• Manifestaciones de apoyo a las protestas contra el racismo y la violencia policial en EEUU tuvieron lugar en capitales europeas y otras partes del mundo.

Por Pato A.

El asesinato del trabajador afroamericano George Floyd desató una ola de protestas en Estados Unidos que levantaron la simpatía y la solidaridad de la juventud en todas partes del mundo. Luego de que las manifestaciones se radicalizaran, desbordando a la policía y la guardia nacional en varios estados, y las imágenes se viralizaran en todo el mundo, acciones de solidaridad se replicaron en Europa.

Desde la Corriente Internacional Socialismo o Barbarie se solidarizaron con la lucha de la juventud estadounidense, sumándose al reclamo por justicia por George Floyd y defendiendo el derecho a movilización y rebeldía contra el racismo de estado.

El sábado, miles de personas se reunieron en el Parque Christie Pitts en Toronto, Canadá, para manifestarse contra la violencia policial en su país vecino y solidarizarse con la movilización de la juventud. También en Vancouver, unas 100 personas marcharon por el centro de la ciudad cantando “Black lives matter”.

 

En Londres miles de personas se congregaron hoy con pancartas y replicando las canciones de los manifestantes estadounidenses. A pesar de las restricciones de reunión por la pandemia, una multitud se congregó en Plaza Trafalgar para luego marchar a la embajada estadounidense. A pesar de la fuerte presencia policial custodiándola, no se registraron incidentes.

Una manifestación similar tuvo lugar el domingo en Copanhague, Dinamarca, donde unas dos mil personas se manifestaron frente a la embajada de los Estados Unidos, cantanto y sosteniendo pancartas de denuncia.

El sábado miles de personas se dieron cita en la embajada estadounidense en Berlín, Alemania, bajo la consigna “Justicia por George Floyd”, con pancartas denunciando el racismo y la violencia policial. Una convocatoria similar tuvo lugar hoy en la zona céntrica del Kreuzberg, que volvió a reunir cientos de manifestantes.

 

En Alemania, donde ya se permitió la vuelta del fútbol profesional, tres jugadores en distintos partidos se hicieron eco de la exigencia de justicia por George Floyd. El jugador estadounidense Weston McKennie, jugador del Schalke 04 usó una banda en su brazo izquierdo con la inscripción “justice for george floyd”. El mismo mensaje se escribió en la camiseta Jadon Sancho, jugador del Borussia Dortmund. Por su parte el jugador francés Marcus Thuram se arrodilló en la cancha luego de anotar para el Borussia Mönchengladbach.

En una declaración, la Corriente Internacional Socialismo o Barbarie adivrtió que “La polarización solamente puede profundizarse con un monstruo como Donald Trump en la Casa Blanca”. También resaltaron el contraste entre la simpatía que expresó el presidente estadounidense a los grupos de blancos armados que protestaron contra la cuarentena y el despligue de la guardia nacional contra las protestas con orden de dispara, lo que calificaron como “un llamado poco disimulado a fusilar negros”.

A nivel internacional, desde SoB enmarcaron las protestas en la crisis generada por la pandemia mundial de Covid-19 y el ciclo de rebeliones populares que es estaba experimentando a nivel mundial previo a la disparada de los casos del virus:

“La pandemia significó un retroceso generalizado de la ola de rebeliones populares estallada el año pasado. No obstante, la inmensa crisis capitalista que implicó el Coronavirus parece estar reactivando la lucha de clases luego del impasse, trasladando el centro de las protestas de Santiago de Chile y Hong Kong al corazón del imperialismo mundial. Las escenas que se han visto en estas horas en las ciudades más opulentas y desiguales de Estados Unidos son elocuentes: la inmensidad del estallido en Minneapolis, el retroceso de la policía en Nueva York, el desborde en Los Angeles, la extensión de la movilización en el este, el oeste, el norte y el sur de ese inmenso país nos dice claramente que ha estallado la chispa de la rebelión en los Estados Unidos como hacía mucho tiempo no se veía.”

“El ciclo de rebeliones podría haber llegado a Estados Unidos, todavía está por verse su profundidad pero estos días ya son historia viva” concluyeron.

 

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