• El viernes 17 se conoció la noticia de la muerte a los ochenta años del senador demócrata John Lewis, quien fuera uno de los protagonistas de la lucha en la década del 60 por los derechos civiles.

Luz Licht

Su aporte en la historia contra el segregacionismo y la conquista de derechos democráticos para la comunidad negra, cobra especial relevancia en al actual contexto de resurgimiento de la lucha antirracista. En muchos sentidos, su vida resume la trayectoria del movimiento emancipatorio negro en una sola persona: desde la lucha en las calles y el enfrentamiento al régimen segregacionista, la conquista de la ley de derechos civiles arrancada al gobierno de Lyndon Johnson hasta la domesticación de sus líderes bajo el control del Partido Demócrata.

Nació el 21 de febrero de 1940, siendo el tercero de diez hijos de una familia de trabajadores del campo. Su infancia transcurrió en la granja de un propietario para quien toda la familia trabajaba, cerca de Troy (en el estado sureño de Alabama). Esta etapa estuvo cruzada por una situación de pobreza y condiciones de extrema precariedad.

De niño era apodado por su familia “el predicador” dado que, desde que se inició en la lectura, acogió la biblia y enseñanzas religiosas con entusiasmo (hay anécdotas que lo ponen llegando a celebrar funerales para los cerdos que le tocaba cuidar en la granja donde se empleaban). Dado el imperio de las leyes segregacionistas, le toco asistir a una escuela donde sólo podían las personas negras.

El año 1955 marca el ascenso de la lucha contra el racismo, a partir de la heroica acción de Rosa Parks, en Montgomery, quien se negó a tomar asiento en la parte trasera del transporte público, como estaba reservado en ese momento para las/los negros. Lewis supo de esta acción a través de escuchar el relato radial de Martin Luther King. En el año 1961 siguiendo este ejemplo, John Lewis se une a los Freedom Riders, grupo que desafiaba al segregacionismo boicoteando las prohibiciones de hacer uso libre de los trasportes. Estas acciones pacificas era respondidas con suma violencia la mayor de las veces.

El hecho de considerar las protestas pacíficas o mejor dicho la desobediencia civil como un método, viene de su formación inspirada por las ideas de Gandhi, así como del reverendo James M. Lawson Jr. Esta impronta lo llevó a formar en sus años como estudiante y activista, el Comité de Coordinación Estudiantil No Violento (SNCC) del que formó parte hasta el año 1966.

En el año 1963 fue uno de los participantes y oradores de la histórica Marcha de Washington, manifestación que exigió trabajo y libertad. Ese acontecimiento fue el escenario donde Martin Luther King pronuncio el famoso discurso donde pronunció la frase “I have a dream” (Tengo un sueño). Dentro del movimiento por los derechos civiles se destacó como uno de los Big six (grandes seis) estando entre los dirigentes más destacados junto a Luther King.

1964 es el año de la sanción de la Ley de Derechos Civiles, y el año posterior coincide con la sanción de la Ley de derecho de voto para los negros, así como el auge del movimiento contra la guerra de Vietnam que surgió en marzo del 65.

Otro evento que lo tuvo como protagonista directo, fue el Domingo Sangriento, en marzo de 1965. El día 7 de marzo, en la ciudad de Selma (Alabama), se convocó una marcha en repudio a la represión que culminó con el asesinato por parte de la policía montada de Jimmie Lee Jackson. Este se encontraba protestando junto a su familia por la aplicación del derecho al voto para las personas negras en una ciudad de las más resistentes a dejar atrás el racismo y segregacionismo, y donde tenía aún una fuerte presencia el Ku Klux Klan.

La movilización del día 7 partió desde el puente Edmun Pettus, contó con unas 600 personas manifestando, y la particularidad de ese evento es que fue una de las primeras manifestaciones que se transmitían por televisión. A los ojos de cientos de miles se desató una violenta represión ordenada por las autoridades. John Lewis terminó con una fractura de cráneo.

Trascurridos los años, ya para 1981 fue electo para el consejo de la ciudad de Atlanta. En 1986 ingresaría al congreso como representante por el partido Demócrata de Georgia (Atlanta), manteniéndose hasta su muerte en esa institución. Si bien siempre mantuvo posiciones ligadas a la resolución de los asuntos por la vía de la democracia burguesa, esto no le impidió tomar parte en temas como la denuncia al Apartheid, el genocidio en Darfur, entre otros.

¿Cuántos políticos de carrera tendrán en su haber los más de cuarenta arrestos por los que pasó John Lewis? Esto es parte de su historia como activista, de su participación en protestas callejeras, sentadas y del desafío en los hechos de las imposiciones racistas cotidianas para la población negra, sobre todo en los estados del sur, que partían de las leyes segregacionistas. Esa es una huella que deja la historia de la lucha por los derechos civiles de la población negra en el corazón del imperio estadounidense.

Luego de la conquista de la Ley de Derechos Civiles bajo un gobierno demócrata, ese partido logró hacer parte de su aparato a una capa de dirigentes del movimiento de lucha de los 60′. Lewis es uno de los representantes más importantes de ese proceso. El movimiento fue con el tiempo perdiendo protagonismo y combatividad debido a la cooptación posterior a una conquista inmensa y real: el fin de la segregación racial legal. El movimiento Black Lives Matter parece ser un paso histórico en la pérdida de control de los demócratas del movimiento negro, volviendo a poner sobre la mesa un hecho evidente: ninguna ley, ningún negro en el Congreso ni la presidencia, ninguno de los dirigentes demócratas del movimiento, han acabado con el racismo estructural en los Estados Unidos.

La nueva generación que sigue ocupando las calles de Estados Unidos desde el asesinato de George Floyd tiene mucho para aprender y reivindicar de Lewis como luchador en su época de esplendor. Respecto a su trayectoria como funcionario demócrata, puede dejarla bondadosamente a un lado con la condición de bajo ningún punto de vista olvidar qué rol cumplió en los hechos el Partido Demócrata en la opresión del estado yanqui sobre las amplias masas de población de color.

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