Algunos comentarios sobre el XX Congreso del Partido Comunista de China

Partido Comunista Chino. El XX Congreso, la consolidación del poder absoluto de Xi Jinping y los planes de la burocracia de Beijing para los próximos 5 años.

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Durante las últimas semanas Xi Jinping y el PCCh han sido noticias en los principales medios del mundo. Esto se debe a que desde el 16 hasta el 22 de octubre se realizó un nuevo congreso del PCCh, partido que gobierna China en la actualidad.

Uno de los hechos más trascendentes ha sido la elección de las nuevas (y no tan nuevas) autoridades partidarias. Como así también, fue noticia y se hizo viral en redes la expulsión del recinto de Hu Jintao (ex secretario general del PCCh y ex presidente de la República Popular China). En los siguientes párrafos se buscará indagar en torno a lo acontecido en este congreso y sus implicancias.[1]

La realización del XX Congreso y algunas características de la estructura de gobierno en China

Un primer hecho a señalar es que la estructura del gobierno en la República Popular China es muy diferente a la estructura de gobierno a la que estamos acostumbrados en nuestro país. Así, en el caso de China el gobierno se asienta sobre tres grandes pilares; el partido, las instituciones de la república popular (léase las instituciones estatales) y el ejército. En este sentido, el partido es quién en sus más altas esferas define las políticas a seguir, las instituciones estatales son las encargadas de implementar estas políticas y el ejército es quién posee el poder de las armas.

Sin embargo, el gobierno chino se encuentra sumamente centralizado y estos tres pilares se encuentran fuertemente entrelazados. A su vez, si bien estos tres pilares del gobierno están formalmente separados, en la práctica tanto el ejército como las instituciones estatales se encuentran subordinadas al Partido Comunista de China (en adelante PCCh).

Así, un primer elemento a señalar, es que la inmensa mayoría de los puestos en la burocracia estatal y de la oficialidad del ejército están ocupados por cuadros partidarios.[2] A su vez, desde el triunfo de la revolución en el 49 y la creación de la República Popular China (en adelante RPCh), se ideó un sistema según el cual el principal líder del país suele ocupar de forma simultánea los siguientes tres cargos; secretario general del PCCh (gobierno sobre el partido), presidente de la RPCh (gobierno de las instituciones estatales) y la presidencia de la Comisión Militar Central del PCCh (gobierno sobre el ejército).

En este sentido, lo que ocurrió entre el 16 y el 22 de octubre fue la realización del Congreso del PCCh, una de las principales instancias de toma de decisiones del Partido.[3] En el mismo participaron cerca de 3200 delegados, quienes eligieron a los 300 miembros del nuevo Comité Central, los 25 miembros del Buró Político del Comité Central, los 7 miembros del Comité Permanente del Buró Político del Comité Central, el Secretario General del partido y el Presidente de la Comisión Militar Central del partido.

Así, a lo largo de la semana pasada se eligieron las principales autoridades de la segunda potencia a nivel mundial, un hecho de gran importancia.[4]En torno a la conformación de dos de los principales órganos de toma de decisiones del partido, es decir, los 25 miembros del Buró Político del Comité Central, los 7 miembros del Comité Permanente del Buró Político del Comité Central. Aquí, un primer a señalar es que tanto la juventud como las mujeres han quedado por fuera de los principales órganos de la dirección del partido. Por un lado, es la primera vez que el Buró Político del Comité Central del Partido no cuenta con ninguna mujer en sus filas. En este sentido, si bien es cierto que las mujeres nunca tuvieron una gran presencia en este órgano, también es cierto que siempre se había mantenido como mínimo una mujer en estos puestos. Por otro lado, en cuanto a la juventud puede decirse que el miembro más joven de este órgano tiene 57 y la inmensa mayoría son mayores de 60.[5]

Así, el principal órgano colectivo de toma de decisiones[6] quedo conformado por las siguientes personas (sin contar a Xi Jinping, quién también es miembro): Li Qiang, Zhao Leji, Wang Huning, Cai Qi, Ding Xuexiang y Li Xi.[7] Aquí, un hecho de relevancia es que todos ellos son figuras muy cercanas a Xi.

Xi Jinping renueva su liderazgo y consolida su posición

La principal novedad del XX congreso fue la reelección de Xi, quién fue nuevamente designado como Secretario General del partido y también como Presidente de la Comisión Militar Central del partido. A esto se le suma que en febrero del 2023, Xi será re-reelegido como presidente de la RPCh[8]. Todo esto constituye un hecho inédito, ya que, implica la ruptura de un acuerdo al interior de la burocracia del PCCh según los máximos dirigentes no podrían ser reelectos más de una vez.

