el 25N, fecha en la cual se marcha en protesta contra la violencia patriarcal sufrida por las mujeres y que el año pasado se vio permeada por la exigencia de la firma de la norma técnica y el rechazo al plan fiscal bajo la consigna ¡Nuestros cuerpos no pagarán la crisis! Con esto, demostrando que el movimiento feminista también se ve estructuralmente atravesado por las clases sociales y que estas pueden acentuar la violencia patriarcal que sufren las mujeres.

Ante todo lo anterior desde ¡Ya Basta! Proponemos:

  1. Exigir al gobierno la declaratoria de Emergencia Nacional por los femicidios y la violencia contra las mujeres, para así girar recursos y tomar medidas para prevenir los femicidios y todo tipo de violencia patriarcal.
  2. Que se investiguen debidamente los casos de femicidios, incluidos los femicidios ampliados y los perpetrados contra las mujeres trans, para que ningún caso quede sin investigar o sin el debido proceso, sobre todo que los agresores y femicidas sean debidamente castigados con las penas estipuladas por la ley. Asimismo, que todas las instituciones que por mandato son garantes de Derechos Humanos de las mujeres y las niñas, generen, recopilen y publiquen los datos necesarios para la toma de decisiones eficientes dirigidas al cumplimiento de esos derechos, por parte de todos los sectores de la sociedad.
  3. El acoso sexual callejero sea considerado un delito, puesto que este tipo de violencia –cada vez más recurrente- no puede quedar impune, tal como suele ocurrir, ni puede ser naturalizado al punto que en el país únicamente se estipula como una contravención. Las mujeres tienen derecho a transitar por las calles libremente sin miedo a ser acosadas o violadas.

Por los derechos de la población LGTBI+:

Consideramos que las reivindicaciones democráticas por los derechos igualitarios de la población LGTBIQ+ se encuentran íntimamente ligadas a la lucha contra el capitalismo, pues tanto las mujeres como esta población se ven afectadas por la presión ejercida por parte de las instituciones burguesas y patriarcales. Y son estas luchas, por el Estado Laico y las reivindicaciones feministas las que le hacen frente al conservadurismo imperante en la sociedad, además recalcar que para mayo del próximo año quedará en pie el matrimonio igualitario, una de las grandes luchas y un logro histórico de la población LGTBI+, pero aún quedan luchas que dar; por ejemplo por una mayor inclusión de la población trans, por el reconocimiento de la personas no binarias, intersexuales, etc. dentro de la sociedad.

Por lo tanto desde ¡Ya Basta! proponemos:

  1. Nos posicionamos en contra de cualquier tipo de discriminación contra la población LGTBI+
  2. Exigir el reconocimiento a las personas no binarias dentro de todos los espacios universitarios, incluyendo especialmente los de representación estudiantil.
  3. Cupo estudiantil y laboral para la población trans, para que la universidad les otorgue condiciones para que puedan continuar con sus estudios universitarios.

Estado laico sin concordato

En Latinoamérica, el Estado confesional es una herencia colonial, debido a la creencia en la necesidad de legitimación religiosa para amalgamar la identidad de la nación. Sin embargo, muchas de las burguesías nacionales constituyeron el proyecto Estado-Nación sin que este tuviese religión oficial. Caso contrario sucede en Costa Rica donde la Constitución Política establece en el artículo 75 que el Estado tiene por religión a la católica, en la actualidad el único Estado confesional en América Latina.

Asimismo, el Estado costarricense ya fue parte de un concordato suscrito en 1852, el cual significó que se le asignaran los privilegios que obtiene hasta la fecha la Iglesia Católica. Además, el concordato posee carácter de tratado internacional e implicaría que la Iglesia lejos de perder sus privilegios, los podría reforzar y/o incrementar. De manera que, aunque el Estado se promulgase como laico, si un nuevo concordato garantiza la injerencia de la Iglesia, éste seguiría favoreciendo sus intereses y privilegios.

Así pues, la Iglesia Católica puede gozar de la exención de impuestos y de libertad de intervenir en la educación pública, tal como lo ha hecho impidiendo durante mucho tiempo la educación sexual en escuelas y colegios públicos. Además, goza de transferencias de dinero por parte del Estado, por ejemplo, en la administración de Laura Chinchilla, la Iglesia recibió 2,3 mil millones de colones y no pagó impuestos en más de 1500 propiedades. Durante la administración de Solís los aportes totales son menores, pero no dejan de ser enormes: en 2016 el gobierno destinó ¢428 millones a las Temporalidades de la diócesis de Tilarán para pagar profesores en los colegios católicos privados y subvencionados por el Estado[1].

En el país se ha visto claramente que la moral católica, sus creencias y su ideología están en directa contradicción con los intereses de las mujeres y la población sexualmente diversa. Pues se han opuesto tajantemente a una educación sexual científica, a los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, tales como: la fecundación in vitro, el aborto terapéutico. También, a las uniones entre personas del mismo sexo y al matrimonio igualitario.

Por lo tanto desde ¡Ya Basta! proponemos:

  1. Reforma del Artículo 75 de la Constitución Política: este artículo establece que la religión católica es la del Estado, que se elimine este enunciado para que diga que el Estado no profesa ninguna religión y es garante de la libertad de culto.
  2. Pago de impuestos: Que la jerarquía de la iglesia católica pague impuestos correspondientes a todas las propiedades que poseen. Asimismo, la programación de las misas o cualquier propaganda confesional sea su responsabilidad y no esté a cargo del financiamiento público.

[1]“Cancillería deja en cero aportes para la Iglesia”. En www.nacion.com.

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