*No aplica para agresores

  • Vivimos en una sociedad capitalista que promueve el individualismo. En la cual, los afectos, las emociones, los sentires no importan a no ser que puedan ser utilizados para generar más capital, que sean “productivos”.

Por Coralina del Mar

A veces cuesta tanto, tantísimo lidiar-reconocer-gestionar nuestras emociones. ¿Quién se ha sentado con paciencia y amor a “educarnos” afectivamente? Vivimos en una sociedad capitalista que promueve el individualismo. En la cual, los afectos, las emociones, los sentires no importan a no ser que puedan ser utilizados para generar más capital, que sean “productivos”. Una sociedad patriarcal que antepone la razón por encima de la emoción.

Se nos enseña a compartir la felicidad (en ocasiones ni eso, por el miedo a despertar la envidia en les otres) y a ocultar el dolor, la tristeza, la depresión. A vivir las “emociones negativas” en soledad, con vergüenza, con culpa y, de ser posible, en secreto.  ¡Cuánto daño nos hace este sistema que nos castra emocionalmente! ¡Que nos venía aislando incluso desde muchísimo antes de esta pandemia!

Ahora que el tópico frecuente es la salud, poquísimas son las personas que hablan de esta de forma integral, que tome en cuenta la salud psico-emocional. Se ven por todas partes estadísticas, estimaciones y datos económicos, ¿pero quién lleva un registro de los daños emocionales que toda esta situación (y desde antes) nos está generando? No solo como individues, sino como sociedades. No digo que no exista alguna entidad o persona que esté realizando esfuerzos al respecto, pero ¿qué tanto  valor como sociedad se le da a esta información? ¿Cuándo se mencionará en conferencia prensa?

Por eso, ahora (y quizás hoy más que antes) se vuelve indispensable reconocernos, encontrarnos en les otres. Construir empatía, reciprocidad. Sabernos en otras miradas. Aceptarnos. Perdonarnos. Reconfortarnos en un abrazo, una llamada o mensaje de texto. Tenernos mutua y tierna paciencia, porque de lo contrario, los daños se irán acrecentando. Dividirnos no es la salida, aislarnos no es la opción. Construir colectividad, redes, organizarnos es la única forma y reconocer que construir desde los afectos también es revolucionario. Solo juntes saldremos de esta.

 

#delacrisissalimosjuntes

#ternurarevolucionaria

DEJAR UN COMENTARIO

Ingresar comentario
Ingrese su nombre