El movimiento feminista de Paris se dio cita este 8 de marzo con decenas de miles en las calles. Asimismo se realizó una convocatoria para marchar el sábado 7 a la noche recorriendo el hexágono contra las violencias sexistas.

Por Dani L.

La convocatoria nocturna del sábado 7 de marzo no fue masiva pero sí muy sentida por la juventud y sectores de la vanguardia universitaria parisina. Se trató de una marcha exclusivamente de mujeres y personas trans que recorrió desde el norte de Paris hasta Plaza de la República, atravesando las calles plagadas de vida nocturna de Belleville donde muchas mujeres que se encontraban bebiendo y disfrutando del sábado a la noche mostraban su solidaridad con la manifestación.

En este sector del movimiento encontramos una gran sensibilidad e incluso la participación de las compañeras trans y transactivistas.  Lo que pudimos observar en dialogo con este sector es que a muchas les preocupa la violencia brutal que sufren las trans, quienes además se encuentran, como en muchos otros países del mundo, discriminadas estructuralmente y en situaciones de explotación sexual.

Ante esto algunas de las mujeres trans adscriben a posturas “pro Sexo” o de regulacionismo de la prostitución e identifican, de manera falaz como argumento, que el abolicionismo o que un sector del feminismo es transfóbico o transodiante.  Esto nos plantea la tarea de construir en la juventud una alternativa abolicionista, que luche contra todas las formas de explotación y violencia, que pueda clarificar un carácter no discriminatorio con las compañeras que se encuentren en situaciones de explotación sexual, tanto mujeres cis como mujeres trans.

La convocatoria del domingo 8 a las 14hs en Plaza de Italia fue muy masiva. Es necesario recordar que a esta convocatoria de tradición feminista realizada por las asociaciones feministas y el movimiento de mujeres reunido en asambleas de “On Arrête Toutes” se sumó la Intersindical en el marco de su limitado plan de lucha en contra de la reforma de las jubilaciones. Un plan de lucha que no se ha profundizado ante el ataque brutal de Macron al sancionar por decreto la reforma aplicando el artículo 49.3. Con la clausura del debate parlamentario, Macron consumó una escandalosa avanzada antidemocrática en pos de consagrar su programa neoliberal para las actuales y futuras generaciones de trabajadores en relación a la calidad de vida que viviremos en el retiro.

La marcha se desarrolló bajo la fuerte lluvia y frío que no afectó la concurrencia masiva de mujeres para reclamar no solo en contra de la reforma de las jubilaciones y el 49.3 sino también y principalmente en contra de la violencia sexista. Pudimos ver las columnas sindicales y estudiantiles cantando contra Macron pero también muchísimas compañeras simplemente agrupadas con su grupo cercano de amistades o familiares que se movilizaban con carteles propios en su mayoría pidiendo el cese de la violencia machista, el acoso sexual y la discriminación de género. También destacó el contingente que levantaba una pancarta por cada una de las 151 muertas a manos de sus parejas o ex parejas que fueron asesinadas en Francia en 2019.

Un tema que atraviesa actualmente el reclamo del feminismo francés es la impunidad con la cual se maneja el machismo de los poderosos. Como continuación del #meToo francés, estas conclusiones fueron detonadas principalmente por la repudiada premiación a Polanski como Mejor Director del Año en los premios César. Polaski es denunciado por pedófilo pero, a pesar de ser estas denuncias de amplia difusión, no solo no ha recibido condena sino que fue nominado a Mejor director y fue posteriormente premiado. Su galardón es visto como la re victimización de sus víctimas, es experimentado como una cachetada a todas las mujeres y niñas que hubieran denunciado algún abuso. Se representa como la confirmación de las propias palabras de los abusadores quienes frecuentemente le dicen a sus presas que no deben denunciar pues nada va a cambiar y nadie va a creerles, pues ellos poseen el poder, son amigos de un juez o de la policía, o son buenas personas ante la sociedad. La mera nominación desató alerta en el feminismo. Incluso la manifestación en la puerta de la ceremonia el 28 de febrero antes de que lo premiaran, por el solo hecho de estar nominado, fue fuertemente reprimida con gases lacrimógenos. Este 8 de marzo la indignación generalizada del movimiento de mujeres ante esta premiación se expresó en muchísimas de las pancartas individuales con la consigna “Gracias Adèle”, en referencia al gesto ampliamente celebrado de la actriz Adèle Haenel de retirarse de la ceremonia al momento de la premiación a Polanski.

Ambas movilizaciones, entre otras desarrolladas en distintas ciudades como Lyon, reportan episodios de violencia policial en la Francia autoritaria de Macron, lejos de la democracia pregonada por la burguesía francesa y celebrada por el mundo occidental, donde estos episodios ya son cosa de todos los días y de todas las manifestaciones.

Desde Las Rojas Paris y Socialismo o Barbarie Francia participamos de ambas manifestaciones, así como también de las reuniones preparatorias del 8M con el objetivo de plantear una alternativa a ciertas dicotomías que hasta aquí hemos reseñado. Continuaremos en la calle construyendo el movimiento feminista francés, independiente de los sectores liberales que intentan cooptar al feminismo, impulsando el abolicionismo, en contra de todas las formas de violencia y discriminación contra las mujeres, todas ellas independiente de su origen social racial o religioso, y también contra las violencias contra las personas LGBTTTI.

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