Argentina: Condecoran al ex embajador en Bolivia cómplice del golpe

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  • El ex embajador macrista en Bolivia y ahora ministro de trabajo de Jujuy, en la mira por su rol en el tráfico de armamentos para los golpistas bolivianos, fue condecorado por el gobierno provincial.

Ana Vázquez

Los une el amor y el espanto.

Como parte del espíritu de cooperación con el golpe militar contra el gobierno boliviano en el año 2019, están en la mira el ex presidente Mauricio Macri y otros que fueran funcionarios de su gobierno.

Uno de ellos, quien participó como embajador en Bolivia en ese momento y actualmente es ministro de Trabajo del gobierno de Jujuy de Gerardo Morales, fue distinguido por el gobernador con la Medalla Orden del General Manuel Belgrano. ¡Qué tal!

“Entre aplausos y honores, el ex embajador de Argentina en Bolivia y actual ministro de Trabajo de Jujuy, Normando Alvarez García, recibió de las manos del gobernador Gerardo Morales la Medalla Orden del General Manuel Belgrano en reconocimiento a su desempeño de ‘alto valor humanitario’ durante el golpe de Estado en Bolivia, en noviembre de 2019. Además, fue declarado ‘ciudadano ilustre’ y ‘personalidad destacada de la provincia de Jujuy’.” (Página 12, 16/7/21, negritas en el original)

Sí. Premiado, un año y medio después, no desde ya, por haber colaborado con el golpe en Bolivia, sino por haber socorrido y ayudado a muchos ciudadanos de ese país, a quienes cobijó, según explicaron tanto él como el gobernador jujeño. Las palabras del actual ministro de Trabajo de Jujuy son explícitas: Alvarez García recordó lo que vivió aquellos días en 2019.

“Contó que ayudó y otorgó asilo a funcionarios bolivianos pertenecientes al Movimiento al Socialismo (MAS), cuyo gobierno había sido derrocado por los golpistas. Entre ellos, los ministros de Gobierno, Carlos Romero Bonifaz, y de Planificación de Desarrollo, Mariana Prado Moya, y la diputada Valeria Silva y su esposo. Así también ayudó al hermano del entonces vicepresidente Álvaro García Linera. (Íd)

Desde ya, también recalcó el apoyo que tuvo desde el actual gobierno nacional: “ ‘Estoy tranquilo, sabíamos lo que hacíamos’, expresó en referencia a aquellos días trágicos y al hecho de que ahora se encuentra envuelto en el escándalo por el contrabando de armas. ‘Igual, molesta, porque uno se pone tensionado porque sabemos que esto es política, tensión’, sostuvo, aunque enseguida aseguró que recibió ‘no solo la palabra del canciller (Felipe) Solá reconociendo mi trabajo, sino las palabras que le dijo el presidente Alberto Fernández al gobernador Morales hace dos días’ al que le habría dicho ‘que reconocía mi trabajo y que me quede tranquilo’, afirmó.” (Íd)

Una defensa de parte del gobernador jujeño y del imputado que, en lugar de despegarlo de la entrega de material represivo a los golpistas, lo quiere ubicar como el gran defensor de las libertades democráticas en Bolivia y funcionario solidario con los fugitivos perseguidos, lo hunde más aún. Porque ni el ex embajador inculpado  ni quien le otorga la medalla de patriota, dicen una palabra sobre el hecho real, categórico, del material bélico represivo que salió de Argentina hacia Bolivia directo a las arcas golpistas. Y el embajador en Bolivia no se enteró… estaba ocupado en socorrer a los perseguidos…

El ministro de Trabajo es parte de los colaboradores que enviaron material bélico a los golpistas en el 2019. Gerardo Morales, actual gobernador de Jujuy, barre bajo la alfombra la ayuda a los golpistas con una épica de defensa incondicional que empieza por negar el hecho categórico y contundente de que esas armas llegaron a Bolivia vía el Estado y las autoridades involucradas que fueron parte del gobierno de Macri. En este caso, el ex embajador en Bolivia en ese período.

Desde distintos espacios justicialistas pidieron la renuncia del ministro de Trabajo, pero todo quedó entre agresiones y repudios mediáticos.

No lo den más galardones, con los que tiene, ya son suficientes para que ingrese en el listado de gobernantes y funcionarios argentinos que colaboraron con regímenes represivos colaborando desinteresadamente o vendiendo armas de contrabando a Ecuador y Croacia, como fue durante la presidencia de Carlos Saúl Menem (¿se acuerdan de la explosión de la fábrica de Río Tercero el 3 de noviembre de 1995 para tapar el faltante de material bélico?)

El ex presidente Macri y sus funcionarios cómplices golpistas deben rendir cuentas ante el conjunto de los/as trabajadores/as y el pueblo argentino y boliviano.

Desde estas páginas, sin eufemismos ni espejitos de colores patrióticos, decimos: ¡Colaboradores golpistas, nunca más! Que el ex presidente Mauricio Macri y los funcionarios responsables sean juzgados por sus delitos.

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