Por Johan Madriz

El pasado domingo 2 de febrero se realizaron las elecciones municipales donde se escogieron los gobiernos locales de los 82 cantones del país. Esta es la segunda ocasión en que estos comicios se realizan a medio periodo de gobierno tras una reforma del 2009 que las separó de las elecciones generales de Ejecutivo y Legislativo.

 

82 elecciones diferentes

Como elemento metodológico inicial hay que señalar que las elecciones locales no pueden tomarse estrictamente como un termómetro del panorama político nacional por las particularidades regionales que existen.

Se dan simultáneamente 82 “microelecciones” donde cada una de ellas se convierte en un mundillo diferente y con la particularidad de que la discusión política se rebaja y se resaltan más los elementos administrativos (arreglo de calles, bonos de vivienda, becas, limpieza, etc.). De esta forma la campaña electoral fomenta el clientelismo y la despolitización, generando una apatía enorme que se refleja en las cifras de abstencionismo.

Incluso el TSE instó a que “la discusión que debe prevalecer es sobre los problemas y las candidaturas locales. Debemos respetar el espacio de los habitantes de cada cantón para que pueda concentrarse en los problemas de su comunidad, que no necesariamente son los problemas de la comunidad de al lado, y sobre los méritos de los candidatos y la solvencia de sus propuestas. Los problemas nacionales, en especial los polarizantes no deben tener presencia en la discusión municipal”[i].

 

Democracia burguesa

También debe hacerse un cuestionamiento a la democracia burguesa en general. Costa Rica es un régimen “democrático” que viene en retroceso con el ataque a libertades, derechos y conquistas, tal como la reciente ley anti huelgas que limita las libertades políticas y sindicales de la clase trabajadora en pro de gobiernos cada vez más autoritarios.

De confianza ciega en la democracia burguesa adolecen las principales dirigencias sindicales: uno de sus argumentos utilizados durante los procesos de lucha (y derrota) contra el plan fiscal y la ley antihuelgas fue “lo vamos a cobrar en las municipales”. Tal pronóstico no resultó y el PLN, PUSC y PAC, principales artífices del ajuste, concentran 62 alcaldías (el 76%). Así su pliegue al gobierno y su pensamiento cuadrado y burocrático han sido elementos indispensables para la aplicación del ajuste sin mayores convulsiones sociales.

Es una democracia de los ricos, donde se invierten cientos de millones en las campañas electorales y esto, evidentemente, vuelca la balanza en favor de aquellas agrupaciones que son financiadas porque cuentan con el beneplácito de la burguesía.

Así, dentro de un Estado burgués se limita la democracia a la condición de la libertad de elegir, aunque toda la institucionalidad está colocada en función de impedir o bloquear a las organizaciones independientes del capital. Por eso no hubo ni una sola opción que representase a las y los de abajo, configurándose en una elección entre partidos de los de arriba.

Lo cierto es que el sistema electoral está hecho para que sean los partidos de los empresarios los que logren la mayor representación política. Son elecciones donde no se cuestionan los elementos esenciales del Estado o de la situación social o económica. Esto no significa que los partidos de izquierda, socialistas y anticapitalistas no deban disputar este terreno, por el contrario es un ámbito más de lucha con la idea de utilizarlo como una palestra para desenmascarar la podredumbre del régimen.

En estas elecciones la clase obrera no intervino como sujeto activo, esta disgregado, atomizado y sin una dirección por izquierda que le aglutine. Por otro lado, la juventud, en general, es recelosa por lo que más bien se trató de un voto mayor, “duro”, militante, contra padrón; de ahí la enorme logística de movilización que despliegan los grandes partidos. Esta es la respuesta al gran abstencionismo que impera, lo que suma en el análisis un elemento antidemocrático ya que se constituyen gobiernos locales (que administran cientos de millones de presupuesto, cobran impuestos y tienen responsabilidades directas sobre las condiciones de vida se sus habitantes) con elecciones donde participa entre un 30% y un 40% de las personas.

 

Fuente: La Nación

Resultados[ii]

Adentrándose propiamente en los resultados el ganador es el abstencionismo con el 63.6% a nivel general y picos como en el cantón central de San José donde estaría llegando a 74.60% (en este caso Johnny Araya estaría ganando con solo el voto de 20 mil ochocientas personas de un padrón de 237 mil).

El PLN estaría logrando 42 alcaldías, manteniendo la mayor representación, pero disminuyendo de las 59 de 2010 y las 50 del 2016. Aunque este es el único partido que se puede considerar con un aparato realmente nacional viene dando signos de desgaste. A nivel presidencial viene de dos derrotas seguidas con los peores resultados de su historia (en 2018 ni siquiera entró a la segunda ronda).

