• La pandemia está realizando estragos en un país que ha visto disminuido el presupuesto para salud, con faltante de personal e insumos.

Por Johan Madriz

El título de esta nota no response a un impulso morboso o amarillista, lamentablemente es la realidad. Las imágenes que se difunden en redes sociales son espantosas: cadáveres de decenas de personas tirados en las aceras y las calles de la ciudad de Guayaquil, la segunda urbe en importancia de Ecuador.

La han llamado la Wuhan de Ecuador debido a ser el epicentro de la pandemia en ese país, reportando el 70% de los casos. La provincia de Guayas, según los datos oficiales, reporta 60 muertos y 1.937 personas infectadas hasta el 1 de abril, sin embargo, estas cifras pueden ser sub estimadas ante el desborde del aparato estatal.

El país ha visto su sistema sanitario colapsado. Las medidas de cuarentena y aislamiento no son acompañadas de control epidemiológico, las personas enfermas solo son recluidas sin mayores atenciones y hay una baja tasa de realización de pruebas. A pesar de ser el segundo país en la región en número de muertes y el tercero en contagios solo se han realizado cerca de 9 mil muestras.

 

“Las cifras no se ajustan a la realidad. Me refiero a las cifras de infectados y muertos. Y esto sucede porque, para empezar, NO HAY TESTS en ningún lado que no sean los que tienen costos y son privados. Y hasta esos son difíciles de hallar. Entonces el número de infectados es sobre el número de diagnosticados. Y el de muertos, es peor aún. No corresponde con lo que está ocurriendo”[i].

Pero no solo el sistema sanitario está colapsado sino también el funerario. Ante la completa dejadez de las autoridades los trámites necesarios para poder enterrar a estas personas están tardando semanas, cuando se hacen. En muchos casos simplemente se dejan como anónimos. Según informes de la policía existen al menos 450 cuerpos pendientes de retirar.

Ante esto muchas familias que han tenido los cuerpos de sus familiares durante días en sus casas han optado por sacarlos fuera de las viviendas en espera de que las instituciones correspondientes realicen las acciones necesarias. Con el agravante de que ante la falta de pruebas muchos de estos cuerpos no se sabe si son víctimas del Covid-19, por lo que las funerarias evitan atender los casos ante la incertidumbre.

Una periodista del Diario El Telégrafo informó que “mi pareja salió a hacer las compras y se encontró una persona muerta, en las calles Pedro Carbo y Urdaneta. Más temprano nos dijeron que había otro muerto unos cuantos metros más allá. Aquí estamos acostumbrados a ver a mendigos durmiendo en las calles, pero como resultado de esta crisis personas desahuciadas mueren en el centro de la ciudad”[ii].

Debido a esto el gobierno de Lenin Moreno conformó una “fuerza de tarea conjunta” para enterrar a las personas. En esta está involucrado el Ministerio de Salud para la entrega de actas de defunción, la policía en el traslado de los cuerpos a los cementerios y las fuerzas armadas para el entierro.

 

Esta situación está exacerbada por el manejo deficiente de la pandemia por parte del gobierno. Según el Comité Permanente de los Derechos Humanos “nunca se pensó en planes de contingencia que garanticen, al menos, la seguridad alimentaria en los barrios periféricos y marginales”[iii].

Así el manejo de la crisis por el gobierno ha sido mediante la instauración del estado de excepción y toque de queda, lo que demuestra que las medidas represivas no tienen nada que ver con la atención de la emergencia y por el contrario son solo directrices autoritarias ante la incapacidad de abordar la situación desde criterios medidos y científicos.

En Facebook un usuario explicó la situación así: “Es verdad acá en Ecuador está un desastre completo hay muchos muertos tirados en la calle y algunos quemados en las calles porque el sistema de salud colapso y no hay ambulancias y las autoridades no hacen nada en plena crisis roban dinero destinado para combatir el covid_19 necesitamos ayuda por favor”.

 

De esta forma la pandemia está realizando estragos en un país que ha visto disminuido el presupuesto para salud, con faltante de personal e insumos. A contracara el sector privado ha experimentado un crecimiento sostenido. Esto hace que sea difícil y costoso el acceso a servicios médicos

En medio de la crisis el gobierno anunció que hará los pagos de capital de los bonos 2020 (deuda externa) por $US325 millones, lo cual sumado al reciente escándalo por sobreprecios en la compra de insumos médicos por $US10 millones, ha aumentado a la rabia y el malestar por la desidia del gobierno que como siempre protege las ganancias empresarias.

Todos estos elementos podrían, eventualmente, servir de caldo de cultivo para reactivar el estallido social que se levantó en la segunda parte del año pasado que movilizó a grandes porciones de la población y logró echar para atrás algunas de las medidas que detonaron la explosión en ese momento.


[i] Extraído de https://nomada.gt/pais/actualidad/que-esta-pasando-en-ecuador-y-como-la-pandemia-nos-cambiara-para-siempre/

[ii] Extraído de https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-52116100

[iii] Ídem

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