• Los robots, la inteligencia artificial o internet de las cosas, el desarrollo tecnológico en general, no son el enemigo de la clase trabajadora; pueden contribuir a crear una sociedad de superabundancia, reducir el trabajo al mínimo, proteger el medioambiente y no continuar destruyendo al planeta. Pero el principal obstáculo para ello es el capital. Mientras los medios de producción estén en manos de unos pocos, el resultado será el opuesto.

Por Marcelo Buitrago

“Es discutible que todos los inventos mecánicos efectuados hasta el presente hayan aliviado la faena cotidiana de algún ser humano”

John Stuart Mill, citado por Marx en El capital, agregando “que no viva del trabajo ajeno”

“La burguesía no puede existir si no es revolucionando incesantemente los instrumentos de la producción”

Marx y Engels, Manifiesto Comunista

“La industria moderna nunca considera ni trata como definitiva la forma existente de un proceso de producción. Su base técnica, por consiguiente, es revolucionaria, mientras que todos los modos de producción anteriores eran esencialmente conservadores”

Karl Marx, El capital

“En ninguna otra parte como en Inglaterra, el país de las máquinas, se ve un derroche tan desvergonzado de fuerza humana para ocupaciones miserables”

Karl Marx, El capital

 

Presentación

Una fantasía nada novedosa

Robots e Inteligencia Artificial (IA)

La era de los gurúes: los tecno-optimistas

¿Adiós al trabajo?

Los tecno-pesimistas

Los límites de la nueva tecnología

Productividad, inversión y empleo: la polarización laboral

El empleo “high tech” en EEUU

Los límites de la automatización capitalista

El horizonte socialista

Bibliografía

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