El hecho de Xi haya logrado romper con ese acuerdo es una clara muestra del fortalecimiento de su liderazgo al interior del partido. A esto se suma la ausencia de voces contrarias en los principales órganos de toma de decisiones. Sin embargo, este hecho no fue una gran sorpresa, era algo que diversos analistas ya veían venir, dado que en el anterior congreso Xi rompió con otra tradición la de nombrar un sucesor.

El hecho de Xi haya logrado romper con ese acuerdo es una clara muestra del fortalecimiento de su liderazgo al interior del partido.

Por otro lado, otra novedad es la ausencia de un verdadero candidato opositor. En este sentido, si bien el PCCh tiene un funcionamiento muy poco democrático, al interior del partido conviven distintas facciones en competencia.[9] Así, por ejemplo, antes de su primer mandato Xi debió enfrentar candidatos opositores.[10] De esta forma, puede decirse que Xi asume su tercer mandato con una posición aún más consolidada que en mandatos anteriores y un margen político de acción mucho mayor (al menos en el plano interno). Un claro ejemplo de esto vio la luz en los medios internacionales cuando se hizo viral el vídeo de la expulsión Hu Jintao (quién fue por dos mandatos secretario general, presidente de la RPCh y de la Comisión Militar Central) del congreso partidario.

Una primera aproximación a los objetivos fijados por Xi y el PCCh para los próximos 5 años

Como se afirmó previamente gran parte de las discusiones al interior del congreso no fueron públicas y no abunda la información. Sin embargo, aún en este marco de estricto secretismo, a lo largo de la última semana el PCCh ha hecho públicos algunos documentos a través de su agencia oficial de noticias Xinhua. Entre ellos se encuentra el “Informe presentado ante el XX Congreso Nacional del Partido Comunista de China”[11]

En dicho documento se afirman algunas de las metas y objetivos que se plantea el PCCh para los próximos 5 años. No obstante, el documento comienza con un balance de los últimos 5 años marcado por una serie de acontecimientos de grandes implicancias como la pandemia de COVID-19, las protestas en Hong Kong, la cuestión de Taiwán, los mayores roces con Estados Unidos y sus aliados en el plano internacional, etc. Luego de esto, señala los logros en materia económica y política, el fortalecimiento de las fuerzas armadas, etc.  En adelante nos detendremos superficialmente en algunos de los objetivos delineados en el documento.[12]

Así, en un contexto geopolítico más convulsionado Xi plantea una postura más dura por la asimilación absoluta de Hong Kong y Macao al régimen profundizando cada vez la intromisión del gobierno chino en regiones que hasta el momento gozan de un mínimo de autonomía.

“Desarrollaremos y robusteceremos las fuerzas amantes de la patria, Hong Kong y Macao, y fomentaremos el espíritu patriótico entre los compatriotas hongkoneses y macaenses, para formar un aún más amplio frente único de apoyo de dentro y fuera del país a la directriz de ‘un país con dos sistemas’. Combatiremos firmemente las fuerzas antichinas, así como las fuerzas sembradoras del caos en Hong Kong y Macao, y decididamente prevendremos e impediremos la intervención de las fuerzas externas en sus asuntos.”

En términos similares se plantea la cuestión de Taiwán y su reunificación con China. Aquí, la burocracia plantea dos vías, por un lado la negociación con fuerzas cercanas en la isla[13] y por otro lado una fuerte oposición a los independentistas

“Los compatriotas de las dos orillas, unidos en consanguinidad, somos parientes, tenemos un recio vínculo afectivo. Siempre prestando respeto, afectuosa atención y beneficio a los compatriotas taiwaneses, continuaremos dedicándonos a la promoción de los intercambios y la cooperación económicos y culturales entre ambos lados del Estrecho, profundizaremos el desarrollo integrado de sus diversos ámbitos, perfeccionaremos los sistemas y políticas destinados a incrementar el bienestar de los compatriotas taiwaneses, daremos impulso a los compatriotas de ambas orillas para enaltecer juntos la cultura china y promoveremos la confluencia espiritual de ellos.

