• El presidente uruguayo envió un proyecto al Congreso, que será tratado el próximo martes, en el cual profundiza las medidas represivas con el argumento de asegurar el cumplimiento de las restricciones impuestas por la pandemia.

Ana Vázquez

«Hace falta satisfacer el reclamo de salario de las y los trabajadores de la salud, quienes hace más de un año vienen estando en la primera línea. Hay que multiplicar ya mismo las frecuencias del transporte público. Hay que cerrar por 15 días con el 100% del salario todos los lugares de trabajo donde haya contagios. Y hay que tomar medidas de inmediato para producir la vacuna en el país liberando las patentes y expropiando el laboratorio mAbxience de Sigman. Así se frenará la pandemia, no sacando a las fuerzas represivas a las calles y, menos aún, a las Fuerzas Armadas como confusamente parece haber afirmado el presidente».

Manuela Castañeira, Izquierda Web,  14/4/21

Sus políticas represivas que ya habían sido ampliadas “a lo largo y a lo ancho” del país con la sanción de la LUC (Ley de Urgente Consideración) el año pasado.

Ésta impuso modificaciones a artículos del Código Penal referidos a la legítima defensa que, aplicadas a las fuerzas de seguridad significan: “(…) repelen una agresión física o armada contra él o un tercero, empleando las armas o cualquier otro medio de defensa en forma racional, proporcional y progresiva”. ¿Quién determina la forma racional, proporcional y progresiva? ¿El dueño de la verdad será el que tiene el arma o cualquier otro medio de defensa, no?

También agrega: “ ‘(…) el que obstaculice, agravie, atente, arroje objetos, amenace o insulte a policías’ será castigado con 3 a 18 meses de prisión. Además, se establece el derecho al porte de armas de policías en retiro y en otro artículo se establece el derecho a la tenencia y porte de armas por parte de militares retirados.”

A tono con lo anterior, se declaran ilegítimos los piquetes y se establece que la Policía preservará los espacios públicos o privados de uso público, así como defiende el derecho de los titulados “no huelguistas”.

Para cuidar también la salud, intentamos entender, se suprimió la Secretaría del Cambio Climático.

Ahora, en esta nueva embestida, el gobierno arremete con otra vuelta más de tuerca contra las libertades democráticas. Esta vez, una nueva reforma al Código Penal para castigar con hasta 2 años de cárcel a quien viole las medidas de cuarentena.

Repudiamos este intento reaccionario del presidente uruguayo, así como todos los ataques a las libertades democráticas, detenciones arbitrarias, feminicidios, secuestros seguidos de muerte como el de Facundo Astudillo Castro, “suicidios” en comisarías y un largo y penoso etcétera, que acompañaron las medidas de cuarentena, también de este lado del Río de la Plata.

Ante el avance de la pandemia en toda Latinoamérica, con epicentro en Brasil en manos del genocida de Bolsonaro, necesitamos que se destine más presupuesto para la atención de la salud y sus trabajadores/as, no para la represión.

Nuestro apoyo incondicional a los “elefantes” neuquinos también lo es a todos los/as explotados/as y oprimidos/as represaliados por los Estados y sus gobiernos que esconden sus zarpazos represivos bajo el “paraguas protector” de las medidas de cuarentena.

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