• Lejos de descender o estabilizarse, la curva de contagios ha ido en aumento, como así la de muertes. De China a Europa, de allí a Estados Unidos y luego a America Latina, de nuevo a Europa y Estados Unidos.

Marcelo Buitrago

«Las cosas van a seguir empeorando antes de que mejoren. (…) El número de muertos probablemente superará los 500.000 personas el próximo mes.» Joe Biden, como Presidente de EEUU, sobre la pandemia

Cuando ha pasado más de un año del inicio de la pandemia, el mundo se aproxima  a los 100 millones de casos y supera los 2.131.000 muertos declarados. Sin embargo, estos datos nos muestran solo una primera aproximación a la realidad.: casi no hay sitio web que no advierta que sus datos son menores a los reales, ya sea por las pruebas limitadas, porque se calcula en un 30% los casos asintomáticos, o por dificultades en la atribución de causalidad de los decesos.

Lejos de descender o estabilizarse, la curva de contagios ha ido en aumento, como así la de muertes. De China a Europa, de allí a Estados Unidos y luego a America Latina, de nuevo a Europa y Estados Unidos. Y a pesar del extraordinario logro científico de lograr el desarrollo de vacunas en menos de un año, algo sin precedentes, dos factores hacen presagiar que la superación no está en el corto plazo.

Mundo. Promedio móvil 7 días Casos diarios Muertes diarias
16/04/2020 86.710 6.833
16/10/2020 350.750 5.193
16/12/2020 632.927 11.374
23/1/2021 607.368 14.070

Ourworldindata.org

Las vacunas

Desde el lado de las vacunas, a pesar de ascender ya a 11 las vacunas autorizadas en al menos un país, desde las primeras aprobaciones en diciembre  (lideradas por Pfizer en 54 países, Moderna en 37 y Gamaleya en 13) ha habido un acaparamiento por los países desarrollados que llevó a la OMS calificar la situación como una “catástrofe moral”, lo que impide su aplicación a una escala realmente mundial. Pero además, esos países se enfrentan con serias dificultades logísticas para llevar adelante campañas de vacunación a la velocidad que la situación requiere.

El propio Biden se propuso 100 millones de dosis de vacunación en 100 días, como un cambio radical a la situación con Trump, que había prometido vacunar a 20 millones de personas para fin de 2020, llegando solo a menos de 3 millones,  pero ha recibido ya críticas por ser poco ambicioso: a ese ritmo Estados Unidos habrá  aplicado solo 120 millones de dosis en más cuatro meses, a principios de mayo, con una población de 330 millones, que requieren dos dosis. Otro problema no menor ha sido el ritmo de producción de las vacunas.

Pfizer había vendido  a mediados de diciembre, 700 millones de dosis a nivel mundial, Moderna 400 millones, y AstraZeneca, 2.400 millones de dosis,(solo ha sido aprobada en 11 países, por las dudas con sus ensayos).A pesar que todas las empresas pronostican producir miles de millones de dosis en 2021, hoy no pueden cumplir con las entregas pactadas. Así, el 15/01/2021, Pfizer ha advertido de un retraso «a partir de la próxima semana» en la entrega de sus vacunas en toda Europa debido a que necesita prepararse para aumentar su capacidad de producción. Ya que debe modificar el proceso de producción para incrementar su capacidad, lo que «requiere de aprobaciones regulatorias adicionales».

La Presidenta de la Comisión Europea les respondió con un canto a la impotencia:” deben mantener sus promesas y honrar sus obligaciones”. Y para los que siguen creyendo en la utilidad social de los capitalistas recordó: “Europa invirtió miles de millones de dolares para desarrollar las primera vacunas” y que esas inversiones “prometían un bien común verdaderamente global”.

Más allá del cinismo de limitar el “bien común global” a la Unión Europea, queda claro que las vacunas fueron desarrolladas por las y los científicos, trabajadores que se apoyaron en todos los avances realizados con anterioridad por otros científicos, también trabajadores y una importante financiación  provino del estado (como también paso en Estados Unidos)¿Cuál es la utilidad entonces de las farmacéuticas, aparte de hacer conferencias de prensa? Ninguna.

