• La solución a la crisis no pasa por eliminar exoneraciones a las pensiones, sino en hacerle pagar impuestos a las zonas francas, en aumentar los impuestos progresivos sobre el gran capital y las fortunas, por no pagar la deuda externa y la interna en manos privadas.

Johan Madriz

El punto de mira del gobierno está sobre dos objetivos principales: aprobar la reforma de empleo público y ajustar el sistema jubilatorio del país. El ajuste contra las pensiones se gesta desde hace años, pero ahora se planea profundizar el ataque, el cual afecta a la clase trabajadora y los sectores populares. Los grandes empresarios viven y vivirán de sus rentas multimillonarias.

Como primer elemento fijamos el ajuste al monto de cotización sobre los salarios para el IVM. Esto implica incrementos cada tres años (tentativamente hasta el 2029) del porcentaje que cada persona trabajadora aporta, para llegar a un 4.50% (desde un 3.84% en 2019). La última subida se aplicó en enero del 2020 para situar la cotización en un 4% del salario.

El segundo componente a tomar en cuenta son los planes de reforma que están en discusión actualmente en la Junta Directiva de la CCSS, los cuales versan sobre cuatro elementos (con distintas combinaciones entre sí): a) eliminar los retiros anticipados o aumentar la edad en que se puedan dar, b) reducir el porcentaje de referencia de la pensión con respecto al salario, c) aumentar la cantidad de salarios de referencia (meses trabajados) y d) aumentar el porcentaje de aporte al régimen con respecto al salario.

La tercera pieza del ajuste tiene que ver con la carta de “intensiones” del gobierno al FMI para acceder a un crédito de $1.750. En las negociaciones se incluyó un apartado sobre eliminación de exoneraciones e, inicialmente, dentro de ellas estaba una que afectaba los rendimientos de las operadoras de pensiones. Esta implicaba un aumento en el impuesto por ganancias de capital de 7.5% sobre los rendimientos del Régimen Obligatorio de Pensiones (ROP).

Tras la presión de múltiples sectores y, como forma de darle mayor viabilidad política al paquete de ajuste, la propuesta fue retirada por el gobierno, sin embargo, consideramos oportuno detenernos a analizarla, no solo porque en cualquier momento se puede retomar sino, también, porque evidencia la ruta que tiene el gobierno y sus ansias por pasar el ajuste a través del quebranto del sistema de pensiones.

La propuesta implicaba que los intereses generados por los ahorros para las pensiones pagaran más impuesto de renta y, por tanto, el monto acumulado disminuiría. Según las estimaciones de la SUPEN, el monto final de las pensiones se podría reducir hasta en un 10%, aunque otras estimaciones calculan montos superiores, por ejemplo, la ACOP señala que este cambio implicaría una disminución en el monto de hasta 18%.

Con esta medida se estimaba recaudar el equivalente a un 0.17% del PIB, un monto ínfimo con respecto al problema de la deuda, pero un golpe enorme en los ingresos de las personas trabajadoras y pensionadas.

Todos los proyectos que reducen la inversión social y atacan las pensiones y los salarios configuran golpes para la clase trabajadora a costa de pagarle hasta el último céntimo a los buitres tenedores de la deuda. Para dimensionar lo absurdo de esto basta con ver que se pretende eliminar la exoneración al salario escolar pero nunca se mencionan, por ejemplo, las exoneraciones del 100% para las zonas francas, de hecho, este tema estaba en la lista de cuestiones que bajo ninguna circunstancia se negociarían.

El gobierno dice que, si no se aprueba el préstamo con el FMI y su plan de ajuste, el país se va a la debacle, pero aprobarlo implica la ruina para los sectores populares y trabajadores. La solución a la crisis no pasa por eliminar exoneraciones a las pensiones, sino en hacerle pagar impuestos a las zonas francas, en aumentar los impuestos progresivos sobre el gran capital y las fortunas, por no pagar la deuda externa y la interna en manos privadas. Para esto es necesario levantar una campaña contra el FMI y los planes ajustadores del gobierno.

DEJAR UN COMENTARIO

Ingresar comentario
Ingrese su nombre