• Los montos son miseria para los hogares, no les aleja de la pobreza y su situación de vulnerabilidad. Tan solo es una pequeña tirita en una herida enorme que abre la pandemia.

Por Xavi Posets

Este pasado viernes el gobierno de PSOE y UP ha aprobado el tan esperado Ingreso Mínimo Vital, una medida que algunos catalogan como histórica. Se ha calculado que llegara a 850.000 hogares en riesgo de pobreza.

Esta prestación mensual para los hogares más vulnerables tiene una cuantía variable, dependiendo del tipo de “unidad de convivencia” y de los ingresos de ésta. Para cada uno de estos tipos se ha establecido un umbral, y la Seguridad Social deberá ingresar la parte faltante para llegar a dicho umbral. De esta manera, un adulto que viva solo (de 23 a 65 años) ingresará un mínimo garantizado de 461,5€. Una unidad de 3 adultos y dos niños, o 4 adultos y 1 niño tendrá el umbral marcado en los 1.015€, el umbral más alto.

Estas cantidades son miseria para estos hogares, no les aleja de la pobreza y su situación de vulnerabilidad. Tan solo es una pequeña tirita en una herida enorme que abre la pandemia. Hay personas que llevan dos meses sin cobrar el ERTE, sin ingresos, y siguen esperando. Desde luego lo aprobado ayer no alcanza para “mantener la dignidad” a la que se refiere Pablo Iglesias.

Hay más condiciones para poder recibir esta ayuda. Se tendrá en cuenta el patrimonio adicional. Tienen derecho a ella las personas de nacionalidad española o las que lleven un año viviendo en el Estado Español de forma legal y continuada, a excepción de las víctimas de malos tratos o de trata. Las personas que la soliciten tendrán que tener trabajo o estar como demandantes en los servicios públicos.

Estos requisitos dejan fuera a los colectivos más vulnerables, como las miles de personas sin papeles que el gobierno “progresista” no tiene intención de regularizar, y que son utilizados como carne de cañón en el trabajo del campo por las patronales. También se dejarán fuera, según la asociación de Directores y Gestores de Servicios Sociales, a las personas con problemas psicológicos, que sufran de alcoholismo, etc.

La medida tiene carácter fijo, es decir, la previsión es mantenerla una vez pasada la desescalada. Costará a Hacienda unos 3.000 millones de euros al año, que serán gestionados por la Seguridad Social excepto en las comunidades de País Vasco y Navarra, que se ocuparán las administraciones autonómicas (previamente acordado con PNV).

Esta medida estrella de Unidas Podemos viene de su programa electoral, cuando no se contemplaba una pandemia. El gasto que supondrá a las arcas del Estado continuará ensanchando la deuda estatal que, advertimos una vez más, la pagaremos los trabajadores en forma de más ajustes y más recortes.

La solución pasa por imponer impuestos a los que más tienen, la banca y el gran capital, los que en medio del COVID-19 continúan ingresando grandes sumas de dinero, para pagar una renta básica que permita ingresar una cuantía del valor del SMI (Salario Mínimo Interprofesional, 1.108,3€) a cada persona en situación vulnerable bajo la cuarentena.

Vemos como Unidas Podemos se suben a un pedestal orgullosos de lanzar una medida que se queda corta, que son migajas, y que no ataca al problema de raíz, más bien lo pinta más ameno. El mal menor no será suficiente para miles de familias. La formación que nació del 15 M constata una vez más que son “el cambio” para que nada cambie.

DEJAR UN COMENTARIO

Ingresar comentario
Ingrese su nombre