A dos años del inicio de la rebelión popular en Nicaragua el gobierno de Ortega aún se mantiene en el poder y las protestas han sido duramente reprimidas. Cientos de personas aún se encuentran en el exilio o encarceladas y el régimen se ha mostrado todavía más conservador, autoritario y aliado con los sectores empresariales que nunca.

Por abajo la lucha continua y está vivo el espíritu de rebeldía de sacudió décadas de control del FSLN que con su aburguesamiento, corrupción y autoritarismo lleva adelante las medidas de ajuste capitalista que los organismos financieros internacionales le exigen.

El proceso todavía no está cerrado aunque en este momento este en una especie de suspensión, con la oposición disgregada, la cooptación de sectores empresariales y sin que la clase obrera este tomando las riendas del proceso.

Actualmente el país está luchando desde abajo, con la organización de los barrios y los centros de trabajo, contra el covid-19 que el gobierno se ha empeñado en negar y gritando a los cuatro vientos que todo siga igual, que la economía no pare, justamente la ordenanza empresarial. Pero la solidaridad entre los sectores populares y la organización por fuera del aparato estatal son la primera línea en esta nueva batalla.

Presentamos una serie de artículos escritos al calor de la rebelión analizando sus orígenes, el proceso y las perspectivas.

 

Un clima de rebelión popular recorre Nicaragua

La primavera nica pone a crujir al régimen de Ortega-Murillo

¿Hacia dónde va la rebelión popular en Nicaragua?

Rebelión popular en Nicaragua: un año de lucha

 

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