Vida laboral y sus condiciones: los trabajadores migrantes chinos siguen enfrentando jornadas laborales extensas y pobres condiciones laborales mientras carecen de una representación real.

Los trabajadores migrantes internos de las zonas rurales de China han sido la piedra angular del crecimiento económico chino desde el comienzo de la reforma. Duramente explotados, con bajos salarios, pobres condiciones laborales y derechos limitados, a su vez permitiendo el ascenso de China a segunda economía más grande del mundo, su grave situación ha sido ampliamente documentada. Desde mediados de 1990, las luchas de los trabajadores migrantes han conquistado mejoras en su situación económica, mayormente a través de incrementos salariales. A su vez, se introdujo nueva legislación[1] para proteger los derechos de los trabajadores, la cual teóricamente les ofrecería una mejor protección, aunque muchas leyes y reglamentos han sido pobremente implementados y todavía persisten deficiencias importantes.

A pesar de estas deficiencias, algunos han mantenido el crecimiento del empleo y los salarios en China como un logro del proceso de desarrollo chino, mientras que al mismo tiempo quitaban importancia o ignoraban la falta de derechos laborales, las pobres condiciones de trabajo y la creciente desigualdad. Un artículo publicado por medios oficiales en el año 2018, por ejemplo, pinta un cuadro color de rosas sobre los logros del trabajo del gobierno chino, sosteniendo que

                “la calidad de empleo también ha seguido mejorando, y la productividad laboral y los niveles salariales han mantenido un rápido crecimiento sincronizado. En los últimos cinco años, el ingreso de los residentes urbanos y rurales ha crecido en un promedio del 7,4% anual, superando la tasa de crecimiento económico, y las condiciones de trabajo han seguido mejorando”[2].

A su vez, el economista Dic Lo se ha concentrado en el crecimiento de los salarios reales, incluyendo un crecimiento anual del 9,4% del salario real de los trabajadores migrantes entre 2007 y 2017, para cuestionar las ideas de quienes hablan de una necesidad de cambiar el estatus quo en China para mejorar la situación de los trabajadores chinos e implicar que tales ideas son superfluas, si no nocivas[3].

Sin embargo, nuestra investigación, que incluye una encuesta sobre 651 trabajadores migrantes chinos[4], muestra que, a pesar del crecimiento del salario real, el problema del bienestar de los trabajadores no se limita al salario. También debemos considerar seriamente las condiciones laborales, incluyendo las horas de trabajo, el entorno de trabajo, la exposición a riesgos laborales y el derecho a formar un sindicato. Nuestra investigación muestra que todavía hay auténticos problemas concernientes a las condiciones de trabajo, y en algunos aspectos hay pocas señales de mejoría. Nos encontramos con que, mientras muchos de los trabajadores migrantes indicaron que los niveles salariales han aumentado a lo largo de sus vidas laborales, muchos luchaban para seguir adelante con los salarios que recibían. Más aún, muchos trabajadores, todavía frecuentemente, debían soportar jornadas laborales extremadamente largas, a su vez afrontando pobres condiciones de trabajo o un entorno laboral contaminado y la falta de una representación efectiva en sus lugares de trabajo. Por lo tanto, independientemente del debate acerca de si el sistema existente y su proceso de desarrollo sean una opción deseable para los trabajadores, nosotros somos escépticos hacia los cuadros color de rosas sobre la situación de los trabajadores, como el pintado por Dic Lo y los medios oficiales, que ignoran las verdaderas dificultades que todavía enfrentan muchos trabajadores chinos. Algunas consideraciones fundamentales concernientes al trabajo de los obreros, paga y condiciones son delineadas a continuación.

Salarios

El 76% de los trabajadores reportaron remuneraciones menores a 5000 yuanes al mes, de los cuales el 37% ganaban entre 4000-4999 yuanes, 36% 3000-3999 yuanes y el restante 3% ganaba por debajo de 3000 yuanes. El 24% ganaba más de 5000 yuanes al mes pero, a excepción de cinco trabajadores, menos de 8000 yuanes. El salario más bajo reportado era de un trabajador de una gasolinera en Huizhou que ganaba 1500 yuanes al mes. Mientras que el salario mínimo en China difiere entre las distintas provincias y ciudades, todos los trabajadores encuestados reportaron ingresos equivalentes o superiores al salario mínimo por un trabajo a tiempo completo en la ciudad en que estaban trabajando. No obstante, muchos trabajadores parecían encontrar dificultades al momento de distinguir el salario básico del tiempo extra, por lo que es verdaderamente difícil comparar los salarios básicos de los trabajadores con los niveles de salario mínimo.  Complicando aún más el asunto, los salarios de algunos trabajadores también estaban parcialmente a destajo. Una trabajadora de una fábrica de ropa, que tenía mayor claridad con respecto a su cálculo de salarios, nos dijo que “Tengo garantizado un salario de 2000 yuanes, los cuales recibo incluso si no se ha alcanzado ese número en el salario por pieza, pero con el salario por pieza generalmente gano 3000-4000 al mes”.

