• Desde el 27 de agosto el país sufre un paro de camioneros, que provoca congestión e interrupciones en las principales carreteras del país y que amenaza con interrumpir la cadena de abastecimiento particularmente de alimentos.

Melvin Gallardo Márquez

Sergio Pérez dirigente de la Confederación Nacional de Transporte de CargaTerrestre (CNTC), hombre ligado a la campaña electoral de Piñera, realizó un balance positivo de la primera jornada de este paro indefinido. A pesar de que solo 1830 camiones participan de la medida, menos de un 5% de las maquinas existentes en el país, se registraron manifestaciones en 7 regiones de Chile, siendo las ciudades de Curicó, Talca, Talcahuano, Los Ángeles, Temuco y Valdivia(todas ubicadas en la zona centro-sur del país), los lugares donde se registraron las manifestaciones más importantes. El discurso de los dirigentes se centra en que es una movilización nacional contra la delincuencia y el terrorismo. Argumentan que 500 máquinas han sido atacadas en los últimos años en las carreteras del sur del país. Los principales acusados por estos ataques y atentados son los mapuche(s)[1] que mantienen conflictos por la recuperación de sus tierras con los terratenientes de la zona y las empresas forestales. Tal parece que estos hechos, también  estarían relacionados con la huelga de hambre que llevan adelante hace más de 100 días, 29 presos políticos mapuche (s), exigiendo al gobierno chileno que cumpla el Convenio 169 firmado con la Organización Internacional del Trabajo (OIT) referente a los pueblos indígenas y tribales que les permitiría acceder al beneficio de la prisión domiciliaria. Es probable que en algunas comunidades mapuche existanpequeños grupos radicalizados que pudieran realizar este tipo de ataques, donde se queman los camiones de las empresas forestales y la madera que transportan. Aunque debemos señalar enfáticamente que nohay grupos mapuche(s), comunidades  o dirigentes (Lonkos) que reivindiquen oficialmente este tipo de atentados. Con respecto a esto, puede evidenciarse que hay una operación de prensa por parte de algunos medios de comunicación y de sectores de derecha para criminalizar la protesta mapuche, catalogándolos de violentos y terroristas(quienes reclaman justamente por su autodeterminación), como medio de deslegitimación de esta lucha. Por lo demás, hay muchas dudas razonables sobre una gran cantidad de estos atentados, que están sospechados de auto-atentados y montajes, especialmente para el cobro de seguros, ya que muchas de las máquinas incendiadas tienen muchos años de antigüedad y un alto kilometraje.

Agravando la situación, hace una semana un grupo de camiones fue atacado resultando herida de bala una niña de 9 años hija de un camionero, que era acompañado por su familia. Este grave hecho derivó en esta protesta patronal. Y la definimos así porque quienes la dirigen están relacionados a los partidos de derecha y a los grandes grupos económicos que reinan en Chile.

Claramente es un movimiento reaccionario ya que entre las 13 demandas de este “paro de brazos caídos”,10 son coincidentes con la agenda represiva que tramita el gobierno de Piñera en el Congreso chileno. Es objetivamente un movimiento reaccionario para presionar al parlamento para acelerar la aprobación de una serie de proyectos de ley de tipo represivo, impulsados por el poder Ejecutivo, algunos de estos proyectos fueron presentados por parlamentarios de derecha después del estallido de la rebelión popular de octubre del año pasado: entre ellos la Ley de modernización de inteligencia, Ley de modernización de carabineros y de la policía de investigaciones (PDI), Ley que modifica el código penal para uso de técnicas especiales relacionadas con conductas terroristas, Ley que fortalece la persecución al hurto de madera, proyecto que regula el estado de alerta para prevenir daños a infraestructura, modificaciones a la ley de control de armas, Ley anti encapuchados, Ley de Estatuto de Protección a Carabineros, PDI y Gendarmería, Ley Juan Barrios[2], etc. Todas estas medidas legales buscan acrecentar el disciplinamiento y el control social. Entonces, hay una relación orgánica entre el gobierno y este paro. Piñera intenta aprovechar este contextopara presionar al congreso para así aprobar una serie de medidas que, sin este escenario conflictivo es probable que no seríanaprobadas.[3]

La medida de fuerza ha dividido al sector de camioneros, provocando un quiebre, ya que algunos gremios importantes se han restado a participar como por ejemplo la Confederación Nacional de Dueños de Camiones, ya que sus dirigentes manifestaron que prefieren mantener el diálogo con el gobierno por el tema de la seguridad en las carreteras y consideranal paro como un acto terrorista en el momento delicado que vive el país por la pandemia de Covid19. Como consecuencia, esto ha obligado a Sergio Pérez (CNTC) a moderar su discurso, inicialmente muy duro, ya que teme ser responsabilizado por el desabastecimiento que pudiera afectar a la población.

