• Casi la mitad de la población estadounidense sigue sin estar inmunizada, principalmente por la reticencia a la vacunación y la influencia de movimientos antivacunas. Con el impacto de la contagiosa variante Delta, autoridades del país manifestaron su preocupación de que la pandemia vuelva a salirse de control.

Redacción

Los datos de las últimas semanas muestran que debido a la variante Delta y a la reticencia a vacunarse, la pandemia está lejos de terminar en los Estados Unidos.

El país norteamericano atraviesa un nuevo brote de contagios. Durante el último mes, los casos diarios de Covid-19 han aumentado un 300%. La semana pasada registró sus peores números en los últimos tres meses.

La principal razón es la incidencia de la contagiosa variante Delta, que ya representa más del 83% de las nuevas infecciones.

Pero el otro motivo de importancia es la reticencia de una gran parte de la población a vacunarse. A pesar de ser un país productor de vacunas y de no haber tenido problemas de escasez, sólo el 49% de los estadounidenses está completamente vacunado, mientras que el 57% tiene al menos una dosis.

Entre la mayor contagiosidad de las nuevas cepas, los altos porcentajes de población sin vacunar y la nula presencia de medidas restrictivas en muchos Estados, el país está expuesto a una nueva ola de contagios y muertes.

Es la preocupación que manifestó a los medios Anthony Fauci, principal asesor médico de la Casa Blanca: «No estoy seguro de si este sería el peor de los escenarios posibles, pero no va a ser bueno; vamos en la dirección equivocada».

Frente a este panorama, el gobierno de Biden decidió mantener las restricciones para el ingreso de personas provenientes de numerosos países. En particular desde la UE, Reino Unido, China, Irán, India y Brasil.

Las autoridades de algunos Estados han tenido que lanzar una campaña para convencer a la gente de que se vacune. Los datos son alarmantes: mientras en abril se registraban unas 100.000 dosis aplicadas por día, ese número fue rápidamente descendiendo. Hoy en día no superan las 18.000.

Los Estados del sur -más conservadores y con fuerte presencia de movimientos antivacunas- presentan los mayores índices de reticencia hacia la vacunación. «Es realmente una pandemia entre los no vacunados, por lo que es un problema predominantemente entre ellos. Esa la razón por la que estamos ahí, prácticamente suplicando a las personas no vacunadas que salgan y se vacunen», explicó Fauci.

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