Independientemente de la relación con los niveles de salario mínimo, que en todo caso han sido ampliamente criticados por ser demasiado bajos, es evidente que había muchos trabajadores que luchaban con el dinero que ganaban y complementaban sus salarios básicos trabajando largas horas extra (ver abajo). El 17% de todos los trabajadores encuestados dijeron que su salario no era suficiente ni siquiera para cubrir sus necesidades básicas, mientras que entre los trabajadores que dijeron que en general estaban insatisfechos con su situación laboral, el bajo salario era una de las más frecuentes razones. Al discutir acerca de las dificultades ocasionadas por los bajos salarios, un trabajador reflexionó que “Mis mayores dificultades ahora son las presiones económicas. Es muy difícil para una persona mantener una familia… Desearía que mi salario fuera más alto para ganar más dinero y que mis hijos tuvieran mejores vidas”.

Jornadas laborales

Las largas jornadas laborales eran una cuestión importante para los trabajadores. Ya sea para complementar los bajos salarios (es común para los trabajadores migrantes en China querer trabajar muchas horas extra para poder aumentar estos bajos salarios) o por requerimientos del lugar de trabajo, gran parte de los trabajadores reportó trabajar largas jornadas laborales si incluían las horas extra. El 93% de los trabajadores encuestados trabajaba habitualmente más de 50 horas a la semana y el 27% a menudo trabajaba más de 70 horas. Las jornadas laborales más largas que se reportaron fueron las de dos trabajadores que dijeron que habitualmente trabajaban entre 90 y 100 horas a la semana. Estas jornadas laborales tan extensas y frecuentemente en grave violación de los derechos laborales de China, fueron observables tanto en empresas privadas de inversión extranjera como en empresas estatales.

De acuerdo con el artículo 36 del Derecho Laboral de China, por ejemplo, los trabajadores no deberían trabajar más de 8 horas al día y no más que un promedio de 44 horas a la semana. Un poco de trabajo extra es permitido, sin embargo, en el artículo 41 de la misma ley claramente se establecen límites en las condiciones y en el número de horas que pueden trabajarse:

El empleador puede prolongar la jornada laboral por necesidades de producción o negocios después de consultar al sindicato y trabajadores. Las jornadas laborales a prolongarse, en general, no deberían superar la hora al día, o no más de tres horas al día si dicha extensión se pide por razones especiales y bajo la condición de que la salud física de los trabajadores esté garantizada. La jornada laboral a prolongarse no debería exceder, sin embargo, las 36 horas semanales.

Por lo tanto, la cantidad de horas reportadas por muchos de los trabajadores encuestados, en general, excedían notablemente los límites legales de las horas extra, con algunos excediendo el límite mensual máximo en solo una semana. Probablemente no sorprende que muchos trabajadores dijeran que estaban insatisfechos con su situación laboral principalmente porque hacían demasiadas horas extra, les faltaba descansar, o sentían que “el trabajo es demasiado agotador”.

Trabajar lejos de casa

Entre los trabajadores migrantes que encuestamos había tanto migrantes de largas distancias como de cortas[5]. También hablamos con un grupo de trabajadores que previamente habían trabajado lejos de sus casas pero que regresaron luego de que en su tierra fuera solicitada para el desarrollo industrial, el gobierno había construido viviendas de reasentamiento para ellos y ahora podían trabajar, aunque a veces como trabajadores eventuales, en la nueva zona industrial cercana. Poder trabajar más cerca de sus hogares era algo por lo que estos trabajadores expresaban satisfacción. “A mi edad, es bueno tener un trabajo cerca de casa” dijo un trabajador de 50 años. Otro trabajador comentó que estaba satisfecho con la situación ya que ”Da lo mismo donde sea que vayas a trabajar, aunque es mejor estar más cerca de la familia así podés volver a casa a verlos”. Al mismo tiempo, entre aquellos trabajadores alejados en una provincia distinta, la distancia de su casa y familia era algo por lo que algunos se lamentaban. Un trabajador de la fábrica Dongguan, que era originario de Shichuan, dijo que “lo más difícil es no estar con los niños… Desearía que toda la familia pudiera estar junta”.

