• Amazon fue la empresa que más facturó durante la pandemia. Aún así, la empresa redujo el salario a los trabajadores de reparto sin avisarles y lo “compensó” con el dinero de la propina de los clientes.

Virginia Bertoldi

En 2015 empezó a funcionar el sistema Amazon Flex, un sistema de delivery de productos mediante la tercerización de los repartidores. En 2016, sin informarles a los trabajadores, redujeron el precio de la paga por hora, que habían prometido pagarles entre 18 y 25 dólares, para empezar a quedarse con la recaudación de la propina.

La Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos (FTC en inglés) realizó una investigación sobre la empresa. El veredicto de la Comisión fue unánime y definió que Amazon deberá pagar una multa de 61,7 millones de dólares, que se usarán para resarcir a los trabajadores. También tendrán prohibido realizar cambios en la forma en que se utilizan las propinas sin el consentimiento informado del repartidor.

El programa Flex funciona con el clásico sistema de plataformas, como Rappi, Uber, Glovo, etc. El repartidor tiene que poner su propio vehículo y selecciona los repartos a demanda de los clientes. Ellos brindarían un servicio de reparto a la empresa, por lo que no son reconocidos como trabajadores de Amazon. La promesa tanto a clientes como a repartidores era que el 100% de la propina sería para los conductores. Es decir, que la estafa no fue solamente al trabajador, si no al cliente también.

El truco del robo fue que no advirtieron la reducción salarial a los trabajadores, por lo que para cubrir esa diferencia utilizaban el dinero de la propina. Por consiguiente, el repartidor cobraba menos. Desde 2016 las quejas entre los usuarios empezaron a crecer, y en 2019, cuando Amazon se enteró que estaba siendo investigado dejó de quedarse con el dinero.

Una muestra más de que no importa cuánto ganen, los capitalistas siempre encuentran formas de estafar y super explotar aún más a sus trabajadores.

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