Otro elemento importante a considerar es que el gobierno ha manifestado una actitud pasiva ante los cortes de rutas y las interrupciones en las carreteras, cuando existe desde el año pasado una Ley anti-barricadas y de seguridad interior del Estado, la cual se aplica generalmente contra las movilizaciones populares, incluso se ha aplicado severamente  contra pequeñas ollas comunes (o populares). Pareciera que estas leyes no se toman en cuenta cuando se trata de corte de carreteras que interrumpen o dificultan el abastecimiento de productos básicos y esenciales para la ciudadanía. Hay indignación en muchos sectores del país por este doble estándar del gobierno de Piñera. Una muestra de botón, es que antenoche los camioneros se manifestaron y realizaron una fiesta en la ruta 5, violando fragantemente el toque de queda y las medidas sanitariasante la pasividad de carabineros. El Ministro del Interior Víctor Pérez declaró que se descartaban sanciones por este hecho argumentando que las manifestaciones han sido pacíficas y sin grandes incidentes[4](Aunque vimos en TV como algunos camioneros apretaban a los conductores que no se sumaron al paro).Mientras que pequeñas manifestaciones pacíficas realizadas en Plaza de la Dignidad como la de mujeres mapuche(s) en favor del machi[5]y líder mapuche Celestino Córdova o de partidarios de la aprobación de una nueva constitución han sido reprimidas, ello a pesar de respetar el distanciamiento social y el uso de barbijos. La policía se justifica en base a una supuesta norma sanitaria que prohíbe la reunión de más de 10 personas.[6]Recordemos el caso del maestro (profesor) que durante el estallido social rompió el torniquete en el metro (subte) de Santiago, y que por este daño menor, debió cumplir prisión preventiva mientras se desarrolló, resultando recluido varios meses en prisión efectiva. Lo anterior,  contrasta ferozmente con situaciones como la de los camioneros que interrumpen las rutas, los grupos de ultraderecha que armados desalojaron a los comuneros mapuche(s) de la municipalidad de Curacautín hace unas semanas, sin recibir ningún tipo de sanción judicial.[7]A nadie debiera sorprender esta doble vara, ya que en Chile queda muy claro desde hace varias décadas que el Estado, y sus instituciones y fuerzas policiales y militares están para proteger al capital y a los sectores políticos, económicos y sociales proclives al sistema desigual existente en el país. Claramente hay una ley para quienes ostentan el poder (los de arriba) y para quienes no (los de abajo).

En definitiva, con respectoa este paro patronal reaccionario sería necesario que las y los trabajadores, y los sectores más combativos y clasistas del movimiento obrerose movilizaran para derrotar a este movimiento reaccionario. El gremio de camioneros tiene una ligazón histórica con la derecha, recordemos el paro que le realizaron al gobierno de Salvador Allende en octubre de 1972 y que desestabilizó la economía del país, allanando el camino para el golpe de Estado de septiembre de 1973.

En segundo lugar, con respecto al conflicto mapuche, la violencia en la zona de la Araucanía no terminará con la aprobación de leyes más represivas, sino que todo lo contrario; solo cuando el Estado chileno y sus sucesivos gobiernos entiendan que deben abandonar su política colonialista en la Araucanía. El pueblo mapuche concibe al Wall Mapu[8]como su territorio, con sus tradiciones y costumbres, con sus propias formas de organización social y política. El Estado chileno desde su concepción, mantiene una deuda históricacon el pueblo mapuche y debe terminar con estas prácticas  colonialistas. Por la autodeterminación y la nación mapuche.


 

[1]La lengua mapuche no contiene en su estructura gramatical el plural, en comparación con el idioma español. Ellos se refieren a sí  mismos en singular. Por este motivo la aclaración en el texto.

[2] Juan Barrio fue un camionero que resultó muerto en un ataque incendiario en marzo pasado en la sureña localidad de Victoria. La Ley Juan Barrio endurece las penas por quemar camiones.

[3]Ver: https://www.latercera.com/politica/noticia/paro-camionero-pinera-dice-que-no-permitiran-la-toma-de-carreteras-y-llama-al-congreso-a-apurar-el-tranco-en-leyes-exigidas-por-el-gremio/PXC6ET73QFAMNF7BYJPMSLJTQE/

[4] Ver: https://www.theclinic.cl/2020/08/27/ministro-perez-descarta-sanciones-contra-camioneros-por-infringir-toque-de-queda-y-medidas-sanitarias/

[5]Autoridad religiosa en el pueblo mapuche, medico/a, curandero/a.

[6]Ver: https://www.hispantv.com/noticias/chile/474428/carabineros-represion-manifestacion-mapuche

[7]Aunque hay un intento tibio de parte de la fiscalía nacional para investigar si algunas de estos cortes esporádicos configuraron delitos. Ver: https://www.eldesconcierto.cl/2020/08/28/paro-de-camioneros-fiscal-nacional-abre-siete-causas/

[8] Nombre dado por algunos grupos o movimientos indígenas al territorio que ocuparon los mapuche (s) históricamente que comprende parte de la región centro-sur de Chile.

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