• Igual que en el caso de los San Fermines y el caso de la Manada de Manresa, la justicia vuelve a catalogar el caso como abuso y no como violación, ya que consideran que no hubo “empleo de violencia”.

Por Las Rojas Barcelona

Esta mañana se ha hecho pública la sentencia por el caso de la Manada de Pozoblanco, pasados ya cuatro años desde la agresión y después de seis meses desde que terminó el juicio.

En mayo de 2016, cuatro integrantes de “La Manada” – José Ángel Prenda, Alfonso Jesús Cabezuelo, Jesús Escudero y Antonio Manuel – violaron a una chica inconsciente, lo grabaron y lo difundieron por WhatsApp. Dos meses más tarde, violarían en grupo a otra joven en los San Fermines en Pamplona.

La Fiscalía pedía seis años de prisión (4 por abuso sexual y 2 por delito contra la intimidad) pero finalmente José Ángel Prenda ha sido condenado a cuatro años y seis meses de cárcel por abuso sexual (1 año y 6 meses) y contra la intimidad (3 años) y el resto de violadores han sido condenados a dos años y 10 meses: por abuso sexual (1 año y 6 meses) y contra la intimidad (1 año y 4 meses). Todos ellos han sido notificados de la sentencia en las prisiones donde están condenados a 15 años por la violación múltiple en Pamplona.

Igual que en el caso de los San Fermines y el caso de la Manada de Manresa, la justicia vuelve a catalogar el caso como abuso y no como violación, ya que consideran que no hubo “empleo de violencia”. El estado de inconsciencia de la chica apreciable en el video y los mensajes de WhatsApp en los grupos donde difundieron el video – “¿Está muerta o qué?” o “Madre mía, ¿qué le echasteis a la chavala?, ¿burundanga?” – dejan claro que a los violadores no les hizo ninguna falta recurrir a la intimidación o al empleo de la fuerza o de violencia para poder agredirla sexualmente. Sin embargo, para la (in)justicia, no es una violación porque “no ejercieron violencia”.

Una vez más, la justicia muestra su carácter patriarcal. No es una cuestión de interpretación de un juez o sus capacidades o subjetividades. La justicia es de clase y patriarcal. Por eso siempre dictamina contra las y los trabajadores y las mujeres, y siempre beneficia a los ricos y a los capitalistas y ampara violadores y agresores. Esta sentencia vuelve a dejar claro que la justicia patriarcal protege a violadores, asesinos y maltratadores, mientras cuestiona y menosprecia a las víctimas.

Por eso decimos que hay culpables, cómplices y responsables: los violadores de la Manada, el gobierno al que las mujeres le importamos poco o nada, y la Justicia, que ampara, defiende y protege a los violadores, agresores y femicidas.

Recordemos que si los violadores de la Manada están condenados a 15 años por violación – y no por abuso – es gracias a la presión y a la lucha feminista de miles de mujeres en las calles exigiendo justicia. Recordemos que inicialmente la condena era de 9 años por abuso sexual y que donde había grabada una violación múltiple los jueces veían “jolgorio”.

La Plataforma Cordobesa Contra la Violencia hacia las Mujeres ha convocado esta tarde una concentración en la Plaza de las Tendillas en Córdoba para repudiar esta sentencia vergonzosa y apoyar a la víctima.

Desde Las Rojas hacemos un llamado a movilizarnos en las calles en todo el país con todas las medidas de seguridad para repudiar esta sentencia patriarcal y vomitiva, para transformar nuestra rabia en organización y lucha, para que todos y cada uno de los violadores de la Manada sean condenados como tales. A las calles para que ninguna violación, femicidio o agresión queden impunes.

*No es abuso, es violación.
*Basta de impunidad y de justicia patriarcal.
*Por la destitución de jueces que amparan a violadores, agresores y femicidas.
*Basta de violencia hacia las mujeres. ¡El gobierno es responsable!
*¡Que ningún violador quede impune!

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