Este año van 13 activistas del medio ambiente y defensores asesinados

Por Leonardo Lugo

En este año han sido asesinados en México 13 activistas defensores de los derechos humanos y del medio ambiente.

Los homicidios se perpetraron en Chiapas, Veracruz, Oaxaca, Morelos, Guerrero, Puebla y Tabasco, en una coyuntura de proyectos de infraestructura, territoriales e hidroeléctricos a los que se oponían o para hacer valer los derechos humanos de las comunidades que habitaban.

De acuerdo con las autoridades de cada entidad, algunos de los activistas asesinados ya habían presentado denuncias por amenazas.

Front Line Defenders, fundación que protege a los defensores de los derechos humanos que están en riesgo, informó que en 2018 en México hubo 21 ejecutados, con lo que acaparó 15 por ciento de todos los homicidios de activistas en el mundo.

El Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda), informó que el año pasado fueron identificados 49 ataques a personas defensoras de los derechos de la tierra, el territorio y el medio ambiente, 21 de los cuales fueron homicidios en diversas partes del país.

Un caso fue el de Samir Flores, quien se había manifestado contra la puesta en marcha de una termoeléctrica en Morelos. Fue baleado cuando salía de su casa en el pueblo de Amilcingo.

El asesinato se llevó a cabo tres días antes de la consulta que hizo el presidente Andrés Manuel López Obrador sobre la central energética, cuyas obras iniciaron en 2012 y que ha sido denunciada por su impacto ambiental.

El último ambientalista asesinado fue José Luis Álvarez Flores, quien recibió varios disparos de arma de fuego y fue encontrado sobre la carretera Emiliano Zapata, ubicada entre los límites de Tabasco y Chiapas, a la altura del ejido Calatrava.

De acuerdo con sus compañeros, una semana antes lo habían amenazado de muerte por la denuncia que hizo sobre la extracción de arena de manera ilegal en el río Usumacinta.

Billy Kyte, de Global Witness, ONG internacional que lucha para que no haya explotación de los recursos naturales y abusos de los derechos humanos, informó que son principalmente cuatro los factores que posibilitan asesinatos en México, iniciando por la exclusión de las comunidades por parte del gobierno en la toma de decisiones sobre megaproyectos en sus comunidades, la ausencia de protección, la impunidad y la creciente expansión del crimen organizado.

Ante esta situación, el secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Víctor Toledo Manzur, lanzó a través de Twitter un mensaje el 5 de junio pasado, en el contexto del Día Mundial del Medio Ambiente, en el que reitera su respeto “hacia las mujeres y los hombres que defienden con dignidad y fortaleza la diversidad biológica del planeta”.

En junio pasado, Enrique Guadarrama López, segundo visitador general de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) reconoció que los defensores en México están en desventaja respecto al poder de las empresas, ya que éstas tienen estructuras sólidas conformadas por equipos de abogados preparados para litigar y cabildear a favor de las corporaciones.

milenio.com

Muere asesinado un destacado defensor de las mariposas monarca

Por Redacción

El ambientalista mexicano Homero Gómez González, defensor de la mariposa monarca y desaparecido desde el pasado 14 de enero, fue localizado muerto tras ser asesinado, según informa la Fiscalía del estado de Michoacán, en el oeste de México.

El cuerpo sin vida del protector de la mariposa monarca ha sido encontrado en un pozo de agua y trasladado al Servicio Médico Forense para que se le practique la autopsia legal, según la misma fuente.

Tal y como publica Efe, la familia del ambientalista dio parte a las autoridades de su desaparición e hizo públicas las amenazas contra él por parte de presuntos criminales dedicados a la tala ilegal.

Gómez González administraba un santuario de la mariposa monarca en el municipio de Ocampo, en Michoacán, una zona conocida por la actividad de grupos dedicados a la tala clandestina de los bosques de la región.

