• La informalidad precariza las condiciones de millones de personas en medio de la pandemia.
  • El desempleo afecta mayoritariamente a las mujeres, dejando a cientos sin ingresos.

Por Sthefanny Zúñiga

Con la llegada del Covid-19 se agudizó la crisis del sistema capitalista, la paralización de la economía, las medidas de flexibilidad laboral, suspensión de contratos y los despidos, junto a la imposibilidad de muchas personas que previamente trabajaban en la informalidad, tiran a una gran masa poblacional a la precarización.

Para el año pasado, previo a todas estas medidas, unas 2.000 millones de personas se encontraban en condición de informalidad alrededor del mundo, representando el 61.2% del empleo mundial (1). La misma afecta mucho más a los países semicoloniales “en África la gran mayoría del empleo es informal (85,8 por ciento), Asia y el Pacífico (68,2 por ciento) y los Estados Árabes (68,6 por ciento) tienen un nivel de informalidad inferior. En América (40,0 por ciento) y Europa y Asia Central (25,1 por ciento) menos de la mitad del empleo es informal” (1).

En cuanto a las mujeres, “están más expuestas que los hombres al empleo informal en más del 90 por ciento de los países del África Subsahariana, el 89 por ciento de los países de Asia Meridional y casi el 75 por ciento de los países latinoamericanos” (1). Agregando, también que la mayor parte de los trabajos que realizan son domésticos o de cuido.

En cuanto al desempleo previo a la pandemia la tasa de desempleo mundial era de 5.4% y venía en un descenso lento, en el caso de América Latina “desocupación promedio de la región bajó de 8,1% el año 2017 a un estimado de 7,8% con el que se espera que cierre este 2018” (2) afectando mayoritariamente a las mujeres y las personas jóvenes. A diferencia de la situación regional, en Costa Rica el desempleo venía creciendo, llegando alrededor del 11% para finales del 2019.

Con la implementación de las medidas de cuarentena y el paro en la economía, según reporta la Organización Internacional del Trabajo (OIT) “Hasta 1.600 millones de empleados informales se están viendo golpeados por las restricciones de movimiento para frenar el virus” (3), lo cual haría crecer la pobreza hasta “en 21 puntos porcentuales en los países de renta media, en 52 en los de renta alta y, atención, en 56 en los de renta baja, por mucho los más golpeados.” (3). Con lo cual son millones de personas de los países más pobres quienes se verán afectadas por la pobreza y la precarización.

Además, se debe tomar en cuenta que todas estas personas también tienen dificultades para acceder a la salud, pues por sus condiciones precarizadas muchas veces no cuentan con un seguro para la atención médica.

Uno de los sectores más afectados con la informalidad y el desempleo son las mujeres, quienes por los trabajos que suelen desempeñar en la informalidad, son fuertemente afectadas por las medidas tomadas por los gobiernos.

En cuanto al desempleo, al inicio de la afectación de la crisis se estimaba que unas 25 millones de personas podrían verse afectadas a nivel mundial; sin embargo, sólo en Estados Unidos ya se reportan más de 20 millones de personas desempleadas, con lo cual esa estimación inicial resultó ser sumamente conservadora.

En Costa Rica, por ejemplo, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), para este primer trimestre el desempleo femenino (tomando únicamente las primeras semanas de afectación por la pandemia) llegó al 17,9%, más del doble que el desempleo masculino (que ronda el 8%). Con lo cual son miles de mujeres que están perdiendo sus ingresos.

Mientras todas estas masas deben decidir entre salir a trabajar en condiciones sumamente precarias o no comer por quedarse en sus casas y evitar enfermarse, los gobiernos ponen miles de millones para “rescatar” a las grandes empresas, demostrando que no les importa la vida de los sectores explotados y oprimidos, sólo están por salvaguardar las ganancias de los grandes empresarios.

Al final estas condiciones precarizadas terminan por hacer salir a las personas de sus hogares a manifestarse, casos como en Honduras, México, El Salvador, Argentina, entre otros, donde las personas salieron por las afectaciones de la crisis, ya que, a diferencia de los grandes empresarios los sectores populares no cuentan con el respaldo de los rescates multimillonarios.


Notas.

1 OIT. Mujeres y Hombres en la Economía Informal. https://www.ilo.org/wcmsp5/groups/public/—dgreports/—dcomm/documents/publication/wcms_635149.pdf

2 OIT. Panorama Laboral 2018 en América Latina y el Caribe. http://www.cgtrainternacional.com.ar/pdf/2832da_panoramalaboral2018-2018-12-18.pdf

3 Ignacio Fariza. Quedarse en casa para no enfermar o comer: el dilema de 1600 millones de trabajadores informales.

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