• La Convención demócrata que proclamó la candidatura Biden-Harris para competir con Trump terminó de dispersar las ilusiones de “radicalización” del partido imperialista.

Martin Mandeb

La semana pasada se realizó la convención nacional del partido demócrata, que fue una suerte de carta de presentación del binomio Joe Biden-Kamala Harris ante el combate electoral que los enfrentará a Donald Trump el próximo 3 de noviembre. Como no podía ser de otra manera, esta convención se caracterizó por una moderación burguesa que nada tiene que ver con la furia que hace algunas semanas ocupó las calles yanquís en repudio al asesinato de George Floyd.

Ya desde el vamos, la lista de oradores dejaba bien en claro que no era esta una convención donde se iban a expresar los trabajadores, los afro-americanos, las mujeres y la juventud. Al lugar central de Biden y Harris -representantes políticos con antecedentes de racismo, misoginia e inclaudicable defensa de la explotación1– se les sumaron los discursos de Bill y Hillary Clinton representantes indiscutidos del neoliberalismo mundial; y del ex alcalde de Nueva York Michael Bloomberg, reconocido por su brutal legislación policial que ha sido señalada varias veces por centrarse en encarcelar a los habitantes más pobres (mayoritariamente los afroamericanos) de la ciudad; entre otros políticos del establishment norteamericano. A los mencionados se les sumaron mensajes grabados de algunos personajes detestables, siendo bastante rutilantes los casos de John Kasich, ex gobernador de Ohio por el partido republicano, devenido ahora en demócrata, con un gran historial en su lucha contra el aborto legal en su estado; y por otra parte la ex Ceo de E-bay, Meg Whitman – Un ejemplo más de gatopardismo por su anterior filiación republicana- que en una anterior carrera electoral para ser gobernadora de California prometió despedir 33.000 trabajadores estatales y eliminar el impuesto a las grandes fortunas2.

La ausencia de aires progresistas entre los oradores se hizo notar, siendo muy evidente el objetivo de la convención el mostrar moderación. La representante del DSA, la gran figura progresista de la ciudad de Nueva York, Alexandria Ocasio-Cortez, sin ser la representante de la revolución y el socialismo -de sobra demostrado por lo timorato de su accionar en el estallido popular desatado ante el asesinato de George Floyd- pudo intervenir tan solamente por dos minutos, espacio mucho menor al concedido a los representantes del establishment partidario. Esto, evidentemente, fue una suerte de demostración interna de quien dirige el partido demócrata, pero también sirve para los simples observadores como indicador de que hay lugar para “desvíos izquierdistas” incluso en un partido de la burguesía yanquí, pero solo con la condición de que le sumen votos a las candidaturas moderadas y se subordinen a sus intereses más generales que no tienen nada de progresivo.

En cuanto al contenido de la convención, es evidente que giró en torno a mostrar la unidad para derrotar a Trump. La participación de ex veteranos republicanos llamando a apoyar a Biden; la triste aparición de Bernie Sanders que ofició de apoyo al binomio nada progresista que se presentará en las papeletas electorales, el llamado a acabar con la “oscuridad” a la que Trump ha llevado al país imperialista como eje político principal; todas estas declaraciones han sido el centro de los discursos de la convención. Ahora no sería el momento de divergencias “secundarias” sino derrotar al monstruo que se encuentra en la Casa Blanca3.

Lamentablemente estas divergencias secundarias consisten en si se van a defender los intereses de los sectores populares o de los grandes empresarios, en si se defiende la agenda del 99% o las del 1% de la sociedad. Es por ello que la convención no se ha caracterizado por hablar de las necesidades de los trabajadores4 (y este ha sido uno de los dardos que Trump ha lanzado contra Biden). Es por ello que el candidato a presidencial tuvo la desfachatez de defender la institución policial, declarando en su discurso que “la mayoría de los policías son buenos”5, aunque la institución ha sido ampliamente cuestionada por la sociedad yanquí, encontrádonse una vez más en el ojo de la tormenta debido al brutal asesinato sucedido en Wisconsin por parte de un uniformado que disparó 7 veces por la espalda a un afroamericano totalmente indefenso.

Las voz y las necesidades de los trabajadores han quedado por fuera de esta convención, como también han quedado fuera de cualquier representación política en la próxima elección presidencial. Deberá formarse un partido independiente del Partido Demácrata para que haya un lugar donde las necesidades del 99% no puedan ser acalladas por los intereses del 1%, deberá formarse un partido con una agenda anti-capitalista que represente a la enorme rebelión popular. Solo así se podrá enfrentar y derrotar para siempre a monstruos como Donald Trump.


1 Para un comentario de la candidatura de Harris, véase “EEUU: Kamala Harris será la compañera de fórmula de Joe Biden” http://izquierdaweb.com/eeuu-kamala-harris-sera-la-companera-de-formula-de-joe-biden/

3 Véase “7 Takeaways From the Democratic National Convention ”https://www.nytimes.com/2020/08/21/us/politics/dnc-takeaways-biden-obama.html?searchResultPosition=5

4 ”The convention shows Democrats have ceded the working class to the GOP” https://www.washingtonpost.com/opinions/2020/08/21/convention-shows-democrats-have-ceded-working-class-gop/

5 Véase “Biden Said, ‘Most Cops Are Good.’ But Progressives Want Systemic Change.” https://www.nytimes.com/2020/08/19/us/politics/democrats-biden-defund-police.html

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