Este santuario se inauguró el pasado mes de noviembre como parte de las actividades del ambientalista para combatir la tala ilegal de árboles en la zona, acción vital para la mariposa monarca.

El activista era un ingeniero agrónomo de la Universidad de Chapingo, en el central estado de México, con especialidad en fototecnia, informaron los medios locales.

El de Gómez González es el caso de homicidio de un ambientalista más reciente en México después de que, el agosto pasado, fuera asesinada a tiros la bióloga y ecologista mexicana Nora López, responsable del proyecto de reproducción de la guacamaya roja en el sureste del país.

En junio de 2018, fue asesinado a balazos el ecologista José Luis Álvarez Flores, defensor del santuario del mono saraguato, en el estado suroriental mexicano de Tabasco.

En el año 2018 fueron asesinados en México 14 defensores ambientales, de los cuales once eran indígenas, según la Red Mexicana de Organizaciones Campesinas Forestales (MOCAF).

No obstante, el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA) expone que en 2018 ocurrieron 49 agresiones a ambientalistas, de las cuales 16 fueron homicidios, sumando un total de 21 víctimas.

Algunas fuentes indican que ya son 120 los ambientalistas asesinados en los últimos 15 años en México.

El balance de asesinatos en los que las víctimas eran ambientalistas, defensores de los derechos de las poblaciones indígenas o trabajadores del medio natural que cada año lleva a cabo la organización Global Witness indica que el número de muertes sigue siendo muy elevada.

Los datos más recientes se refieren a 2018 (el informe de 2019 todavía no está acabado) e indican que murieron de forma violenta 164 personas.

Como se indicaba en una información publicada en La Vanguardia, se produjeron 30 muertos en Filipinas, 24 en Colombia, 23 en India, 20 en Brasil… Y así hasta alcanzar la cifra de 164 personas dedicadas a la defensa del medio ambiente y las comunidades indígenas muertas.

En 2018, “fueron asesinadas un promedio de más de tres personas por semana, al defender sus tierras y el medio ambiente de la invasión de industrias como la minería, la tala y la agroindustria. Incontables más fueron silenciadas a través de otras tácticas diseñadas para aplastar la protesta, como arrestos, amenazas de muerte, juicios y campañas de desprestigio”, destaca Global Witness.

Filipinas ocupa en esta ocasión la lamentable primera posición de la lista de asesinatos mientras que Guatemala registró el mayor aumento de muertes violentas respecto al año anterior y ahora se coloca en la zona con más asesinatos en relación al número de habitantes.

Cifras que se quedan cortas

“A nivel mundial, la cifra real de asesinatos de defensores de la Tierra probablemente de fue mucho mayor, porque los casos no suelen ser documentados, y muy pocos son investigados. Resulta difícil encontrar o verificar evidencia confiable”, admite con pesar esta entidad sin ánimo de lucro.

La minería fue el sector más mortal, causando 43 muertes confirmadas. El 2018 también registró un aumento en los asesinatos relacionados con la defensa de las fuentes de agua a nivel mundial, pasando de cuatro asesinatos en 2017 a 17 en 2018. Entre los presuntos autores se encuentran la seguridad privada de las empresas, las fuerzas estatales y los asesinos a sueldo, que a veces trabajan en coalición.

Este año, por primera vez, Global Witness también alerta sobre la criminalización de las y los activistas y sus comunidades. Evidencia presente en todos los continentes muestra que los gobiernos y las empresas están utilizando los tribunales y los sistemas legales de los países como instrumentos de opresión contra quienes amenazan su poder e intereses.

Esto incluye el uso indebido de leyes existentes, diseñadas para detener terroristas o proteger la seguridad nacional, y la creación de nuevas normas para prohibir la protesta o coartar la libertad de expresión. Esto hace que los ataques a las personas defensoras parezcan legítimos, aumentando la probabilidad de que ocurran. [Rev. JEC]

lavanguardia.com

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