Seguro médico y social

Como se esbozó en nuestro reporte anterior, la contaminación industrial era un problema de importancia que muchos trabajadores migrantes afrontaban tanto en su entorno de trabajo como en su vivienda. Quienes vivían en los dormitorios de la fábrica y en las áreas industriales sufrían de la creciente exposición a contaminantes en su entorno de vida[6]. En el trabajo, los riesgos de los impactos perjudiciales en el trabajador, a veces, se exacerbaban por la negligencia de la compañía al momento de proteger a los trabajadores de los peligros para la salud. En muchos casos, los trabajadores no eran apropiadamente informados de los peligros o no se les proveía del equipo de protección adecuado. Algunos habían contraído enfermedades laborales.

Se descubrió, además, que el derecho de los trabajadores migrantes a un seguro médico era frecuentemente infringido, con solo un 53,6% de los trabajadores encuestados que tenían los cinco tipos de seguro médico requeridos por la ley. Posteriormente, acceder a una jubilación ha sido una gran preocupación para los trabajadores migrantes cerca de la edad de retirarse[7]. Otra preocupación de algunos de los trabajadores más viejos era que, aunque la mayoría de los encuestados (94%) tenían un contrato laboral, a aquellos que ya habían alcanzado la edad de jubilarse a veces se les ofrecían contratos mucho más cortos y por lo tanto menos seguros.

La representación en los sindicatos

El 49% de los trabajadores encuestados dijo que su lugar de trabajo tenía un sindicato y un 51% no era consciente de la existencia de su sindicato.

Mientras que el 20% dijo que en sus lugares de trabajo no había un sindicato, el 31% dijo que no sabían si había un sindicato o no. Sin embargo, trabajadores de un mismo lugar a veces daban respuestas diferentes o contradictorias acerca de la existencia de su sindicato; mientras que algunos decían que había un sindicato, otros del mismo lugar respondían que no sabían si había un sindicato o no había un sindicato. Esto podría sugerir una eficacia limitada del sindicato o la carencia de relevancia entre los trabajadores en los lugares donde existían.

Cuando se les preguntaba acerca de su opinión sobre la importancia de un sindicato en su lugar de trabajo, 40% de los trabajadores dijo que creían que un sindicato sería muy útil (4%) o útil (36%), mientras que un 24% dijo que pensaba que un sindicato sería inútil (23%) o muy inútil (1%). También debe señalarse, sin embargo, que el 36% de los trabajadores no respondió esta pregunta o dijo que no sabía. Esto puede no ser sorprendente considerando el alto porcentaje de trabajadores que no tenía o no estaba seguro si un sindicato existía en su lugar de trabajo, y potencialmente indica un mayor grado de ineficacia del que las estadísticas parecieran sugerir a primera vista. No obstante, aquellos que dijeron que había un sindicato en sus lugares de trabajo, la mayoría (72,8%) indicó que este era útil o muy útil, mientras que un 25% pensaba que era inútil o muy inútil.

En entrevistas posteriores, cuando se les preguntaba acerca de la función del sindicato de sus lugares de trabajo donde se sabía de la existencia de uno, algunos trabajadores dijeron que pensaban que tenía “algunos beneficios”. Sin embargo, cuando se les preguntaba qué hacía el sindicato, dijeron que organizaba “algunas pequeñas actividades” o “excursiones alrededor del lugar”.

Algunos trabajadores hicieron comentarios más críticos. Un trabajador minorista  “Generalmente si alguien tiene un problema no va al sindicato, es una pérdida de tiempo que no resuelve los problemas”. Mientras tanto, de acuerdo con los trabajadores de una fábrica de zapatos donde ventilación pobre y malos olores en el espacio laboral habían hecho que algunos se sintieran mal, “antes fuimos a buscar al sindicato por el mal olor en el taller, pero nos dijeron que no tenían nada que ver con eso”. Asimismo, incluso donde existía un sindicato, no necesariamente representaba a todos los trabajadores del lugar. Un trabajador eventual en una fábrica de automóviles en Chongqing, por ejemplo, remarcó el problema de la falta de representación de los trabajadores eventuales. “Hay un sindicato, pero no se preocupa por nosotros. No somos miembros del sindicato porque todos somos trabajadores eventuales y el sindicato solo se interesa por los trabajadores regulares, por lo que no sé si sirve de algo o no”.

Cambios a lo largo de sus vidas laborales

Al discutir los cambios durante el transcurso de sus vidas laborales, muchos trabajadores comentaron que veían una mejoría en sus salarios, aunque generalmente estaban menos seguros sobre sus condiciones laborales. De acuerdo con un trabajador de una fábrica de zapatos en Dongguan, “Hablando en líneas generales hay un progreso; los salarios todavía están bien, pero las condiciones laborales son las mismas. Siempre ha sido como si… y las empresas están más lejos que antes”. Otro trabajador comentó que, “En general ha habido avances en los aspectos laborales, los salarios son más altos que antes, pero las condiciones de trabajo y otras cosas no han cambiado mucho. Realmente, no lo sé. Trabajo en la fábrica todos los días y raramente salgo, así que no lo sé”.