Por otro lado, si bien según la Organización Mundial de la Salud, hay 64 posibles vacunas en desarrollo clínico, incluidas más de una docena en las últimas etapas de desarrollo no todas  llegarán a buen puerto: la de  Sanofi ha sufrido un importante revés, para su despliegue, hasta por lo menos la segunda mitad de 2021, mientras Merck dejará de desarrollar su dos vacunas, luego que sus ensayos fueran calificados como “decepcionantes”. Esto recuerda que desarrollar vacunas no es sencillo. Según la empresa, en los últimos 25 años, solo hubo siete nuevas vacunas dirigidas contra patógenos humanos no tratados previamente. Y cuatro de ellos,  fueron desarrollados por Merck.

Las nuevas variantes

Los virus se van modificando. Un artículo publicado en la revista Nature en setiembre de 2020 advertía: “Diferentes cepas de Covid aún no han tenido un impacto importante en el curso de la pandemia, pero podrían hacerlo en el futuro”.

Y es lo que está comenzando a pasar ahora. La preocupación se centra en tres nuevas variantes, denominadas británica, sudafricana y brasilera, similar a la anterior,  por ser los países donde primero se las detectó. Estas mutaciones “parecen hacer que el virus se propague más fácilmente. Nuevas olas han inundado lugares donde están variantes si han vuelto frecuentes en Europa, África y America Latina”.

Variantes B.1.1.7 B1.351 P1
Vaciantebritánica Variante sudafricana Variante brasilera
Mutaciones 23 21 17
Transmisibilidad Mayor 40% No establecida No establecida
Letalidad Preocupación planteada No resuelto. No establecida No establecida
Países reportados 62 26 7

Cov-lineages.org

Tras un año de crisis, son pocos los países que han montado la infraestructura, ni han realizado esfuerzos sistemáticos para identificar las nuevas variantes virales y  que tan rápido se propagan. La variante británica se ha descubierto en hasta 20 ciudades estadounidenses, mientras que la variante que circula en Sudáfrica y Brasil no se ha detectado aun en Estados Unidos, pero la búsqueda comenzó recientemente, así que “casi seguro está circulando en alguna parte”[1] ya que solo ahora  se ha empezado a tratar de detectarlas.

Y “la experiencia con las nuevas variantes es que se convierten rápidamente en dominantes. San Diego y Miami tiene solo el 1% o 2% (de la nueva variante) pero pueden llegar al 30% en solo 6 semanas” Peor aún “con el covid propagándose, era inevitable que nuevas variantes surgiesen. America puede hacerlo mejor deteniendo la propagación de la  nueva variante, pero primero debe focalizarse en descubrirla.” Ya que EEUU “está secuenciando el 0,3% de sus casos, y debería proponerse llegar a por lo menos el 5%”.

Las primeras advertencias sobre una mayor transmisibilidad de la variante británica fueron objetadas como precipitadas, pero ya está aceptado que se calcula entre un “30% y 50% más transmisible” de acuerdo a las autoridades inglesas.

Y ahora científicos británicos advierten sobre la preocupación una mayor letalidad de la nueva variante, aunque  es “demasiado pronto” para tener “absoluta claridad” sobre el tema y para  uno de los coautores del estudio sigue siendo “una pregunta abierta”. El Grupo Asesor del gobierno concluyó que había “una posibilidad realista” que la variante estuviera asociada con un mayor riesgo de muerte.

De cualquier manera, un virus que “solo” se propagase más rápido, infectará a más personas, presionando más a los hospitales y provocando un aumento de muertes. El avance de la nueva cepa está teniendo efectos desbastadores en Reino Unido, Irlanda Portugal y es la explicación más realista a la tercera ola en Israel.

Por lo pronto, Estados Unidos prohibió la entrada a los extranjeros que hubieran estado los últimos 14 días en China, Reino Unido, Irlanda, Europa, Brasil y Sudáfrica.: el tipo de medidas que se tomaron desde hace un año, lo que prueba una vez más la vigencia de la pandemia.

Las vacunas por sí solas no detendrán la pandemia

Israel es, por lejos, el país de mayor nivel de vacunación en relación a su población. Por ejemplo, ha vacunado el cuádruple que Reino Unido, y según la BBC ha alcanzado al 28% de su población.

