La mercantilización capitalista: Frida Kahlo, marca registrada

Frida Kahlo es marca registrada: la historia de Frida Kahlo Corporation (FKC).

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Artículo de la razon

Hija de la Revolución con su cuerpo herido de arte, Frida Kahlo creía fervientemente en el comunismo. “Aprender que yo no soy sino una ‘pinche’ parte de un movimiento revolucionario”, eso decía. Ahora aquella rebelión social de la pintora se convirtió en una botella de tequila de 80 dólares, muñeca de 200, tenis de 150…

Parece irónico y para muchos puede ser una contradicción, pero no para sus herederos y los accionistas de la Frida Kahlo Corporation (FKC), que desde hace seis años controla, desde Miami, los derechos universales de este símbolo de la cultura mexicana.

FKC fue fundada en 2004 por Marcela Romero-Kahlo, sobrina-nieta de la pintora, con la misión de “preservar el legado de la pintora y promover la vocación social de la familia”. Actualmente esta empresa comercializa tequila, muñecas, tenis, agendas, artículos de belleza y corsés con la imagen de la artista.

“Sabemos que una de las estrategias que se lleva a cabo actualmente es la industrialización o mercantilización de la cultura, sobre todo de aquella que en su momento ha sido transgresora”, señala el maestro Fernando Martínez Vázquez, investigador de la UNAM, en entrevista con La Razón.

Por ser diferentes y críticas, afirma, “algunas manifestaciones artísticas gozan de reconocimiento entre la clase media… tienen prestigio al convertirse en íconos culturales, por lo que son objeto de referencia y fetichización”.

Nacida en México en 1907, Kahlo integró la élite de la vida cultural del país desde mediados de los años 20 hasta su muerte ocurrida en 1954. Sus pinturas se hallan entre las más cotizadas del arte latinoamericano.

“Mercadológicamente Frida Kahlo es una imagen muy comercial. Todo este tipo de personajes tienen valor por la figura misma, más que por lo que hay detrás. Las marcas buscan vincularse con imágenes atractivas para el consumidor y éste es un buen ejemplo. No es lo mismo vender tequila con un maguey en la botella que con la marca de Frida”, comenta Patricia Torres Maya, consultora en mercadotecnia y publicidad.

El mismo éxito experimentado por las obras de la artista se está repitiendo en una amplia serie de iniciativas comerciales con creciente aceptación. “Frida es un patrimonio de México y del mundo y su legado genera una gran identificación en todas partes’’, declaró a la prensa de Miami el venezolano Carlos Dorado, presidente de la corporación.

A diferencia de sus ideales “Frida ha sido objeto de la industrialización desde hace muchos años, desde que sus pinturas aparecieron en las camisas de venta en Coyoacán, hasta las múltiples biografías que presentan su vida como un ejemplo. El caso de FKC me parece diferente, pues ahora se hace desde el extranjero”, señala Martínez Vázquez.

Según las normas de la firma cualquier producto debe venderse primero en México y posteriormente se puede comercializar en el resto del mundo.

Sobre la contradicción entre las ideas políticas de la pintora y lo que ahora están haciendo sus familiares al promoverla como un producto, Fernando Martínez manifiesta: “obviamente es un abismo el momento histórico en que Frida Kahlo vive y el nuestro. Me parece que lo que buscan sus familiares es sacar provecho del prestigio de Frida y lo que menos les interesa es reproducir su ideología política. La contradicción es necesaria cuando se desea hacer negocio con un artista. Se trata de ganar a costa de empobrecer una propuesta artística, una posición política y la vida de una gran pintora”.

Entre los próximos proyectos ya están firmados contratos para construir un Hotel Spa Frida Kahlo en la Riviera Maya, inspirado en la Casa Azul donde nació la artista.

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