• América Latina se convirtió en el nuevo epicentro mientras Estados Unidos permanece como el más afectado.

Fernando Bialuski

Es de evidencia científica que el coronavirus cuenta con un gran poder de resistencia. Se comprobó también, ante la inexistencia de una vacuna o tratamiento, que la medida más efectiva para contener la propagación es la cuarentena. Muchos gobiernos tanto de Europa como de América han comenzado a liberar actividades y retomaron el trabajo diario, situación que ha impedido aplanar realmente la curva. La búsqueda de ganancia y la prioridad de beneficiar a los empresarios por sobre la vida de los trabajadores y la juventud es un fenómeno internacional.

Como consecuencia, el número de casos en todo el mundo ha llegado a los 16,3 millones. Además ya hay 649.662 fallecidos según los datos oficiales. Estados Unidos continúa como el mayor afectado con casi 4,5 millones de infectados. Le sigue Brasil (2,4 M), India (1,4 M), Rusia (818 mil), Sudáfrica (452 mil) y México (390 mil). Más allá de la cantidad de población quedó evidenciada la política genocida de hombres como Donald Trump y Jair Bolsonaro. El epicentro del COVID-19 se ha trasladado definitivamente a Latinoamérica con un total de 4.392.294. América del Norte cuenta con 4.334.105 mientras que Asia dispone de 3.608.722. Europa tiene 3.034.173 y África 942.690.

En lo que respecta a Brasil y la India también se encuentran entre los lugares donde mayor ha crecido en porcentaje el número de contagiados. Se suma España, Colombia y Argentina. Por su parte Estados Unidos, Rusia, Sudáfrica, México y Perú han mantenido la cantidad de casos en cantidades realmente importantes. En cuanto a las muertes el país de Trump es el que más ha sufrido con 149.511. La tierra de Bolsonaro está detrás con 87.618. Entre los más golpeados están Reino Unido (45.759), México (43.680), Italia (35.112), India (32.771) y Francia (30.209).

Si uno analiza cualquier gráfico del mundo sobre casos nuevos se encontrará con una línea siempre ascendente, lo que significa que nunca hubo una detención del virus con una sintonía mundial. Cada gobierno aplica lo que le conviene sin importar lo que suceda en otra parte. En cuanto a las muertes a principio de mayo hubo un pico importante, el cual fue alcanzado nuevamente en julio. Los países más vulnerables comenzaron a ser afectados y aún así no se ven cambios profundos en las estructuras de salud.

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