Un trabajador migrante que había empezado a trabajar en 1993 dijo que, “al principio, hacía algunos de los trabajos más desagradables y difíciles, pero en ese entonces tenía la energía, por lo que generalmente podía conseguir trabajo”. Sin embargo, a causa del esfuerzo físico durante su juventud, su cadera estaba dañada ahora y no podía usarla más. Como resultado, se retiró tempranamente y volvió al campo.

Un trabajador de la construcción describió cómo se volvió un trabajador migrante por primera vez en 1990. “En esa época, para volverte un trabajador migrante necesitabas conseguir contactos (guaxi). Mis parientes me ayudaron a conseguir un trabajo vendiendo carbón en Yichang. Después al negocio no le iba muy bien y desde entonces salí a trabajar por todos lados”. Ahora, principalmente trabaja en la zona de Jiangsu o Zhejiang demoliendo casas. Dijo que se sentía insatisfecho con su situación porque “la choza (el lugar donde viven los trabajadores) es muy simple y me tengo que mudar seguido. Cuando un trabajo se termina, tengo que trasladarme a otro lugar”.

Otro trabajador, que se volvió un trabajador migrante por primera vez en 1995 y que recientemente había ganado un bonus de copa de oro por ser uno de los trabajadores más viejos de la fábrica, habló acerca de su cambio de locación y trabajo a lo largo de su vida, “Al principio, para los hombres era difícil encontrar un trabajo. Fuimos a Shaanxi a trabajar en las minas de carbón, pero era muy peligroso y frecuentemente ocurrían accidentes, así que más tarde vine a trabajar a Guangdong”. Al momento de la encuesta trabajaba en una fábrica de vidrio de Dongguan.

Resumen

Nuestra investigación ha descubierto que a pesar de las tendencias a los aumentos salariales en las últimas dos décadas, muchos de los trabajadores migrantes de China siguen afrontando entornos laborales difíciles y la infracción de sus derechos laborales. Esto incluye horas extras de trabajo que infringen los límites legales, entornos laborales y de vivienda contaminados y peligrosos, además de una carencia de efectiva representación del trabajador para ayudar a que su situación mejore. Incluso donde se trata de salarios, las bajas remuneraciones son todavía un problema. Mientras que algunos declararon que encontraban dificultades para llegar a fin de mes, las bajas remuneraciones también contribuyen a la predisposición de muchos trabajadores para trabajar jornadas laborales excesivamente largas. Careciendo de seguridad financiera y con una obra social inadecuada, las perspectivas no son buenas para muchos trabajadores que se aproximan a la edad jubilatoria.

Traducción: Florencia Alegría

 

Globalization Monitor


[1] La Ley de Contratos Laborales de 2008 (modificada en 2013) y la Ley de Seguro Social de 2011 son ejemplos notables.

[2] El desarrollo de los medios de subsistencia de las personas es la base de una buena vida para las personas en la nueva era. Cheng Jie. Cctv. 9 de marzo de 2018. http://opinion.cctv.com/2018/03/09/ARTItPBgv53tsgVGAwWlIOhT180309.shtml

[3] Ver: Los “salarios chinos” tienen un significado muy importante. Dic Lo. Mingpao. 5 de marzo de 2019.

[4] La encuesta se llevó a cabo entre junio de 2018 y enero de 2019 como parte de una investigación acerca de las vidas de trabajadores migrantes internos de primera generación y a largo plazo en China. Los trabajadores migrantes estaban trabajando en cinco ciudades, incluyendo Dongguan y Huizhou en la provincia de Guangdong (27%), Fuzhou en la provincia de Fujian (25%), Yangzhou en la provincia de Jiangsu (25%) y la municipalidad de Chongqing (23%). La mayoría de los encuestados eran trabajadores de fábrica, trabajando en la fabricación de automóviles y motos, electrónicas, zapatos, ropas de vestir y  fábricas de vidrio; a la vez que otros trabajaban en logística, el sector de servicio o como obreros de la construcción.

[5] Trabajadores migrantes rurales de la misma provincia o región.

[6] Ver: “Los trabajadores migrantes chinos sufren los efectos de la contaminación en el trabajo y en su entorno de vida”. Globalization Monitor 2019. Disponible en: https://www.globalmon.org.hk/node/1493

[7] Ver: “Los trabajadores migrantes carecen de seguridad a medida que se acercan a la jubilación debido a un seguro social débil”. Globalization Monito 2019. Disponible en: https://www.globalmon.org.hk/node/1692

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