A más de un mes del primer caso de COVID-19 detectado en nuestro país y con cuatro semanas de cuarentena y toque de queda absoluto en las ciudades más importantes de Honduras; con miles de trabajadores suspendidos y despedidos; con miles de trabajadores por cuenta propia sin poder obtener un centavo para su alimentación; y ante la inoperancia, irresponsabilidad y corrupción del gobierno para hacerle frente al COVID -19, es necesario tomar medidas urgentes para evitar un caos sanitario y social.

Pruebas masivas para controlar el contagio

SINAGER informa de 2000 pruebas realizadas. No hay datos sobre la cantidad de casos sospechosos, leves, graves y muy graves; cuál es su procedencia y dónde se encuentran. Ante esta falta de información el gobierno decreta toques de queda con criterio político-militar y no sanitario.

Una de las principales medidas que ayudan a combatir el contagio del COVID-19 es hacer pruebas y más pruebas. Esta información es vital para poder establecer estrategias frente a los focos de contagio y en particular dosificar la cuarentena.

Las pruebas deben realizarse a los que tienen síntomas y a los que han estado en contacto con ellos (recordemos que la mayor cantidad de contagiados son asintomáticos), a los médicos y personal de salud, a los trabajadores y trabajadoras que están laborando (supermercados, farmacias, bancos, personal de mantenimiento de las telecomunicaciones, obreras y obreros de las maquilas, personal policial, etc.) y a sus familias; a los vecinos de los casos confirmados.

Organizar comités de higiene y salud

El gobierno nunca va a conformar una Comisión del más alto nivel sanitario y científico para manejar la crisis, y tampoco lo hará con transparencia. Hoy la responsabilidad le toca al gremio médico, enfermeras y personal de salud; a los trabajadores de la maquila; a los empleados de farmacias y distribuidoras, a los propios vecinos. Son ellos los que conocen la realidad de lo que ocurre en sus centros de trabajo y comunidades.

Por ello, en cada centro hospitalario –esté habilitado para casos de COVID-19 o no– debe conformarse un Comité Conjunto de Higiene y Salud integrado por los representantes del Colegio Médico y demás especialistas, enfermeras y trabajadores de la salud, que permita monitorear tanto los casos que se presenten, su evolución y desenlace; así como los materiales e insumos que ha recibido el centro de salud. Recopilar la información, dar informes de cada centro de salud y hospital y centralizarlos nacionalmente a efectos que la población conozca la realidad que vivimos.

Los trabajadores de las maquilas y de los diferentes sectores que trabajan pese a la cuarentena y que están fabricando equipo de protección médico, distribuyendo mercancías de primera necesidad, garantizando los servicios públicos y de comunicaciones, también deben conformar Comités de Higiene y Salud a efectos de controlar que las empresas brinden todas las medidas de bioseguridad para el personal y al mismo tiempo informar a la población qué se está produciendo, en qué cantidad y con cuál destino, y coordinar con el personal de los hospitales.

Para las comunidades más pobres y marginales, la formación de Comités de Higiene y Salud es vital. Organizadas a partir de los vecinos, pueden garantizar la cuarentena en sus comunidades tomando en cuenta su propia realidad, recibir y distribuir los alimentos que lleguen a la misma conociendo las verdaderas necesidades, apoyar a las personas que necesiten ayuda, contribuir con el transporte, etc.

Protección y más protección para el personal de salud

Reiteramos una vez más la urgente protección para los trabajadores de la salud y sus familias, así como de todos los y las trabajadoras y sus familias que no se encuentren en cuarentena (supermercados, farmacias, gasolineras, bancos, transporte de alimentos, comunicaciones, etc.). Para ellos deben ser la entrega en primer lugar de los equipos de bioseguridad en cantidad suficiente, y abarcando a sus familias para evitar el contagio.

Los trabajadores y trabajadoras de cada centro de trabajo deben procurar mantenerse en comunicación permanente mediante grupos propios de las redes sociales que les permita organizar cualquier respuesta ante un ataque a su empleo, salario y conquistas.

No a los despidos y suspensiones. Empresa que despida personal no debe recibir ningún apoyo financiero ni tributario. Para obtener ayuda bancaria o del estado las empresas deben garantizar el pleno empleo sin reducción salarial.

Es el pueblo trabajador y los diferentes sectores sociales quienes deben organizarse para enfrentar la pandemia, haciendo uso de mecanismos de control, de toma de decisiones y coordinación para poder minimizar los efectos del coronavirus y las malas políticas del gobierno.

14 de abril 2020

Socialismo o Barbarie Honduras

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