El PUSC estaría mejorando sus números al lograr 16 cantones (9 en 2010 y 14 en 2016). Si se considera la cantidad que tenía antes de los escándalos y la crisis de comienzos de los 2000 aún se encuentra en una posición inferior aunque, es cierto, con cierto crecimiento sostenido.

En cuanto al PAC, partido de gobierno, lo primero a anotar es la baja cantidad de cantones donde se logró presentar (solo 44, un poco más de la mitad), ratificando su debilidad estructural. En esta ocasión baja a 4 alcaldías desde las 6 que mantuvo en las dos elecciones anteriores, lo que evidencia un vaciamiento de sus estructuras y, más relevante aun, un voto anti PAC como resultado del desgaste del gobierno tras la aprobación del Plan Fiscal y su agenda de ajuste y ataques contra derechos democráticos. Sin embargo, este voto castigo se expresa por derecha al no existir ninguna alternativa por izquierda.

Los partidos cantonales logran la mayor cuota de representación en la historia al lograr posicionarse en 12 localidades (2 en 2010 y 5 en 2016).

Por otro lado de los partidos cristianos solo Alianza Demócrata Cristiana (ADC)  estaría obteniendo una alcaldía en Cartago central y los neopentecostales se están quedando sin ninguna, aunque si con representación de algunas regidurías. Esto representa un golpe por la relevancia y representación parlamentaria que han logrado en las últimas elecciones, pero en absoluto representa su declive. Un factor que les pudo haber pasado factura es la división de Restauración Nacional con la creación de Nueva Republica de la mano del ala fabricista. Además, como se señaló arriba, el carácter localista de las elecciones municipales les puede deteriorar, al tener como ejes políticas más globales (como contra la población LGBTI+ y los derechos de las mujeres). Entonces no es descartable que en las próximas elecciones generales este perfil más global los catapulte nuevamente.

 

Un Frente Amplio en declive

En el caso de FA la situación es alarmante, no porque hayan perdido la única alcaldía que ocupaban en Barva, sino por las derivas electoralistas, reformistas y de adaptación burguesa que les han llevado a abandonar las calles para privilegiar la obtención de puestos.

El FA llevó delante una campaña localista, no vinculada a temas nacionales más generales justo en una coyuntura de ataques contra los sectores más explotados y oprimidos, siguiendo el juego de la “fiesta electoral” burguesa. Es decir, en lugar de utilizar su proyección nacional con críticas y propuestas que enfrenten el Plan Fiscal y las políticas de ajuste decidieron guardar silencio y hablar esencialmente de temas municipales.

A pesar de que en la elección presidencial del 2014 su candidato logró colocarse en el tercer lugar y alcanzaron la tercera bancada más grande de la Asamblea Legislativa, esto no significó un avance para los sectores populares que les apoyaron, por el contrario abrió la puerta para que se relajaran aún más sus posturas políticas claudicándole al PAC y siendo una “oposición responsable” que permitió el desarrollo de un gobierno PAC ajustador como hacía décadas no se observaba.

El oportunismo y su “amplitud” explican fenómenos como el del postulante a la alcaldía de Palmares que despotricó contra el aborto. Si bien el Comité Ejecutivo y el diputado Villalta se desmarcaron la pregunta es cómo esta persona llega a alcanzar esta postulación, cuáles son sus filtros, máxime cuando solo se presentaron en 15 papeletas. Estas derivas así la permanencia de Patricia Mora en el gabinete del gobierno Alvarado, el desastre de su bancada legislativa anterior y los recurrentes casos de agresores, violentos y misóginos son elementos que han ido desgastando esta divisa.

 

Unas elecciones en clave conservadora

Aunque los resultados de estas elecciones no se puedan extrapolar para intentar establecer las pistas del ánimo político del país muestran una continuidad de la representación política tradicional, la que es responsable del Plan Fiscal y está llevando adelante el ajuste brutal sobre los sectores de abajo.

Por eso es necesario una nueva alternativa de izquierda que represente a la clase trabajadora, las mujeres y la juventud con propuestas anti capitalistas, feministas y ecologistas que pongan en cuestión el modelo económico-social del capitalismo, el patriarcado y la democracia burguesa. Que acuerpe las luchas, en las calles y en las elecciones, de la mano de todos los sectores explotados y oprimidos para traerse abajo este Estado de los de arriba. Esta es la perspectiva que el Nuevo Partido Socialista (NPS) plantea para organizar y luchar contra el ajuste.


[i] Extraído de https://www.crhoy.com/nacionales/tse-exhorta-a-partidos-no-llevar-temas-polarizantes-a-campana-municipal/

[ii] Los datos contenidos corresponden al corte 12 del TSE del 3 de febrero a las 12 pm.

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