• A finales de marzo 194 menores palestinos estaban detenidos en prisiones y centros de detención israelíes.

Según el informe de Defense For Children International (Palestine) publicado este 20 de abril, el número de menores palestinos detenidos en prisiones y centros de detención israelíes aumentó desde enero a pesar de la nueva pandemia de coronavirus (COVID-19) y de los llamamientos generalizados para reducir el número de personas en detención en todo el mundo.

A finales de marzo, 194 menores palestinos fueron detenidos en prisiones y centros de detención israelíes, un aumento del seis por ciento desde enero, según datos publicados por el Servicio de Prisiones de Israel (IPS). Los datos del IPS de un recuento realizado el 31 de marzo muestran que sólo el 28 por ciento de los menores palestinos bajo custodia del IPS estaban cumpliendo sus sentencias. Más del 60 por ciento (117 de 194) de los menores palestinos detenidos estaban en prisión preventiva, según los datos de IPS.

«Las autoridades israelíes deben liberar a todos los menores palestinos prisioneros inmediatamente», dijo Ayed Abu Eqtaish, director del Programa de Rendición de Cuentas de la DCIP. «El hecho de que las fuerzas israelíes continúen deteniendo a menores palestinos y mantengan a la abrumadora mayoría en prisión preventiva es desmesurado dado el mayor riesgo que presenta COVID-19 para las personas privadas de libertad».

Los 194 niños palestinos detenidos eran varones, entre ellos 164 menores de 16 ó 17 años y 30 menores de 14 y 15 años. Había dos menores en detención administrativa, según los datos del IPS.

En marzo, la DCIP pidió la liberación inmediata de todos los menores palestinos detenidos en las cárceles israelíes debido a la rápida propagación mundial del nuevo coronavirus.

Los menores palestinos encarcelados por las autoridades israelíes viven hacinados, a menudo en condiciones sanitarias comprometidas, con un acceso limitado a los recursos para mantener las rutinas de higiene mínimas, según la documentación recogida por la DCIP. El impacto de COVID-19 se ve exacerbado por estas condiciones de vida que hacen que los menores palestinos en las prisiones y centros de detención israelíes sean cada vez más vulnerables.

Israel tiene la dudosa distinción de ser el único país del mundo que automática y sistemáticamente detiene y procesa a los menores en tribunales militares que carecen de los derechos y protecciones fundamentales de un juicio justo. Israel detiene y procesa entre 500 y 700 menores palestinos en tribunales militares cada año. Casi tres de cada cuatro menores palestinos detenidos por las fuerzas israelíes experimentan alguna forma de violencia física, según la documentación recogida por la DCIP.

Desde 1967, Israel ha operado dos sistemas legales separados en el mismo territorio. En  la Cisjordania ocupada, los colonos israelíes están sujetos al sistema jurídico civil y penal, mientras que la población palestina vive bajo la ley militar. Ningún menor israelí entra en contacto con los tribunales militares.

Israel ratificó la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño (CDN) en 1991, obligándose a aplicar toda la gama de derechos y protecciones incluidos en el tratado, entre ellos el de que el interés superior de los niños y niñas deben ser una consideración primordial en todas las decisiones que afecten a los menores. La CDN exige que los menores sólo sean detenidos como medida de último recurso, y obliga a los Estados a asegurar y proteger el derecho a la vida, la supervivencia y el desarrollo, así como el derecho a la salud.

 

*Presentamos fragmentos del texto original.

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