Por Heloisa Azurduy

El Guasón recibió 11 nominaciones al Oscar 2020. La película lidera la carrera por la estatuilla en esta edición del premio de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood. A pesar de que los críticos de cine acusar a la producción de «alentar» la violencia, la película que cuenta la historia del villano de Batman es la favorita del público y se ha convertido en un símbolo de las rebeliones populares que marcaron el año 2019. El malestar es tan grande que no hay otra película que represente tan bien nuestra situación política, económica y social. Este año veremos el Oscar del malestar.

“Olvídate de la ficción, acá primero creamos las condiciones para ver la peli”, dijo un joven rebelde de la ciudad de Quito. El estreno de la película del payaso con trastornos mentales que lucha por integrarse a la sociedad fue muy particular en Ecuador. Una ola de protestas contra los ajustas del Fondo Monetario Internacional (FMI) comenzó a estallar en el país. Hubo varios días de manifestaciones, con varias personas muertas y heridas. La capital del país, considerada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco, fue tomada por miles de personas con molestias y náuseas del capitalismo.

“No protestamos solamente contra las medidas económicas de ahora, también luchamos contra una exclusión y una desigualdad histórica”, dice una joven originaria de Cotacachi. El hecho que derribó el decreto 883, colocó a Ecuador como protagonista de las manifestaciones sociales en América Latina, poniendo en la calle trabajadores, pueblos originarios, mujeres y juventud. Se arrojaron piedras a la policía que venían con armas para reprimir la catarsis social, las paredes de la ciudad fueron pintadas con frases que dejan en claro las indignaciones y se quemaron varios neumáticos para hacer barricadas. Parecía ficción. Hace recordar de la imagen del bromista encima de un auto, mientras una furiosa masa de personas incendiaba la ciudad de Gotham.

Durante manifestaciones contra las medidas económicas impuestas por el FMI en Chile.

El drama protagonizado por Joaquin Phoenix y dirigido por Todd Phillips es el décimo mejor calificado de todos los tiempos en el sitio IMDB (Internet Movie Database). Es cierto que no es una película que da placer ver. Durante la transmisión en el cine, pasamos por varias emociones diferentes. Sentimos odio, indignación, tristeza y mucho malestar (¡Los sentimientos están en exceso!). Sin embargo, el cine imita la realidad y demuestra cómo la sociedad está enfermando. El replanteamiento que causó la película de Phillips es una demostración de que estamos incómodos y que algo debe cambiar.

«¿Soy solo yo o el mundo se está volviendo loco?»

La clásica frase de Guasón podría muy bien dirigirse a aquellos que plantearon una serie de críticas a la película y lanzaron varios adjetivos peyorativos con la intención de culpar al humorista en bancarrota por el mal de la sociedad. El largometraje provocó controversia en los Estados Unidos por presuntamente “glorificar la violencia” y estaba relacionada con los ataques que tuvieron en el país de Donald Trump. Sus críticos temen que pueda inspirar a los jóvenes a cometer los actos representados en la pantalla. “Peligroso, violento, inconsciente y problemático”. Los críticos querían culpar la saga de Arthur Fleck (El Guasón) por los problemas del mundo capitalista en decadencia.

En medio de toda esta repercusión, el cine de Aurora en Colorado se negó a mostrar la producción. El establecimiento sufrió un ataque en 2012, durante la proyección de Batman – The Dark Knight Rises, que dejó 12 muertos y 70 heridos. ¿Es normal entrar en pánico en un país que registró más de 251 tiroteos masivos solo en el año 2019? Los datos provienen del Gun Violence Archive[1] (GVA- Archivo de violencia armada en traducción libre) y provocan debates interesantes sobre los verdaderos desencadenantes de actos de violencia. Considero que no es normal, es otro episodio grave que destaca el problema de la sociedad capitalista que usa la violencia como sumisión y poder.

Otra información que debe considerarse es que tener armas de fuego en los Estados Unidos es un derecho y es agresivamente defendido por los llamados buenos ciudadanos. La 2ª Enmienda a la Constitución del país considera que la posesión de armas de fuego es «… necesaria para la seguridad de un Estado libre, la existencia de una milicia bien organizada, el derecho del pueblo a poseer y usar armas no puede ser violado». La cultura de la bala ha estado presente durante años en el país del tío Sam. Más de 38 mil personas murieron a tiros el año pasado, según datos publicados por GVA.

Ante las críticas en las redes sociales, el director Todd Phillips pidió al público que le diera una oportunidad a la producción y que saque sus propias conclusiones. «La película trata sobre la falta de amor, el trauma infantil y la falta de compasión en el mundo. Creo que la gente puede manejar este mensaje», dijo. «Para mí, el arte puede ser complicado y, a veces, el arte está hecho para ser complicado. Si quieres arte sin complicaciones, tal vez deberías tomar lecciones de caligrafía, pero hacer cine siempre es un arte complicado».

La 92ª ceremonia de lo Oscar ya está programa. El 9 de febrero veremos el premio más importante del cine internacional. No sabemos si el Guasón realmente llevará la estatuilla en forma de caballero sobre un pedestal. Esperamos que sí y que el séptimo arte continúe trayendo reflexiones. Los jóvenes que salieron a las calles en Ecuador, Chile, Bolivia, Hong Kong, Líbano y en los cuatro puntos cardiales del mundo muestran que nadie puede soportar este mundo enfermo que tiene como norte la ganancia y la explotación de las personas.


[1] El Archivo de violencia armada considera los “tiroteos masivos” son aquellos en que al menos cuatro víctimas resultaron heridas o asesinadas, sin mencionar al autor. La información se lanzó en 2019, o sea, es posible que este número sea mucho mayor.

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