• La crisis capitalista agudizada por el Covid-19 es la excusa para que los de arriba amenacen con el desempleo para miles de trabajadores y trabajadoras del sector turismo.
  • Hay que exigir que la crisis la paguen las empresas multimillonarias, no la clase trabajadoras ni los pequeños negocios de turismo locales.

Por Deby Calderón Vega

La crisis de la economía capitalista, agudizada por el Covid-19 y los efectos que genera a nivel internacional, en Costa Rica se expresa con particular fuerza en el sector turismo. La restricción de entradas de extranjeros decretada por el gobierno de Carlos Alvarado se suma a las prohibiciones de salidas desde los Estados Unidos y otros países europeos, los cuales aporta la mayoría de la visitación extranjera.

Esta situación tiene en alerta a un sector que representa entre un 6,3% del PIB de manera directa y un 8,2% de manera indirecta, así como un 8,8% del empleo (211.000 trabajadores), según datos del Instituto Costarricense de Turismo (ICT). (1)

Por esto la Cámara Nacional de Turismo (CANATUR), junto con los ministerios de Turismo y Trabajo, amenazan con cierre de negocios y despidos masivos, siempre en función de resguardar las ganancias de los empresarios mientras socializan las pérdidas. (2)

En una crisis como esta, toda la clase trabajadora del sector privado, así como sucede en el público, debe mantener su derecho al trabajo y a su salario, esté o no trabajando en sus puestos por medidas de prevención, incapacidad o salud pública. Opinamos que son los grandes capitalistas del sector turismo y sus enormes fortunas (producto de la explotación de la clase trabajadora y la naturaleza del país), quienes debe asumir el costo de la crisis.

En el sector turismo existen dos extremos con características particulares: el primero es el megaturístico, ligado a capitales transnacionales que buscan articular redes de aprovechamiento del paisaje y los bienes naturales, dejando nulos beneficios a las comunidades locales y ofreciendo empleos de bajas remuneraciones, además con pocos encadenamientos productivos. Este tipo de turismo tiende a ser más destructivo con los ecosistemas, privatizador de fuentes de agua, playas u otros, invasor de paisajes, etc.

El otro extremos es el turismo local, que tiene expresiones comunitarias, rurales a pequeña escala, ligado a proyectos de pequeños propietarios, actividades de cuenta propia, profesionales, artísticas, entre otras. Este tipo de turismo tiene más encadenamientos productivos y es aprovechado por una mayor cantidad de personas trabajadoras de las localidades y de la economía nacional.

Los sectores ligados al turismo son: el transporte aéreo y terrestre, agencias de viajes, alojamiento, actividades culturales, entretenimiento, comidas y bebidas, artesanías, salud, entre otras.

La medida de prevención para no propagar el virus de “no salir de casa”, así como el impedimento de ingreso a extranjeros no residentes, evidentemente bloquea las actividades turísticas en un período de tiempo de alta demanda, como lo es la Semana Santa, por lo cual se han cancelado 10 mil noches de alojamiento.

Como en toda crisis capitalista, los Estados, gobiernos y empresas buscan que quienes paguen sean los sectores de abajo: las personas que trabajan en seguridad, limpieza, cocina, guías, transporte, comidas, arte, entre otros. Al mismo tiempo la cantidad de población y actividades productivas afectadas serán los del tipo de turismo local, que tiene también los mayores vínculos con otras actividades locales.

En nuestra opinión la crisis se debe afrontar con una serie de medidas anticapitalistas, desde un punto de vista en favor de los sectores sociales explotados, populares, y marginados:

  1. Prohibición de los despidos. Se debe implementar una medida de este tipo para obligar a las empresas megahoteleras a mantener a sus trabajadores con estabilidad laboral. Estas empresas tienen enormes riquezas acumuladas por años de explotación (o décadas) en bancos internacionales, por lo que son quienes más deberían aportar para la superación de la crisis.
  2. Suspensión de pagos de deudas, intereses, préstamos y alquileres. Esta medida debería ir orientada en mayor medida para el sector del turismo local, de manera que el pago a los bancos por intereses, préstamos y deudas debe quedar suspendido y pospuesto para cuando se vea superada la crisis. De la misma manera, el pago de alquileres de locales comerciales para actividades turísticas, de comidas, artesanías, entre otros, debe quedar suspendido, en beneficio de los sectores populares y trabajadores. Los sectores populares que dependan de pequeños alquileres deben recibir un subsidio estatal similar al seguro por desempleo.
  3. Suspensión inmediata del pago de la deuda. Un 38,2% del presupuesto nacional se destina para el pago de la deuda (intereses y amortización), pero solamente un 3,2% se destina para la salud pública. ¡Cada 24 horas se derrochan cinco mil millones de colones en el pago de intereses de la deuda en beneficio de los grandes capitalistas! Proponemos re-direccionar estos recursos para fortalecer la CCSS y al INS, para atender la emergencia sanitaria y de desempleo.
  4.  Creación de un seguro por desempleo. Toda persona que sea despedida o se quede sin empleo por la crisis actual, debe tener derecho a recibir un subsidio estatal de seguro por desempleo. Este tipo de seguro ya existe en varios países, lo que garantiza ingresos mínimos para quienes se quedaron sin trabajo por razones externas a su responsabilidad. El Instituto Nacional de Seguros debería ser la institución encargada de brindar este seguro con los recursos re-direccionados para este fin por el no pago de la deuda.

Proyectamos un nuevo modelo de turismo, donde se promueva el turismo local, no extractivista, ecológico, respetuoso de la cultura local y de la naturaleza. Se debe crear un incentivo salarial para trabajadores del sector privado, que les permita gozar de semanas de recreación y vacaciones.

En nuestro país impera una dictadura de las patronales en la empresa privada, con salarios de hambre e irrespeto a los derechos laborales, entre ellos las vacaciones pagadas. Se debe garantizar el respeto a este derecho e incluso ampliarlo, para que sean las familias de la clase trabajadora las que conozcan el país, su cultura gastronómica, sus productos locales, valorando lo que nos rodea, respetando la naturaleza y rechazando el modelo imperialista, invasor y explotador de las empresas megaturísticas.

(1) ICT. Industria turística aporta 6,3% del PIB a la economía de Costa Rica.

https://www.ict.go.cr/es/noticias-destacadas-2/1358-industria-tur%C3%ADstica-aporta-6,3-del-pib-a-la-econom%C3%ADa-de-costa-rica.html

(2) Noticias Monumental. ¡Crisis sin precedentes! Sector turismo augura cierre de negocios y despidos masivos por cierre de fronteras. http://www.monumental.co.cr/2020/03/17/crisis-sin-precedentes-sector-turismo-augura-cierre-de-negocios-y-despidos-masivos-por-cierre-de-fronteras/

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