Por Redacción

La que es considerada la premiación más prestigiosa a nivel internacional en fotografía anunció sus ganadores el pasado 22 de octubre en su edición número 17. En esta ocasión se recibieron obras de 11.500 fotógrafos y fotógrafas de 110 países.

Una de las categorías más importantes es la de Editorial/Press que fue ganada por el palestino Mustafa Hassona con la serie “Palestinian rigts of return protests”, que retrata la infatigable lucha del pueblo palestino contra la ocupación sionista y el régimen de apartheid al que es sometido.

A continuación reproducimos extractos de una entrevista con Tatiana Gamboa, activista costarricense, que estuvo en los territorios ocupados y relata de primera mano los abusos y las vejaciones cotidianas que sufren las palestinas y los palestinos.

“Cuando yo llegué a Palestina de las primeras cosas que me encontré, y que realmente fue muy lamentable, fueron los puestos de control que hay que pasar, muchas veces dentro de la misma ciudad o cuando uno va de una ciudad a otra. Hay torres militares en las carreteras con tres o cuatro militares fuertemente armados y con cámaras, hay que pasar persona por persona y son lugares donde se humilla a los palestinos, donde se les asesina, donde no se respetan los derechos humanos.

“En uno de estos puestos lamentablemente me tocó ver una vez el caso de una mujer que llevaba a su bebito prácticamente recién nacido. Lo tuvo que desnudar, en época de invierno, cuando son comunes las temperaturas bajo cero, y a la muchacha la hicieron quitarse el abrigo que andaba y los zapatos. Fue sumamente humillante e impactante.

“También está el tema de las calles separadas donde se puede percibir muy bien lo que es el apartheid que existe. Hay calles para turistas, para judíos sionistas, para turistas cristianos y otra para palestinos. No se les permite compartir las calles, están segregados, totalmente separados. Se puede percibir sin necesidad de ser experto.

“Yo estuve en varias ciudades de Palestina ocupada: Jerusalén, Ramala, Jericó, Belén y Al Jalil (Hebrón). Viví un mes en Al Jalil del lado que se denomina H2, que está bajo el control del gobierno sionista, donde hay alrededor de 800 colonos. Casi siempre los activistas internacionales llegamos ahí a ver como se desenvuelve la convivencia entre unos y otros.

“Tengo que decir que realmente me quedé corta. Antes de realizar el viaje, cuando tenía en cualquier momento la oportunidad de dar foros o charlas de información, lo que yo ya sabía en la “teoría” me tocó vivirlo con los palestinos y me quede corta.

“Los colonos sionistas que están en H2 son los más violentos. Lo puedes ver con los niños, las mujeres, los adultos, están fuertemente armados. Ves a los niños de siete u ocho años tirándoles piedras a adultos mayores palestinos, quebrándoles los vidrios de las casas, muchas veces lanzándoles botellas incendiarias, llamando al ejército para que los arresten, para que se los lleven. Los veías sacando a los palestinos de sus casas.

“Una vez vi el caso de una familia en la ciudad vieja de Al Jalil. Llegó el ejército a las once de la noche, junto a colonos armados, y los desalojaron. Les dijeron que tenían que irse, que esa ya no era su casa. Mientras tanto a un lado los colonos se reían. Esto sucede porque están amparados por el ejército de ocupación, realmente no son civiles. Pero resulta que los palestinos no pueden tener armas ni piedras para defenderse porque los matan.

“Muchas veces, en el diario vivir, ves a los sionistas que escupen a los palestinos, los empujan, les quitan los celulares, los arrestan o los retiene el ejército por nada. Yo podría pasar días y meses contando el montón de violaciones a los derechos humanos que ellos sufren.

“La gente asocia, por culpa de la manipulación mediática, palestino con terrorista. Muchas veces me preguntan por qué los palestinos se tapan la cara, que eso es un acto propio de terroristas. Ese punto me interesa aclararlo.

“Por qué se tapan la cara. Ya hemos visto que en el caso de la resistencia popular –que son niños y jóvenes que van desde los ocho años hasta los 17– en ejército israelí los ficha, andan siempre con cámaras fotográficas, sean en los enfrentamientos o no (fuera de los check point hay cámaras que filman).

“Israel está recogiendo su siembra. Si hay enfrentamientos son en defensa. Es una respuesta legítima de los palestinos a 71 años de ocupación, de limpieza étnica, de masacre y de genocidio. Los palestinos no atacan, se defienden de Israel, que desde el Movimiento no reconocemos como Estado.

“Entonces, los militares comienzan a tomar fotos y cuando logran identificar uno de esos jóvenes pueden pasar varias cosas. Una es que lo ejecuten, como sucedió el año pasado con un joven que conocí. Él estuvo en una manifestación en Al Jalil que fue reprimida por los policías de Abbas, el actual presidente que representa a la Autoridad Palestina. Esta manifestación fue reprimida brutalmente y, este chiquito que en ese momento tenía 16 años, fue arrestado y le tomaron fotos a su cara. Hace una semana en el check point de Belén –él quería llegar a rezar a la mezquita de Al-Aqsa en Jerusalén– fue ejecutado por el ejército de Israel, por las fuerzas de ocupación. Le dispararon más de ocho veces.

“Si ellos no se tapan las caras, los identifican y se arriesgan a que vayan de madrugada a sus casas, los secuestren y los lleven a una prisión militar muchas veces sin juicio. Les aplican lo que denominan detención administrativa y pueden pasar años ahí. En muchos casos sus familias están esperando volverlos a ver pero nunca supieron qué fue de ellos.

“Pero dentro del ejército de ocupación sionista también se tapan la cara de negro, tengo fotos, los vi, y quiénes son: los francotiradores, los mismos que andan tomándole fotos a los chiquitos y a los activistas internacionales. Por qué no quieren ser identificados.

“Entonces, la resistencia popular, los que están defendiendo a Palestina, su derecho a existir y su libertad en estos momentos son la juventud y la niñez y lo que tienen son piedras y una que otra vez cuchillos, porque puedo asegurarte que el 80% de esos cuchillos son mentira, se los ponen una vez que los ejecutan en la calle”.

DEJAR UN COMENTARIO

Ingresar comentario
Ingrese su nombre