Taiwan es de China. La resolución de su cuestión es asunto propio de los chinos, y deben ser los chinos quienes la decidan. Persistiremos en trabajar con la mayor sinceridad y el máximo esfuerzo por una perspectiva de reunificación pacífica, pero nunca nos avendremos a renunciar al uso de la fuerza armada y nos reservamos la opción de adoptar todas las medidas necesarias, lo cual no va dirigido de ninguna manera contra los numerosos compatriotas taiwaneses, sino contra la intromisión de fuerzas externas, así como contra una ínfima minoría desecesionistas adeptos a la “independencia de Taiwan” y contra sus actividades secesionistas.”

A esto se le suman una serie de objetivos relacionados a un mayor fortalecimiento de la centralización al interior del partido, un reforzamiento del sistema sanitario (una clara consecuencia de la pandemia), una serie de políticas destinadas a aumentar la población y favorecer una natalidad más elevada, a lo que se añadirían novedades en el plano económico.


Notas

[1]Aquí, es necesaria una primera aclaración; gran parte de las discusiones que se dieron en el congreso no son de carácter público y es mucha la información que se desconoce. Así, esta nota se encuentra basada de forma exclusiva solo en aquella información que ha llegado al público en general, ya sea por medio la prensa internacional o por la información que ha hecho pública el mismo PCCh.

[2] En este sentido, si uno observa las fotos y vídeos tomados durante el congreso puede verse que abundan los uniformes militares entre los delegados del congreso.

[3]Estos congresos se realizan cada un periodo de 5 años, en ellos se discuten los principios que regirán la política (tanto en lo económico, lo social, las relaciones exteriores, etc.) durante los próximos 5 años. A su vez, en ellos se eligen las principales autoridades del partido; los miembros del Comité Central, los miembros del Buró Político del Comité Central, los miembros del Comité Permanente del Buró Político del Comité Central y el Secretario General del Partido. A su vez, también se designa la principal autoridad militar el Presidente de la Comisión Militar Central del Partido.

[4]Uno de los principales hechos del XX congreso del PCCh fue re-reelección de Xi, sin embargo, esto será analizado con detenimiento en un apartado posterior.

[5]La total ausencia de la juventud está lejos de ser una novedad y más bien viene reafirmar una tendencia que se viene dando en las últimas décadas. Así, por ejemplo, durante el primer mandato de Hu Jintao (predecesor de Xi Jinping) los 25 miembros del Buró Político del Comité Central también poseían un promedio de edad en torno a los 60 años.

[6]Léase el Comité Permanente del Buró Político del Comité Central

[7] Aquí, dado la cantidad de nombres propios que se han escrito a lo largo del texto no está de más recordar que en China, a diferencia de nuestro país, el apellido se ubica antes que el nombre. Así, por ejemplo, el nombre de Xi Jinping no es Xi sino Jinping y Xi es su apellido.

[8]En la RPCh el cargo de presidente no es designado mediante el sufragio universal, sino que es designado por la Asamblea Popular Nacional de China. Este órgano es una suerte congreso de la RPCh que se reúne solo una vez al año para votar. Sin embargo, como se señaló previamente, los organismos estatales se encuentran subordinados al partido, en este sentido dicha asamblea hace poco más que refrendar las decisiones tomadas previamente por la dirección del PCCh.

[9] Esta competencia recuerda bastante a las disputas dinásticas entre los mandarines de la china imperial, esto en el sentido de ser más bien una competencia por ocupar los puestos de poder más que el resultado una lucha ideológica dentro del partido.

[10]  Este fue el caso de Bo Xilai, ex secretario general del partido en el municipio de Chongqing, quién era una suerte de neomaoista. Su carrera al poder acabó en 2012 en el marco de un oscuro incidente denominado como el incidente de Wang Lijun (el incidente incluyo hechos de corrupción, muertes y oportunas confesiones), para 2013 Bo fue condenado a prisión llevando así al fin de su carrera política. Hecho que “curiosamente” se dio de forma simultánea al ascenso de XI.

[11] El documento puede encontrarse en el siguiente link https://spanish.news.cn/20221025/7d0809b9796646939ad783414a4cee25/c.html

[12]  No se ahondará en la cuestión de la economía dado que la misma será abordada en otra nota en este mismo portal. A su vez, dado la extensión del documento (más de 60 páginas) hay múltiples aspectos que lamentablemente quedaran por fuera de los estrechos márgenes de lo que puede abordarse en un solo artículo. Se hará eje principalmente en las resoluciones en torno a las cuestiones de Hong Kong, Macao y Taiwán debido a la notoriedad que han alcanzado en los últimos años.

[13]Irónicamente este sería el caso de Guomindang que, luego de la aparición de un movimiento democrático en Taiwán y luego de que China retornase al capitalismo, ahora es partidario de la reunificación.

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