• Es el accionar de un ejército entrenado para torturar y ejercer las masacres y asesinatos más descarnados contra el pueblo campesino, indígena, afrodescendiente, trabajador, contra la clase explotada.

Por C. Zamudio

El ejército colombiano en manada viola a una niña indígena Embera de 11 años: es el accionar de un ejército cuyos crímenes, violaciones y asesinatos suelen quedar impunes. Estos militares* saben de esa impunidad, como los miles que les han precedido. El feminicidio avanza al amparo de la impunidad y del Terrorismo de Estado. Hace unos días se conoció el vídeo de otro grupo de militares del ejército colombiano lanzando a un perrito al vacío entre risas y jolgorio: el cuerpo del perrito estalló contra el piso. Es el accionar de un ejército entrenado en técnicas de tortura e insensibilización por “formadores” estadounidenses. Estos sicópatas no son “manzanas podridas” dentro del ejército, son el resultado de un entrenamiento para torturar y ejercer las masacres y asesinatos más descarnados contra el pueblo campesino, indígena, afrodescendiente, trabajador, contra la clase explotada.

Tras esta nueva violación perpetrada por el ejército colombiano, el pueblo indígena Embera Katío vuelve a alzar la voz para que salga el ejército de sus territorios, que cesen los amedrentamientos, atropellos, agresiones, violaciones sexuales, desapariciones forzadas, asesinatos y terror; el Terror perpetrado por el ejército busca provocar desplazamiento forzado de poblaciones y que así multinacionales y latifundio procedan al despojo de los territorios. Así avanza el capitalismo: moliendo vidas.

Miles de líderes sociales han sido asesinados por las herramientas militares y paramilitares del Estado colombiano. Asimismo, ya son más de 200 las y los insurgentes asesinados, y decenas de sus familiares asesinados o desaparecidos, tras haber depuesto las armas en la firma de lo que algunos ya denominan la «paz-Estafa», pues el Estado ha incumplido los acuerdos y emprendido un Genocidio. Una «paz-Estafa» que ha servido para que las multinacionales entraran a saquear regiones de Colombia que antes no podían saquear porque la presencia guerrillera se lo impedía. Inmensas regiones de Colombia están ahora siendo depredadas «en paz» por las multinacionales extractivas, unas regiones riquísimas en recursos que eran altamente codiciadas por el capitalismo transnacional. Miles de pequeños campesinos e indígenas están siendo desplazados por multinacionales y sus esbirros militares y paramilitares: el desplazamiento forzado de poblaciones sigue creciendo. Hoy ya hay más de 7,8 millones de personas que padecen desplazamiento forzado en Colombia.

No cesa el Exterminio que perpetra la burguesía colombiana y transnacional a través de las herramientas militares y paramilitares del propio Estado: CADA DÍA es asesinado un líder o lideresa social para desmantelar toda organización social que se oponga al saqueo capitalista que perpetran multinacionales y capitalistas locales. Así se perpetúa el capitalismo en Colombia, y así se perpetúa el capitalismo en el mundo: a punta de exterminio y represión. Las desapariciones forzadas, los feminicidios, las violaciones sexuales, los desmembramientos, la tortura contra seres humanos y animales, crece al amparo de un sistema criminal que utiliza el exterminio planificado para perpetuarse. A mayor saqueo capitalista de un país, mayor exterminio para eliminar la protesta social contra el empobrecimiento que causa ese saqueo capitalista, mayor agresión generalizada contra la clase explotada.

*Según el testimonio de la niña (que se encuentra hospitalizada) y de su hermanita en audio difundido, fueron 9 militares los que perpetraron la atroz violación en manada, según la prensa son 9 o 7 (según el medio).

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