“¡Campeones del mundo! Continuaremos así y seremos los primeros en emerger de la pandemia, abrir nuestra economía y volver a la vida», dijo el primer ministro, Benjamín Netanyahu, el 31 de diciembre en su cuenta de Twitter, mientras  el país se encontraba en su tercer confinamiento nacional.

Claro que producto del racismo sionista, casi cinco millones de palestinos en los territorios ocupados y en la Franja de Gaza permanecen excluidos.

El  14 de enero, la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (ACNUDH), advirtió que «Israel no ha asegurado que los palestinos bajo ocupación en Cisjordania y Gaza vayan a tener acceso en el futuro cercano a las vacunas disponibles» y que “Moral y legalmente, este acceso diferencial al cuidado de salud necesario en medio de la peor crisis de salud global en un siglo es inaceptable».

La ONU llamó la atención a Israel a cumplir con el Artículo 56 de la Cuarta Convención de Ginebra que exige que un poder ocupante debe «hasta el máximo alcance de sus medios» mantener los servicios de salud en los territorios ocupados y aplicar «las medidas profilácticas y preventivas necesarias para combatir la propagación de enfermedades contagiosas y epidemias».

Según el Ministro de Salud de Israel  «No es nuestra obligación legal, sino es nuestro interés, asegurarnos de que los palestinos tengan la vacuna, para que no tengamos la propagación de covid-19». Esta política constituye un verdadero apartheid, ya que los palestinos no serían personas sino un objeto que transmite el virus: algún día los vacunaremos.

Sin embargo, a pesar de su récord Israel se posiciona ahora segunda en el mundo en nuevos casos diarios en relación a su población y octavo en nuevas muertes diarias. Es que la efectividad del 95% de la vacuna declarada por  Pfizer  se obtiene por lo menos una  semana después de la segunda dosis, que además requiere un intervalo de 21 días, o sea de un mes después de la primera aplicación.

Además, por ejemplo,  un estudio de la Universidad de Columbia, advirtió que pasarían meses en Estados Unidos  antes que la cantidad de personas con inmunidad (recuperada o vacunada) sea lo suficientemente grande como para aliviar la pandemia. Y que si las escasas restricciones existentes se levantasen en febrero, esto provocaría 29 millones de infecciones adicionales. Por el contrario, si las restricciones se reforzaran hasta febrero ello implicaría 9 millones de infecciones menos. Ello sin incluir en el modelado la expansión de la nueva variante británica, que podrías causar una nueva ola en primavera.

Mientras los científicos siguen estudiando porque algunas persona desarrollan una enfermedad grave, mientas otras tienen sintomas leves y otras ninguno, Moderna y Pfizer-BioNTech declararon que sus vacunas eran efectivas contra nuevas variantes del coronavirus descubiertas en Gran Bretaña y Sudáfrica. Pero “son un poco menos protectores contra la variante en Sudáfrica, que puede ser más hábil para esquivar los anticuerpos en el torrente sanguíneo.”

Una de las razones por las que la vacuna actual sigue siendo eficaz es el «efecto colchón», lo que significa que provoca una respuesta inmunitaria tan poderosa que seguirá siendo muy protectora incluso con una disminución de la potencia de los anticuerpos, según el Dr. Anthony S. Fauci, principal experto del gobierno en enfermedades infecciosas, y asesor de Biden sobre el coronavirus.

Aun así,  como precaución, Moderna ha comenzado a desarrollar “una nueva forma de su vacuna que podría usarse como una vacuna de refuerzo contra la variante en Sudáfrica».

Las precauciones como el distanciamiento social, la indispensable mejora en las condiciones de transporte masivo, la inversión en infraestructura y condiciones de trabajo para retomar la educación, las pautas sanitarias en los lugares de trabajo, son necesidades perentorias que no vendrán de la mano de ningún gobierno, porque todo ello va contra los negocios de los capitalistas. Esta necesidad, es más acuciante aun en la gran mayoría de los países excluidos del reparto de la vacuna. Será tarea de las y los trabajadores imponerlas para que la pandemia no siga su curva ascendente de contagios y muerte.


 

[1] Gottllieb y Rivers, WSJ 24/01/2020. Esto fue confirmado en el día de hoy 25/01 que se detectó el primer caso de la variante brasilera en EEUU.

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