• Ante la pandemia es necesario que se tomen medidas drásticas para enfrentarla y frenarla.
  • Las medidas del gobierno son insuficientes y erráticas.

Por Redacción

El Ministerio de Salud confirmó la primera muerte por el coronavirus Covid-19 en el país. Se trata de un médico de 87 años que se encontraba en cuidados intensivos del Hospital San Rafael de Alajuela. Al momento se tienen confirmados otros 68 casos en el país con un crecimiento diario sostenido de contagios.

Ante la pandemia es necesario que se tomen medidas drásticas para enfrentarla y frenarla. Las medidas del gobierno son insuficientes y erráticas. Por ejemplo, mientras las autoridades de salud promueven el lavado constante de manos para impedir la propagación de la enfermedad, en muchos lugares hay cortes de agua prolongados, lo cual expone a sus poblaciones al contagio. De igual manera, resulta absurdo que el Ministro de Salud Daniel Salas llame a la población a guardar dos metros de distancia entre las personas y no salir de las casas pero cientos de miles de personas viajan aglomeradas en buses hacia sus centros de trabajo, donde pasan ocho horas con decenas o cientos de personas.

La poca claridad del gobierno ante la pandemia del COVID-19, genera confusión entre la población porque no hay claridad de cuáles son las medidas a seguir. No ponemos en duda que el abordaje de la pandemia requiere seguir los lineamientos sugeridos por los especialistas en salud pública, pero tampoco se puede obviar que sus implicaciones son de carácter social e incumben a seres humanos que temen por su salud y la de sus seres queridos, con más razón cuando se trata de personas trabajadoras o de sectores populares que no pueden hacer  cuarentena porque están obligadas a trabajar o no tienen acceso al agua e implementos de higiene básicos (algunos inaccesibles por la especulación de precios).

El gobierno de Carlos Alvarado anunció una serie de medidas para aliviar el pago de impuestos a los empresarios, pero no dijo nada sobre la protección de los empleos. Además, pretende aprovechar la coyuntura abierta por la pandemia para avanzar en la agenda neoliberal contra la clase trabajadora.

Por esto planteamos exigirle al gobierno las siguientes medidas de emergencia:

Suspensión inmediata del pago de la deuda para fortalecer los servicios de salud y el AyA. En el presupuesto nacional del 2020, el 38,2% de los recursos se destinan para el pago de la deuda (intereses y amortización), pero solamente un 3,2% se destina para la salud pública. ¡Cada 24 horas se derrochan cinco mil millones de colones en el pago de intereses de la deuda en beneficio de los grandes capitalistas! Proponemos re-direccionar inmediatamente estos recursos para fortalecer la CCSS y las instituciones estatales que hacen parte del proceso de contención de la pandemia (FANAL, AyA, ICE, INS, etc.). Además, con carácter de urgencia garantizar el acceso al agua a las comunidades afectadas por los cortes.

Control de precios sobre los productos de higiene necesarios para frenar la pandemia. Muchos supermercados y farmacias aprovechan la pandemia para especular con los precios de los productos de limpieza, incluso duplicando su precio original. Esto denota la codicia de los capitalistas que no tienen reparo en lucrar con la desesperación de la población.

Creación de comités sanitarios. El gobierno demostró un accionar errático en lo que va de la pandemia, por eso llamamos a conformar comités para vigilar las condiciones sanitarias en los centros de trabajo, estudio y barrios populares, vigilando que se garanticen las medidas sanitarias pertinentes para contener la pandemia: suministro de agua, implementos de higiene, distancia de dos metros entre las personas.

Cuarentena parcial en la empresa privada. Muchas personas trabajadoras de la empresa privada externan su malestar por tener que trabajar durante la pandemia en condiciones de hacinamiento, lo cual las expone al contagio. Por ejemplo, en los call center o fábricas de los parques industriales, se congregan cientos de personas en un piso sin que se garanticen las medidas preventivas necesarias (como la distancia de dos metros). Por eso proponemos una cuarentena parcial en las empresas grandes, con la rotación de personal sin reducción de salario para garantizar que se cumplan con los dos metros de distancia. Además, instamos a las trabajadoras y trabajadores de estas empresas a constituir los comités sanitarios para vigilar por las condiciones sanitarias, algo fundamental debido a la ausencia de sindicatos en el sector privado y la cultura política de la patronales por atropellar los derechos laborales más elementales.

Prohibición de los despidos mientras dure la emergencia provocada por la pandemia. En el sector privado comienzan a producirse despidos por la caída de la actividad económica, particularmente en el turismo y el comercio. De esta forma, la crisis provocada por el COVID-19 es recargada sobre la clase trabajadora, ante lo cual el gobierno solamente tiene propuestas de ayuda para los empresarios. Por eso hay que exigir que se prohíban los despidos mientras dure la pandemia.

Contra la precarización de las condiciones laborales. El gobierno y los partidos burgueses pretenden utilizar esta coyuntura para aprobar medidas que precarizan las condiciones laborales alegando que es para evitar despidos. Por ejemplo, ya se especula con la presentación de un proyecto de ley de flexibilización laboral en los sectores más afectados por la crisis. Nos oponemos a esta medida, que tiene por objetivo avanzar en la agenda de ajuste del gobierno de Alvarado.

Contra la venta de FANAL y cualquier empresa del Estado. Meses atrás, el gobierno anunció que iba a vender FANAL para reducir el déficit fiscal. EN medio de esta crisis sanitaria, esta empresa demostró su utilidad al girar inmediatamente a la producción de alcohol para atender la alta demanda. Esto confirma que FANAL es una empresa fundamental para el país, la cual hay que defender e impedir su venta.

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