Programa Político de ¡Ya Basta! Elecciones FEUCR 2019

La matrícula en la universidad  se ha incrementado gradualmente desde hace años, mientras que para el 2015 se matricularon 40 864 estudiantes en el I Ciclo, para el 2018 la cifra en el mismo Ciclo fue de 42 750. Sin embargo, con el incremento de la matrícula y la imposición de medidas austeras y la reducción del FEES en relación al PIB han incrementado el problema en la asignación de cupos.

Según los datos del Informe del Estado de la Educación 2017 para entrar a una carrera: había un cupo disponible por cada 3.7 solicitudes de admisión, la tasa de asignación en la universidad se encontraba por sobre el 90% junto a la UNA, mientras que el TEC tenía una tasa del 100% y según reseñan el problema de la asignación de cupos contaba con una tendencia creciente hasta el año de publicación del informe.

Para el presente año, en diversas facultades una gran parte del estudiantado se quedó sin cupo en alguna materia importante, a esto se le suma que luego al segundo día de matrícula ya casi no quedaban grupos disponibles. Sumado a esto en las distintas Facultades tomaron a decisión de cerrar grupos o mezclarlos, a causa de los recortes hechos a lo interno de la universidad potenciados por el recorte de 10 000 millones.

La problemática de los cupos, según los datos que se tienen se encuentra centralizada en el Recinto Rodrigo Facio Sede que cuenta con una concentración del total de la demanda insatisfecha del 88% y ofreciendo la mayor cantidad de cupos:

UCR: Estadística General del Proceso de Matricula del I Semestre 2019, por Sede Regional
Recinto Cupo Ofrecido Cupo Asignado Cupo Sobrante Demanda Insatisfecha
Total 212648 166295 46353 25120
Rodrigo Facio 147685 117077 30608 22220
Liberia 10259 8378 1881 1101
San Ramón 13646 11094 2552 761
Turrialba 6478 4573 1905 208
Alajuela 4335 3279 1056 168
Limón 7681 5116 2565 144
Tacares 3884 2827 1057 143
Puntarenas 7501 6227 1274 113
Guápiles 3412 2005 1407 113
Paraíso 3569 2716 853 53
Golfito 2362 1953 409 48
Santa cruz 955 524 431 48
Siquirres 881 526 355 0
Fuente. Vicerrectoría de Vida Estudiantil. Oficina de Registro e Información. 2019

 

Siendo que, si a modo ilustrativo se utilizara la matrícula del I Ciclo del 2018 junto a los datos de matrícula del I Ciclo 2019, por cada 100 estudiantes matriculados en la universidad habría 170 demandas insatisfechas. Y tomando en cuenta que el incremento de la población estudiantil anual no es muy grande (anualmente no se llega a una variación de 1000 estudiantes matriculados).

La demanda insatisfecha se vuelve un problema del sistema actual, el no encontrar cupos para matricular dificulta el avance en la carrera del estudiante, además de las dificultades que implica para quienes tienen beca y no logran matricular el mínimo de créditos o cuando los cursos son anuales a el estudiante no logra matricularlo.

Por otra parte resulta evidente que una parte de la población se encuentra trabajando, según el sexto Estado de la Educación para el 2016, por grupos de edad, un 24% de la población estudiantil mayor de 24 años se encontraba trabajando. Y en el último Estado de la Educación resulta interesante el siguiente señalamiento: “El endurecimiento de las condiciones del mercado laboral, y en general de la economía, impulsan a los jóvenes a buscar empleo más temprano… Cuando la economía se debilita la asistencia a las universidades se dificulta”[1], o sea, las actuales condiciones económicas afectan en primera instancia a quienes se encuentran estudiando y trabajando, pues se crea un clima de inseguridad en su puesto, e incluso despidos. Y en segundo lugar afecta al estudiantado proveniente de hogares en condición de pobreza, pertenecientes a los quintiles más bajos, pues sobre estas familias pesa más la situación económica y por esta misma podría surgir la necesidad de buscar trabajo. Por estas características de la población es que desde ¡Ya Basta! Levantamos la consigna de una universidad para la clase obrera, son estos sectores trabajadores quienes más sufren por las desigualdades del sistema capitalista.

Sobre el proyecto para ampliar las jornadas laborales

La Asamblea Legislativa se encuentra tramitando un proyecto de ley, expediente 21.182 que permitiría extender las jornadas laborales hasta 12 horas continuas con dos días de descanso y una jornada anualizada que respete las 48 horas semanales.  Lo cual, en primera instancia, haría que las empresas ya no paguen horas extra y en segundo lugar el desgaste por una jornada tan larga tendría implicaciones en la población trabajadora (cansancio, estrés) lo cual afectaría a quienes estudian y trabajan, por la acumulación de ambas cargas. Además de esto, si las personas trabajan más de 8 horas diarias es prácticamente imposible que logren continuar con sus estudios -si bien tendrían en total tres días de descanso estos lo deberían de usar, casi en su totalidad para descansar- y, por otra parte, quienes trabajen en empresas que actualmente no respetan las jornadas laborales vigentes se verían en mucho más riesgo de sufrir más explotación laboral.

Por eso desde ¡Ya Basta! proponemos:

1 Apertura de cupos a partir de la demanda de pre-matricula. La Universidad Pública debe garantizarles a los estudiantes la posibilidad de avanzar en sus carreras.

2 Brindar prioridad para matricular a los estudiantes que estudian y trabajan.

3 Ampliar la cobertura horaria de la Casita Infantil de la Universidad, que está tome en cuenta los cajones, y el tiempo de estudio definido según los créditos de cada curso. También agilizar los trámites para que quién tenga a un menor en la Casita no tenga que estar, semestre a semestre, presentando todos los papeles.

4 Exigir que exista una variedad de horarios para los cursos impartidos en Sedes y Recintos Regionales, para que los mismos no superen las 6 horas seguidas de lecciones y se mantengan espacios para almuerzo y otros tiempos de alimentación.

5 Oposición al proyecto de ley 21.182


[1] Estado de la Educación. 2019. Capítulo 5. Página 169

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